NO DUDARÉ

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Gabby Chacon / Salmista

Ella anhelaba un hijo con todo su corazón su mayor ilusión era la promesa que Dios le había dado a su esposo de convertirlos en padres, Pero ya tenía bastante tiempo de casada y no le era posible concebir. Amaba a Dios y le servía, obedecía cuidadosamente a su esposo, pero pasaban los días y su ilusión de ser mami se apagaba poco a poco; el sufrimiento comenzó a debilitarla, se fue convenciendo que la del problema era ella y que quizá Dios no la había incluido en el plan. Intentó ayudarle a Dios buscando la maternidad por medios muy precipitados e inmediatos, lo cual le trajo aun más dolor. Ella decidió hacer la promesa de Dios a un lado y dejó de ser feliz; su esperanza se había convertido en un verdadero calvario, a tal grado de convertirse en una mujer frustrada, amargada y de muy malas actitudes.
Dios conocía el corazón de su hija, por eso se acercó de nuevo a ellos para confortarlos y asegurarles que su deseo y que sobretodo SU promesa se cumpliría, PERO, ¿adivinen qué?, Todo este alejamiento de la promesa de Dios había creado ya una escarcha en la fe de esta mujer y la reacción que tuvo al escuchar “de nuevo” que iba a ser mamá fue la siguiente: ¡jajaja! por favor, ya pasó mucho tiempo, ya rebaso la edad para concebir, un embarazo es algo totalmente imposible, sobretodo porque ¡mi esposo ya está viejo!

¿Ya saben de quien hablo verdad?
A mí me divierte muchísimo la excusa de Sara, pues el viejo es su esposo Abraham y no ella. Dios supo de la reacción de Sara y dijo lo siguiente:
— ¿Por qué se ríe Sara? ¿No cree que podrá tener un hijo en su vejez? ¿Acaso hay algo imposible para el SEÑOR? El año que viene volveré a visitarte en esta fecha, y para entonces Sara habrá tenido un hijo. Sara, por su parte, tuvo miedo y mintió al decirle: —Yo no me estaba riendo. Pero el SEÑOR le replicó: —Sí te reíste. Génesis 18:13-15

Sara quizá dijo: ¡Oh Oh, me escuchó! , tuvo tanto miedo que prefirió mentir diciendo que ¡No, ella no se había reído de lo que Dios había dicho!, puedo hasta imaginarme la cara con la que el Señor replicó: – Sara, si te reíste; Como quien dice: “a MI no me engañas”.

¿Cuántas veces nos hemos reído nosotros así cuando Dios nos pide que le creamos a lo que nos está prometiendo? , me sorprende como ellos que literalmente escuchaban la voz de Dios directa y constante dudaron. Pero puedo notar a Dios paciente, comprensivo, firme, que entiende nuestra debilidad humana y nuestra impaciencia de querer ver las cosas con prontitud, que se preocupa por devolvernos la esperanza , que aún en medio de nuestra traición hacia él confiando más en nuestros medios y “posibilidades”, el nos bendiga con la oportunidad de volver a confiar en él y nos haga ver el cumplimiento de su palabra. Sara había perdido toda esperanza e hizo tantas cosas con sus propias fuerzas y medios y lo único que logró fue amargarse y contristar el corazón de Dios, pero DIOS SÍ CUMPLIÓ SU PROMESA y sé que así será contigo, por eso matemos la duda llevando cautivo ese pensamiento en él y sigue firme en la convicción que DIOS ES FIEL A SU PALABRA y recuerda que el que duda “NO VA A RECIBIR NADA” (Santiago 1: 6-8) y sin fe es IMPOSIBLE AGRADAR A DIOS, si ellos recibieron su promesa NO DUDARÉ que yo veré las mías.
Hebreos 11:11,12
También por la fe Sara misma recibió fuerza para concebir, aun pasada ya la edad propicia, pues consideró fiel al que lo había prometido…

 

Esta es una de mis historias favorita de la biblia, honestamente este pasaje me mostró una faceta divertida de la biblia, leer la biblia no te provoca solo paz y consuelo o lágrimas cuando eres confrontado, si lees con ganas de disfrutar la biblia y sueltas un poco tu creatividad encontraras pasajes que pueden ser tan divertidos y que al mismo tiempo te dan una lección de vida impresionante. Les confieso que a mi cada vez que leo esta escena me provoca muchas sonrisas, tómalo en cuenta para tu próxima lectura bíblica y espero que hayan aprendido y disfrutado de este pasaje tanto como yo , nos leemos pronto.

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