Viviendo fuera de su presencia

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Sal 27:4 “Una cosa he demandado a Jehová, ésta buscaré; Que esté yo en la casa de Jehová todos los días de mi vida, Para contemplar la hermosura de Jehová, y para inquirir en su templo”.

 ¿Puedes pasar horas y días enteros sin Dios? ¿A qué pudo referirse David al hablar de “la casa de Jehová”?  Pudo haber usado esta palabra, para referirse a estar en la presencia del Señor. Vemos que su deseo más grande era vivir cada día de su vida en la presencia de Dios. Tristemente para muchos cristianos que dicen ser creyentes, este no es su deseo más grande y pueden vivir diariamente fuera de su presencia. A veces es inexplicable cómo una persona puede vivir fuera de su presencia. 1 Rey 9:3 “Y le dijo Jehová: Yo he oído tu oración y tu ruego que has hecho en mi presencia. Yo he santificado esta casa que tú has edificado, para poner mi nombre en ella para siempre; y en ella estarán mis ojos y mi corazón todos los días”

El no buscar a Dios, ni su presencia, puede deberse a las malas experiencias que han dejado el pecado en nosotros, es decir damos por sentado que nosotros somos los protagonistas de todo lo que acontece a nuestro alrededor y que somos independientes de Dios, peor aún creemos que Dios está obligado a buscarnos y no nosotros a Él, e ilusamente pensamos que podemos dirigir nuestra vida solos sin su ayuda. ¿Solo pasas en Su presencia cuando asistes a tu iglesia? ¿Ya te acostumbraste a vivir fuera de su presencia?

 El enemigo de nuestras almas nos hace pensar que no es necesario buscar su presencia, nos entorpece nuestro desarrollo espiritual, pues insistimos en creer que somos nosotros el “motor” que impulsa nuestra vida. Esta perspectiva errada nos ubica en el plano que realmente le corresponde solo a Dios y por esta razón perdemos mucho tiempo en la vida intentando lograr cosas que no suman en nada a nuestra vida y ni siquiera son parte del plan de Dios. ¿Haces cosas en la vida para sentirte importante? ¿Buscas la aprobación de los demás para sentir que tu diriges tu vida y no Dios? Si tan solo entendiéramos que vivir en su presencia nos ahorraría problemas en la vida. Job 33:14 “Sin embargo, en una o en dos maneras habla Dios; Pero el hombre no entiende”.

 Amados amigos y hermanos, muchas veces nuestra creencia en la vida espiritual es que nuestro acercamiento a Dios depende de nuestras visitas esporádicas y no de disciplinarnos lo suficiente como para cultivar una relación fuerte, firme y prolongada.

 El salmista David no tenía la comprensión de la obra del Espíritu Santo que tenemos nosotros, y que da testimonio a nuestro espíritu que somos hijos de Dios, conectados, unidos y que en nuestro interior está esa vocecita que nos dice “búscame y no vivas fuera de mi presencia.” ¡Aleluya! Es la voz misma de Su Espíritu, pues las palabras están expresadas como una invitación divina y no cómo una exigencia. Hemos sido llamados a encontrar a Dios, a buscarlo y dejar que Él también nos encuentre a nosotros.

Debe ser un gozo y un anhelo de nuestro corazón estar en intimidad con Él. Y tú ¿estás… VIVIENDO FUERA DE SU PRESENCIA?

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