¿Como Criarlos?

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Jueces 13:12 “¿cómo debe ser la manera de vivir del niño, y qué debemos hacer con él?”

Soy fruto de la generación Baby boom. Crecí estudiando lo que verdaderamente se estudiaba: Las capitales del mundo. Los ríos del mundo. Los lagos del mundo. Los volcanes. La sintaxis y la prosodia. Los verbos y los sustantivos.

Pero también crecí escuchando a Chubby Checker, el rey del Twist. Disfrute escuchando a Elvis Presley y su rock de la cárcel. A Brenda Lee, A the Left Bank y muchos otros.

Todos ellos dejaron una huella imborrable en mi interior. Hoy, a mis setenta y dos años aún recuerdo cuando en la radio suena una canción de los sesentas me disparo hacia aquellos años juveniles en los que todavía no existían los celulares, el Facebook ni el twiter y mucho menos el chat. Todo era personal. Los juegos con los amigos de la cuadra eran el yoyo, el trompo y el capirucho.  Muy pocas veces escuchábamos una mala palabra. Las mamás de mis amigos y la mía siempre salían a la puerta de las casas para ver que estábamos haciendo los muchachos.

Claro, siempre había un poco de maldad. Tratar de ver que tenían las muchachas bajo la falda era un reto para todos nosotros. Pero quizá puedo decir que era una maldad no tan mala. En medio de la inocencia de aquellos años éramos como cualquier muchacho del mundo. Teníamos nuestros propios problemas con el enamoramiento. Pero en sí la vida fue maravillosa en su inocencia con su dosis de picardía.

Eso es lo que le preocupa a Manoa cuando el ángel les anuncia a él y su esposa que tendrán un hijo. ¿Cómo debemos educar al niño? ¿Cómo debemos guiarlo? Son preguntas que ningún padre ni madre hace hoy en dìa. Se da por sentado que ese niño aprenderá a ser “bueno” por sí mismo. Y eso es imposible porque desde que nace, el hombre ya viene con tendencias pecaminosas.

Ahora bien: ¿Cómo educar, guiar y enseñar a un niño hoy en día? ¿Hoy en día en que las redes, la televisión, las revistas, los amigos y la influencia sexual del mundo son quienes educan a los hijos? ¿Cómo educar y enseñar a un niño en medio de este caos en el que incluso en la iglesia se ha infiltrado el mundo y sus costumbres?

Hoy, no es garantía que un joven crezca en la Iglesia para creer que es un joven sano. Que es una hija virgen. Que nunca, a sus quince o trece años la han besado. Que le han robado su inocencia. Que le han violado su intimidad femenina. No es garantía que solo porque están en la Iglesia los jóvenes no pecarán o fornicarán o tendrán relaciones sexuales, incluso que no se tomaran de cuando en cuando una cerveza o un trago de licor. Porque todo eso está en la misma Iglesia en donde supuestamente debieran encontrar santidad y buenas costumbres.

Manoa está preocupado por la educación de su hijo. Es un hijo producto de un milagro y debe ser cuidadosamente enseñado y guiado en las buenas relaciones con sus padres, amigos y su Dios que lo está prometiendo. Pero, ¿cómo hacerlo en medio de una sociedad tan corrupta? ¿En medio de una sociedad que trata de engullirlo y convertirlo en homosexual o lesbiana? ¿Cómo enseñar buenas costumbres a un hijo cuando la presión de la sociedad lo empuja a vivir una vida mediocre, vulgar, callejera, prisionero de las redes sociales so pena de que si no se mete a ese carril lo cataloguen de retrógrado?

Manoa y su esposa están en un aprieto. Si en aquel tiempo pasado no habían las cosas y maldades que hay hoy en nuestro tiempo, ¿qué harían esos padres en nuestro lugar? ¿Qué tendrían que hacer para criar a su Sanson en medio de esta vida actual llena de bipolaridades en donde por un lado se exige un buen comportamiento pero por el otro se invita a la perversión? Siempre ha sido difícil la crianza de los hijos. Antes no ha sido peor. Pero nunca como hoy los padres tienen un buen reto para que sus hijos crezcan como la Palabra de Dios ordena. Nunca como hoy, ser padres, se vuelve tan angustioso y tan delicado porque la lucha ya no es contra ejércitos enemigos como los que tuvo el Israel antiguo. Hoy, la lucha es contra huestes de maldad, principados de las tinieblas y demonios disfrazados de personas.

La angustia de Manoa y su esposa sigue vigente para aquellos que quieran tener hijos según el deseo de Dios. No es nada fácil. Lamento decirlo, pero no es nada fácil. Y que Dios les ayude.

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2 Comentarios

  1. Si todos supiéramos esas verdades a tiempo… no llevaríamos ni buscariamos culpables por nuestras malas decisiones …… Que Dios nos ayude

  2. gracias por ese devocional. Muy cierto y presente al día. No es nada fácil criar jóvenes en la era donde tienen acceso a computadoras en sus bolsillos.

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