Discurso Segundo Aniversario La Prensa Cristiana

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Existen 3 momentos que han marcado mi historia:

  1. MIS RAÍCES

Jamás cuestione el haber nacido en un hogar de escasos recursos, es que mis padres nunca vieron limitantes, no se concentraron en el presente, sino en el futuro. Ellos siempre visualizaron la educación como el vehículo a través del cual se puede obtener progreso, siempre me enseñaron a no saltar las reglas, a enfrentar los problemas en lugar de huir de ellos, y que la ventaja si no era de una forma limpia no era ventaja sino que era trampa.

Al meditar en esta forma de enseñanza parece la de personas letradas, más sin embargo es todo lo contrario, mi padre ayudante de albañil y mi madre comerciante de mariscos ambulante en las colonias, uno sin estudios y otro con quinto grado, pero que tuvieron la capacidad de fomentar los más intensos principios necesarios para la vida, mi madre me enseñó lo que se en ventas que con carisma, respeto y persuasión se puede lograr la más agradable negociación que culmine en éxito, mi padre me enseñó a vivir libre de complejos, que todo lo que uno se propone es posible de lograr, que la inteligencia sin razonamiento es imprudencia, y que la habilidad con perseverancia siempre desembocará en buenos resultados. Todo esto me lo modelaron con una vida acorde, éramos los primeros en estar en la escuela, de forma literal abríamos, resultados de su esfuerzo, siempre obtuvimos los primeros lugares, fui representante de la institución en concursos de ortografía obteniendo el tercer lugar a nivel nacional, como en bachillerato ser premiado uno de los estudiantes más destacados de todo el instituto, y encontrar el rumbo de mi vida en la universidad, las relaciones publicas y las comunicaciones, que entre mis padres y mis hermanos financiaron para poder seguir adelante.

Conocí al amor de mi vida a temprana edad, mi esposa, quien también ha sido pieza fundamental de este rompecabezas que ya está armado a más de la mitad, siempre creyó en mí, no por lo que se veía sino por según sus palabras “soñador”, es que para entender lo que alguien tiene para dar y lograr hay que ser visionario, y ella lo fue.

Alguien se podría estar preguntando ¿Qué tiene que ver todo esto con La Prensa Cristiana? Mi respuesta es: TODO, es que Dios me depositó en este hogar de escasos recursos pero no pobres de mente y espíritu, para dotarme de todas las herramientas necesarias para dirigir su medio de comunicación, y crear las defensas para combatir todo aquello que es oposición a los principios y valores, más aun cuando se trata del reino de Dios. Es que la labor de comunicar las buenas nuevas no se puede hacer desde un escritorio, es un trabajo de campo, algo con lo que no tengo problema de desarrollar gracias a la formación obtenida. Por otro lado es difícil corromper o comprar a alguien con raíces tan profundas.

  1. EL FRACASO

En países Norteamericanos y europeos el fracaso es parte de sus procesos, pero en culturas como la nuestra hablar del fracaso es hablar de un delito, pero es necesario experimentarlo y expresarlo, aunque algunos conocedores consideran que se aprende más del éxito que del fracaso, más sin embargo para llegar al éxito se debe pasar por el fracaso, y a eso se le conoce como experiencia, trayectoria, recorrido. Les sucedió a muchos que han marcado la historia, para poder obtener buenos resultados tuvieron que pasar por grandes desilusiones y es que quién en algún momento de su vida no ha considerado alguna vez tirar la toalla. Cuando Dios nos presenta el reto de construir La Prensa Cristiana se cimentaron las bases en un proceso de elaboración de más de un año previo a su lanzamiento, el primer año se obtuvieron frutos amplios en diversas áreas, pero no tangibles en el área económica, provocando un declive, llevando a la quiebra el proyecto, quedando sin recursos económicos, recursos humanos y recursos de equipo para su producción y con una lista larga de acreedores. Recuerdo al cierre de abril del año 2017 cuando teníamos cero posibilidades de continuar y estábamos a punto de perder lo poco que quedaba ya no del periódico porque eso ya no estaba, sino las cosas del hogar. Aprendí varias lecciones: a) Cuando Dios te ha llamado nuestra confianza no debe estar depositada en lo que se tiene o en lo que no se tiene, sino que debe estar puesta en Dios, b) Si el llamado es genuino el acompañara la visión y proveerá todo lo necesario y aún más, de acuerdo al propósito, c) si estamos en un ministerio Él es el jefe, el dueño, y no es posible ni siquiera rebajarlo al nivel del socio, porque o tiene Él el control o lo tiene uno, pero no es posible ambos porque Él no comparte su gloria con nadie, d)Dios es el dueño del oro y de la plata pero su bendición es un premio, no una obligación, y Él no puede empoderar con recursos de ninguna naturaleza a alguien que no ha sido debidamente procesado porque entonces tal corazón se puede desviar fácilmente e) Imprimió en mi mente un texto de las escrituras que dice: el buen administrador prosperará y Dios bendice a quienes en Él confían.

No sabía que ese proceso de desarrollo sería el camino que Dios usaría para este momento, es así luego de este entendimiento y aprendizaje como a la vuelta de un año estamos celebrando la victoria, Dios transformo las circunstancias e hizo de lo imposible algo posible, lo que ahora ven nuestros ojos. La Prensa Cristiana pero según su voluntad y no la mía, ahora recibo sus instrucciones y hago. Si Él me dice que hable lo hago y si me dice que caye entonces cayo. Porque he entendido que no se trata de mí, sino de lo que Él es capaz de hacer.

  1. EL AGRADECIMIENTO

Hace unos años leí una frase que quedo marcada en mi memoria: “El talento te abre muchas puertas pero el agradecimiento las mantiene abiertas”. ¿Cómo sería posible estar contando esta historia sin todos los involucrados? Dios ha puesto personas para acompañarnos en esta labor que nos ha sido encomendada.

Con muchos pastores, empresarios, profesionales independientes hemos reído, hemos llorado, nos hemos enojado y quizás estresado, pero juntos hemos demostrado lo lejos que se puede llevar un llamado, gracias por el tiempo, consejos y recursos que invierten en este medio de comunicación y por confiar sus escritos y proyectos en nuestras manos, con la confianza que no hemos de desviarnos de nuestra labor de anunciar las buenas nuevas.

Para concluir con mí participación solo me resta agregar que:

El cantante puede transformar con la letra de su música, el pastor a través de la palabra, y nosotros como medio podemos hacerlo a través de nuestros escritos. La Prensa Cristiana no tiene compromisos con ningún sistema, ni tenemos ataduras políticas, porque para ejercer nuestra función con integridad no debemos estar vinculados con ninguna otra fuerza que no sea la de Dios.

Gracias por trabajar de la mano por construir un instrumento de educación e información para la Iglesia Evangélica.

 

 

 

 

 

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