¿Está cerca el fin?

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#REPORTAJE

A mediados del siglo pasado, el mundo conoció lo que era sentirse al borde de una guerra nuclear, exactamente entre el 22 y 27 de octubre de 1962. Este conflicto involucró a Cuba, Rusia y Estados Unidos, nunca más el mundo vivió algo así, hasta el día de hoy. En la actualidad, hay un tenso conflicto entre dos de las potencias mundiales, Estados Unidos y Corea del Norte. Es inevitable no asociar estos eventos a lo que la biblia denomina las señales antes del fin.

Muchos medios internacionales hablan de una “posible” tercera guerra mundial, y no es tan descabellado pensar en ello, ya que si bien es cierto solo se mencionan a dos países, al detonar un conflicto mucho más severo, muchos países más se unirán, tanto en un bando como en el otro.

Una de las mayores referencias bíblicas son las palabras de Jesús citadas en el evangelio de Mateo en el capítulo 24. En dicho pasaje, hay algunas señales que se toman como parámetro para asociar lo que sucede en el mundo con el principio del fin. Sin embargo, son señales, no hechos concretos, ya que el día y la hora del fin solo Dios lo sabe.

Juan Carlos Cárcamo, director del Seminario Bíblico para América Latina y el Caribe, opina que una Tercera Guerra Mundial no va a ser declarada, en parte, porque nadie va a asumir una declaración que podría convertirse en un suicidio de la especie humana. “Al decir lo anterior no estoy afirmando que no vaya a darse una profundización de los conflictos”. “Probablemente haya una intensificación de conflictos militares, episodios terroristas e intervenciones militares de unas naciones a otras pero una Tercera Guerra Mundial como tal, es decir, declarada no creo que vaya a ocurrir”.

Al vaticinar una guerra de esta índole muchos pensarían que este es el escenario perfecto para el cumplimiento de las señales antes del fin. “Personalmente, creo que hacer un análisis de la geopolítica internacional basados en estribillos escatológicos es un reduccionismo que no contribuye a resolver la preocupación que tienen los diferentes sectores pero tampoco presenta con la suficiente seriedad a una iglesia capaz de alumbrar el estado de incertidumbre mundial”.

“El fin de los tiempos es una categoría escatológica que sobre todo ha sido usada en el enfoque dispensacionalista para interpretar de una manera teológica el devenir de la historia pero creo que debemos ser cuidadosos al utilizarla sobre todo porque puede crear confusión y miedo en la población”.

 “Creo que referirse al fin de los tiempos de manera peyorativa es un reduccionismo teológico, debemos reconocer las condiciones que están instaladas e iluminados por el evangelio convertirnos en la solución y no en parte del problema”, añadió Juan Carlos Cárcamo.

Según Luis Ángel Díaz, supervisor nacional de la Iglesia de Dios, este tipo de señales, más que señales del fin son señales del retorno de Cristo. Al hablar del fin todavía falta mucho tiempo y algunos eventos escatológicos para que suceda. No solo las guerras son señales antes del fin, hay otra serie de elementos en las profecías bíblicas que nos hacen saber que también hay otros criterios a tomar en cuenta para determinar el fin.

“El hecho de que las profecías bíblicas indiquen que el fin está cerca, no significa que nada se puede hacer para provocar cambios en una sociedad, eso es ser demasiado fatalista. Como cristianos evangélicos pentecostales debemos tener una visión muy diferente, anunciando la palabra a fin de que la gente cambie. Pero esto no indica que el reloj profético se detenga, este sigue su rumbo”, expresó.

Además agregó que el cambio en la sociedad debe ser visible, la iglesia cristiana evangélica de El Salvador debe estar comprometida, esforzándose, para que la visión de Dios se realice en nuestro país. Ser responsable para que se cumpla la misión de Dios en esta Tierra. Las personas deben escuchar el mensaje de salvación.

¿Debe la iglesia entrar en pánico antes estos eventos? ¿Es correcto desear que Cristo regrese por su pueblo y no expandir el mensaje de salvación? ¿Cumple el pueblo de Dios con el mandato de la Gran Comisión? Son preguntas que suelen ser muy comunes en un cristiano evangélico, y estas pueden ser aclaradas únicamente con la palabra de Dios.

La iglesia puede estar pendiente de lo que ocurre en el mundo, y llevar de la mano todo esto con las Escrituras, tomando en cuenta el reloj profético de Dios. Sin nunca dejar de lado el propósito de Dios con su pueblo, predicar su palabra y llevar el mensaje de salvación por todo el mundo.

 

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