¿Esta Dios comandando tu matrimonio?

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POR JULY DE SOSA 

Cada día son menos las parejas que deciden ceder el timón de su hogar a Dios, lo cual me parece una mala decisión ya que es Él, precisamente el autor del matrimonio, ¿quién mejor que Él para enseñarnos a caminar juntos?

Sí como cónyuges no nos preocupamos por buscar en el manual de Dios (Biblia) el guion escrito para vivir en esa unión, difícilmente sobreviviremos.  Ya que ambas partes procedemos de hogares y costumbres, diferentes esto es, precisamente el reto a conquistar “escribir una nueva historia” con nuestra propia familia.  Tomando en cuenta que nadie tiene la razón absoluta, únicamente Dios, son sus reglas las que debemos de cumplir antes que las propias. Eso nos garantizara el éxito, en tiempos difíciles en los cuales las discusiones y toma de decisiones importantes arrecian y amenazan el bienestar de nuestro matrimonio. Es allí cuando más necesitaremos de un árbitro que ponga orden y regrese las cosas a su normalidad. A falta de él, no hay reglas en el juego y cada uno buscara meter “gol” sin importar lo que derribe a su paso. Porque lo que empezó en común acuerdo con reglas debe de continuar así. Considero que a menudo pasamos por alto tres aspectos a cuidar en nuestra relación de pareja que son:  El compañerismo, complicidad y respeto, esto es vital en nuestro andar juntos para seguir avanzando y celebrando aniversarios. No olvidemos que tenemos un enemigo común que desea destruir nuestras vidas, y ese no escatimará esfuerzo alguno por cumplirlo, para esto la palabra nos aconseja “resistid al diablo y este huirá de vosotros” no hay arma más poderosa a nuestro favor que la armonía de pareja, para resistir al diablo. Ya que la cancha en la que el juega está construida con enojo, contiendas, griterías, y cosas semejantes a estas. ¿será por eso qué DIOS nos manda a no dormirnos enojados? El matrimonio es una verdadera aventura en la que muchos decidimos embarcarnos, sin la responsabilidad y entrega que se necesita. Y al ver las fuertes olas amenazantes, muchos deciden tirarse del barco, por la cobardía de no continuar luchando hasta que la muerte sorprenda o Cristo vuelva.

Dios dijo: “Dejará el hombre a su padre y a su madre y se unirá a su mujer”. La palabra unirá en su original hebreo significa soldar o pegar. La unión matrimonial es como dos hojas de papel pegadas con goma que no pueden despegarse sin romperse. Entender esto es entender el principio de Dios para el matrimonio. Dios no quiere matrimonios deshechos, porque eso produce personas deshechas.

  ¿Tiene usted algún problema en su relación de pareja? De ser así, le recuerdo que el autor del matrimonio ha preparado un guion a seguir para gritar ¡Victoria!  Su reto y el mío es llevar a la práctica ese guion, “mientras estemos a tiempo de hacerlo”.

Como creyentes tenemos parte en el ejército de Dios, y Él es quien nos comanda.

    ¡BENDECIDA SEMANA!

 

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