El suicidio Un enemigo silencioso

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El fenómeno del suicidio es  el acto de quitarse intencionadamente la propia vida, es tan antiguo como la historia de la humanidad, suele ser el resultado de diferentes factores entre ellos el más común la depresión.

Algunas de las causas y en los casos que generalmente ocurren son los trastornos bipolares, trastorno de la personalidad, depresión, consumo de drogas o alcohol, trastorno de estrés postraumático, esquizofrenia, historias de abuso sexual, físico y emocional. Los factores sociales, psicológicos, culturales también influyen para tener un comportamiento suicida.

En diferentes países a nivel mundial el suicidio sigue siendo un tema tabú, y no forma parte principal en el sistema de atención en salud pública. Según un informe de la OMS (Organización Mundial de la Salud) el suicidio en el año 2016 fue la segunda causa principal de muerte a nivel mundial en el grupo de 15 a 29 años, los medios que comúnmente son los más utilizados para quitarse la vida son: ingestión de plaguicidas, armas de fuego y ahorcamiento.  Más de 800,000 personas alrededor del mundo se quitan la vida cada año.

El suicidio es un fenómeno global  y se considera un grave problema de salud pública que afecta no solo a los países de bajo ingreso,  cada suicidio cometido afecta a familias, comunidades, y tiene efectos duraderos para los cercanos del suicida.

Si bien la mayoría de suicidios están relacionados a trastornos mentales como la ansiedad, depresión, bipolaridad, esquizofrenia y los mencionados anteriormente, muchos de ellos se cometen impulsivamente en momentos de crisis que dejan entrever la falta de capacidad para afrontar las tensiones en la vida, como los problemas financieros, amorosos, enfermedades crónicas, violencia, abusos, perdidas, sensación de soledad o aislamiento. 

Según un informe presentado por la OPS (Organización Panamericana de la Salud) en  abril del año 2017 en El Salvador los trastornos que presentaron mayor prevalencia fueron la ansiedad, depresión, alcoholismo y el suicidio. Datos presentado por el MINSAL arrojaron que la tasa nacional registra 102 casos de depresión por 100,000 habitantes, los departamentos con las cifras más altas fueron  Santa Ana, San Salvador y San Miguel. Las más bajas se observaron en La Unión, La Libertad, La Paz y Ahuachapán.  Los grupos de edades más afectados son los de 15 a 19 años con 3,965 casos, de 25 a 59 años con 16, 541 y de 60 años o más con 5,320 casos. En ese mismo año se presentó la ley de Salud Mental para garantizar y regular las medidas que aquejan esta enfermedad, fomentando, promoviendo, protegiendo y tomando medidas de prevención, tratamiento y rehabilitación para la salud mental de las personas.

Según reportes del Ministerio de Salud las tasas en el caso de trastornos de ansiedad son de 446 por 100 mil habitantes, los suicidios 11 por 100 mil habitantes, anualmente en el país existen al menos 6,600 casos de trastornos mentales diagnosticados.

En El Salvador en la actualidad se cuenta con dos hospitales para problemas mentales, Hospital Nacional Psiquiátrico “Dr. José Molina Martínez” y Hospital Policlínico Arce ISSS.

Pero en la sociedad existe un factor que agudiza la falta de atención temprana, tratamiento y prevención ante temas mentales y es el tabú silenciado de acudir al psicólogo. En la era postmoderna muchas personas se sienten abrumadas, estresadas, desmotivadas, y surgen varias preguntas ¿Debo ir al psicólogo?, ¿Cuándo debo hacerlo?, ¿Tengo que ir al psicólogo aunque no esté loco?, muchas personas siguen pensando que ir al psicólogo es cosa de “locos” o que lo necesitan personas que están extremadamente hundidas.

Conversamos con el Licenciado en Psicología Marlon Sánchez sobre esta problemática, a continuación algunas respuestas:

¿Cuáles son los detonantes para un suicidio?

