En esta vida estamos de paso

0
621

Cada día en uno de los países más peligrosos del mundo da la impresión que la vida posee poco o ningún valor, donde es común un asesinato por un celular, o una estudiante abortando en el servicio de su escuela hundiendo a su retoño, donde una simple discusión por no ceder el paso termina en tragedia y así podría citar una serie de casos de la vida real en El Salvador, nombre que debe proclamar salvación y no luto, es un reto que debemos asumir.

MI enfoque no va en función de generar zozobra o sembrar desesperanza, es lo que menos necesita este país, pero si es mi deseo reflexionar acerca del papel que tú y yo estamos desempeñando en esta vida que estamos de paso, es efímera, es como neblina, es como la flor del campo, siendo así debemos entender que no somos dueños del tiempo, mucho menos podemos manipular el mañana y peor aún saber cuántos años hemos de vivir. Es de sabios el optimizar el tiempo, trabajar por un legado que enredarnos en un enfado, muchas veces divagamos en cosas que no trascienden, mal enfocamos nuestras metas, nos esclavizamos a pensamientos e ideas sin sentido, nos aferramos a malos hábitos, nos rodeamos de malas compañías, damos por sentado que ya todo está inventado y que nuestro único propósito es darle continuidad a ello, pero cada una de estas acciones son solo un estado de mediocridad que lo único que ha de lograr es hacer sombría y oscura nuestra estancia en la tierra.

Debemos ser amantes de perdurar en el tiempo no necesariamente en vida porque no somos eternos, pero reescribir la historia con nuestras acciones y modelar una vida que sea digna de imitar, es practico Jesús nos dio el ejemplo de qué y cómo debemos actuar, y si esta vida es pasajera procuremos dejar huella en todo aquello que emprendemos y en el lugar donde Dios nos ha llamado, seamos únicos, vivamos con intensidad pero descolgados de las preocupaciones o aspectos que nos hacen arrugar en lugar de disfrutar, amemos con locura, arrullemos a los nuestros, impactemos a los de nuestro entorno, y seamos fieles a nuestros ideales, principios y valores.

No siempre estaremos, pero mientras estemos seamos auténticos y convirtámonos en promotores de todo lo bueno, seamos un ejemplo para nuestra generación, como dije al principio todo esto es un reto, es un reto entregarles un mejor futuro a nuestros hijos, es un reto amar a las personas como Jesús lo hizo, sin estigmas y clasificaciones, ayudar a otros sin doble intensión, al final la recompensa que pesa es la que viene de Dios, progresar o hundirnos está en nuestras manos, los cangrejos en su afán de fuga terminan pasando uno encima del otro, no seamos imitadores de lo malo, no atropellemos a los demás para llegar primero, al fin de cuentas esta vida no es una guerra en la que el fin justifica los medios, sino más bien es una oportunidad única de ser lo mejor de lo mejor en lo que hacemos y transmitir a las nuevas generaciones una dinámica de acción única, un molde para saber cómo ser limpios en un mundo corrompido.

No hay comentarios

Dejar respuesta