Cuando Dios dice no

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POR JULY DE SOSA

¿Cómo reacciona usted cuando Dios dice no a su petición? ¿Se enoja, hace berrinche, acepta el no, sin problemas, se deprime o lo más peligroso reniega de su fe en aquel que hiso cielo y tierra?

Lo cierto es que Dios nos creó diferentes a todos, y nuestra reacción a su “no” tendrá su propio sentimiento, en cada individuo. A menudo se acercan personas a mí, preguntando ¿Por qué Dios no me concedió lo que le pedí?  ¿cómo podría yo, tener la respuesta certera a esa interrogante? Si también yo, he tenido mis propias luchas con los “no” de Dios.  Recientemente me paso, confiadamente me acerque al trono de gracia, para dejar allí una petición en la que urgentemente necesitaba un ¡Si! De Dios, pero su respuesta fue “NO”, provocando muy dentro de mí corazón, tristeza y desanimo. Yo, estaba convencida de que mi petición era justa, y una oportunidad más para que mi alma ardiera de placer y agradecimiento, al ver el cumplimiento de la promesa de…  Todo lo que pidáis creyendo, será hecho.  

23 años, celebraré, este próximo mes de noviembre, de haber confesado con mi boca y creído en mí corazón que Jesús, es el hijo de Dios, y salvador de mí alma. Y en ese cambio de vida, he experimentado la fidelidad de Dios, todos los días, sin excepción. Y he, atesorado milagros maravillosos, de sanidades en mi cuerpo, y en los cuerpos de mis hijas, restauración en mi matrimonio, provisión económica, y mil, favores más, que necesitaría dedicar todos mis artículos para describirlos.

Pero también, en ocasiones “pocas por cierto” me he encontrado con el no, como respuesta a mi clamor. Y he reaccionado de diferentes maneras, pero todas las rutas de escape que he buscado para aceptar ese no, me han llevado al mismo convencimiento…  Dios es Dios y su voluntad siempre será buena, agradable y perfecta, aunque yo, no la entienda. Días atras que recibí un no de Dios, recordé que la vida del hombre aquí en la tierra es un constante aprendizaje, que comienza desde el momento que nacemos hasta que partimos de este mundo. Aprender y aprender, siempre estamos aprendiendo, y eso, se vuelve más complejo y necesario, cuando aprender de Dios se trata. La biblia nos habla de su carácter y del anhelo en su corazón, por nuestra obediencia, para seguir el estilo de vida descrito allí. Ese maravilloso libro es, una carta de presentación de nuestro padre celestial. Pero cada creyente deberá escribir su propia historia con su Señor. Porque no pase por alto que la relación con él es personal, no grupal. Lo maravilloso de pertenecer al cuerpo de Cristo es, la individualidad que conservamos dentro de el. Dios nunca para de enseñarnos, siempre está poniendo testimonio en nuestros labios, pero lo hace a su manera, no a la nuestra. El apóstol Pablo, de quien la biblia enseña que fue probado y preparado tanto para estar saciado o para tener hambre declaro: ¿Quién nos separará del amor de Cristo? Ni la vida, ni la muerte, tribulación, angustia, persecución, hambre, desnudez, o violencia. ¡Nada nos puede separar de su amor!

Es mi deseo este día animarle, a que siga confiando en Dios, aunque tenga un “no” como respuesta, de parte de él.  Dios le pregunto a Job ¿es sabio contender contra el omnipotente? El que lo haga responda a esto. Job 40:2. Los “no” de Dios también nos ayudan para ¡bien!

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