El suicidio es un fenómeno multifactorial, la persona puede generar la idea suicida por la pérdida de un ser querido, por la pérdida de empleo, `por la pérdida de un miembro del cuerpo, problemas familiares, problemas económicos, los detonantes pueden ser varios, cada caso de suicidio es particular, ninguno es igual a otro, porque la forma de percibir la realidad y de interpretar los acontecimientos no son los mismos en todas las personas, cada quien lo adopta de acuerdo a su sistema de creencias.

¿La ansiedad, el estrés y la depresión son causales para el suicidio?

Vivimos en un sociedad diseñada para generar neurosis en los individuos, planificada para que la patología mental se adquiera en cualquier momento de la historia, porque vivimos en una sociedad que exige responder a las personas a un ritmo acelerado, eso es lo que genera el estrés, y la depresión cuando no viene por causas endógenas tiene una causa reactiva ocasionada por el medio social, una perdida que se mentaliza que no puede superar.

 ¿Qué sucede con los dolientes después del suicidio?

Se les conoce como los supervivientes, es decir aquellos que logran continuar vivos después de la pérdida de un ser amado, los que siguen en la vida, son personas que experimentan culpa, tristeza, dolor, algunos llegan a pensar que ellos son causantes del suicidio del ser amado, los sentimientos de culpa son totalmente normales en el proceso de duelo, todos vamos a experimentar culpa al perder a un ser que amamos, los dolientes van a sufrir psicológicamente, por lo tanto es importante que ellos busquen un apoyo profesional, un grupo de apoyo para personas con duelo, que puedan pasar consulta en una unidad de salud, en una clínica o consejería en alguna institución que les pueda dar el apoyo que ellos necesitan porque realmente van a experimentar sentimientos de culpa, rechazo por la muerte de su ser querido.

El suicidio también ha ocurrido dentro del mundo cristiano

Las enfermedades mentales las puede padecer cualquier persona, no discrimina raza, color, cargos, posición social,  edades. Hay suicidios que han tenido lugar dentro de la iglesia cristiana y cometido por líderes y pastores espirituales. Cualquiera puede preguntarse ¿Cómo un pastor puede sufrir de depresión?, ¿Cómo puede tener problemas tan grabes para querer acabar con su vida?

Hicimos un recuento sobre algunos casos de suicidio cometidos por pastores. Teddy Parker Jr. en el año 2013 en Georgia EEUU de 42 años pastor de la iglesia BMZ se quitó la vida un domingo por la mañana en su hogar mientras todos los feligreses esperaban por él en el templo, en noviembre de ese mismo año el pastor de Illinois Edward Mongomery  de 48 años se pegó un tiro perdiendo la vida, se presume que no superó la muerte de su esposa quien había muerto en diciembre del año 2,012. En Rio Grande de Sul en Brasil el 23 de septiembre de este año se quitó la vida el Pastor Lisandro Canes de Iglesia Nova Vida en Rio Grande, según sus mensajes en Facebook el pastor estaba evidentemente “agotado y cansado”.

Uno de los suicidios más sonados por redes sociales sucedió en agosto del años 2018, cuando se dio a conocer la noticia del pastor joven Andrew Stoecklein de la iglesia Inland Hills en California EEUU, había muerto luego de intentar quitarse la vida,  su esposa Kayla steck  dio a conocer la noticia a través de instagram, Andrew era padre de tres niños y llevaba 10 años junto a su esposa, Kayla habló sobre el dolor, depresión y ansiedad que padecía su esposo e  hizo un llamado: “si estas luchando con pensamientos o acciones suicidas por favor, dile a alguien. Por favor, asegúrate de que no estás solo y por favor llama a un amigo o miembro de tu familia antes de tomar esa decisión irreversible”

Desde es día todas las publicaciones de Kayla hablan sobre su esposo y el suicidio, trata de alentar a las personas que están pasando por pensamientos suicidas y apoyar a las familias que están pasando por un proceso de duelo.

El pasado mes de septiembre se dio a conocer nuevamente el suicidio de otro pastor joven de 30 años y padre de dos niños Jarrid Wilson,  Kayla reaccionó ante esto y quiso enviar un mensaje a todo el mundo, “Los pastores son  personas”.

“Puedes visitar todas las iglesias del mundo y nunca vas a encontrar un pastor perfecto, porque no existen. He visto a mi esposo semana tras semana trabajar, luego se enfermó. Y adivina ¿Qué?, la enfermedad mental no es una elección, no es el resultado de un pecado, y no descalifica a nadie del ministerio. La enfermedad mental es una enfermedad igual que cualquier otra enfermedad y debe ser tratada con el mismo cuidado, empatía y compasión”.

Ambos pastores trabajaban en ministerios que ayudaban a personas deprimidas y sufrían de ansiedad y pensamientos suicidas.

Conversamos con el pastor Edgar López Bertrand Jr. del Tabernáculo Bíblico Bautista Amigos de Israel para conocer su perspectiva:

¿Cómo maneja un pastor el estrés y la ansiedad?

La palabra del Señor hablando del estrés y la ansiedad en el área ministerial nos dice a todos por igual, tanto a pastores como ovejas, echad vuestra carga sobre mí, son palabras de Jesús parafraseadas, la Biblia nos advierte que es imposible que nosotros demos frutos si estamos separados de Él, el problema que nosotros los pastores hemos llegado a la mala conclusión que la responsabilidad de llenar la iglesia, de convertir almas, de predicar mensajes agradables a los hombres, de hacer actividades atractivas para que la gente vuelva a ver hacia la cruz, nos corresponde a nosotros, cuando en realidad el mensaje bíblico es: Dios tendrá misericordia de quien él quiera tener misericordia, todo lo que yo debo hacer como predicador es exponer la verdad para que las personas que escuchen esa verdad en la misericordia de Dios alcancen su justificación, entonces el estrés y la ansiedad en la vida ministerial nace cuando sustituimos la gracia de Dios, el poder de Dios, la bendición de Dios por mis habilidades personales.

¿Es el suicidio una respuesta a los problemas?

Una persona que conoce a Dios  sabe que Él es del dador de la vida, muchas veces son desbalances químicos, muchas veces son influencias demoniacas, la falta de fe, la falta de visión, el cansancio; si de algo estoy seguro es que el suicidio no resuelve las cosas, si yo digo voy  acabar con este dolor, según la biblia va a condenación eterna, pero si yo soy cristiano y me quito la vida, pues no soy cristiano porque me quite la vida, el suicidarse no es la respuesta al problema macro que nosotros tenemos, debemos atacar el origen del problema y evitar llegar a ese punto. 

Mientras que para el pastor de  Iglesia Del Camino Carlos Navas “Lo más importante es la perspectiva espiritual,  lo que al final nos va a sostener como a todo ser humano en la tierra es la comunión con Dios, debe ser una comunión viva con Dios, no una religiosidad muerta, Dios más allá de lo que yo hago me quiere a mí y quiere mi corazón, al final del día lo que nos va a ayudar es oír la voz de nuestro corazón guiada por el espíritu santo. Sobre toda cosa guardada gurda tu corazón, de el mana la vida, se debe mantener saludable el corazón, conectado con Dios” comenta.

También expresa que “el papel de la familia es fundamental, a veces no se necesita un versículo bíblico porque ya se conocen, a veces solo se necesita acompañamiento, amor y ser escuchado sin ser juzgado, si algo me ha ayudado en momentos de crisis es contar con el apoyo de mi familia, especialmente con mi esposa, y saber que su amor me acobija, envuelve y fortalece.  El profeta Elías había pasado un gran proceso de avivamiento, luego entro en una crisis de temor ante la persecución, soledad y depresión en la cual llegó a desear la muerte al grado de pedirle a Dios  que le quitara la vida. Somos vulnerables, el enemigo nos enfoca, sobre todo si estamos haciendo bien el trabajo, debemos estar rodeados de la gente correcta que nos ama y nos comprende, debemos estar seguros que nuestra vida es Dios y la familia, las demás cosas solo son parte pero no el centro” concluyó el pastor Carlos Navas

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