Enfocate

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¡Ay Dios mío!

¡¿Dónde está Papá, en mi momento de ansiedad y angustia?!

Esta es una exclamación y una pregunta que quizás, casi todos, nos hemos planteado en algún momento de nuestra vida ante situaciones y presiones internas en las que sentimos intensa ansiedad y angustia ante un suceso y se nos cruzan pensamientos que lo único que hace es cerrar nuestra mente y colocar en duda nuestra fé.

Según el nivel de volumen que le damos a la situación, permitimos que nos afecte la ansiedad y la angustia. Lo que quiero decirte es que nosotros mismos, la mayoría de las veces, somos los que magnificamos el sufrimiento, porque la situación que consideramos y valoramos como causante de tales sentimientos no tiene a nuestro parecer solución instantánea, “si pasa” pero  “no pasa nada” y ya “va a pasar”, Dios está en control y sabemos que los que amamos a Dios todas las cosas nos ayudan a bien, además sabemos que Su voluntad es buena, agradable y perfecta. Y hay situaciones que no tenemos control solo pasan y otras son consecuencias de nuestras acciones.

Claro en el momento de la situación, no cabe en nuestra mente que esté pasando, pero a medida que vamos asimilando, la angustia y ansiedad va desvaneciendo de nuestro ser, y Papá comienza a darnos paz, de la paz que solo Él sabe de dar, de la que sobrepasa todo el entendimiento.

Siempre me gusta hablar de mi experiencia, y te comparto que para iniciar año 2020 he atravesado algo que salió totalmente de mi control, o como alguien a quien quiero mucho me dijo ¿será que realmente algún día tuvo el control?; y, eso sacudió inmediatamente mis pensamientos. Ese día que recibí una noticia no grata, me dije tranquila, pero mi interior se sacudía y entre hasta en pánico, porque son esas situaciones que no puedes creer que sucedan. Trate de distraerme trabajando, la cual considero que trabajar en lo secular y para Papá es lo mejor que te puede pasar,  pero no tenía ninguna concentración; pero, sabes lo más lindo Dios está ahí y Él siempre manda personas en forma de ángeles para consolarte, solo debemos ser dóciles a esos pequeños pero grandes detalles y en lo personal he aprendido a reconocerlos.

En un de repente, se dio ir con unas amistades a la playa de noche a ver la primer luna llena de este año, una vista espectacular y buena platica, una velada hermosa. En otro de repente el día siguiente  alguien llego a mi oficina y me llevo un regalo que lo tenía desde navidad para mí, pero como a Papá nada se ha salido de control, Él sabía en qué momento justamente lo iba a necesitar, para decirme aquí estoy y me lo envió en el momento exacto, que crees! era un hermoso cojín mágico con lentejuela dorada, cuando lo recibí y lo abrí dije que lindo y la personita me dijo pásele la mano y al cambiar de posición las lentejuelas era mi fotografía tomando un cafecito,  de la contraportada de mi libro “ORDENANDO LOS JUGUETES TIRADOS”, en ese momento dije a mi misma: Papá envió este regalo, no pude contener mis lágrimas al ver tan bello detalle, y esa dulce voz interior dijo, “no temas”, se está escribiendo el cafecito número 22, fue un momento de éxtasis, sintiendo a través de la persona del regalo el abrazo de Papá.

Al llegar a casa me serví un cafecito, me senté en la pequeña terraza de mi casa para hablar a solas con Papá, necesitaba sentir paz y no perder  el gozo de vivir “un día a la vez” y  llegar a la pérdida del sano juicio. Si llore y mucho ante El y podía sentir consuelo pero a la vez la ansiedad me atrapaba de nuevo diciéndome a  mí misma, aja Claudia! Como saldrás de esto, después de llorar como niña ante Papá me quedé dormida muy temprano, cuando desperté mi sorpresa fue que recibí muchos mensajes de personas que quiero mucho y dije “gracias Papá” por las personas que usas.

Me levante con nuevas fuerzas, pero mentiría diciéndote que la angustia estaba, y me decía a mí misma: “mi paz interior no es negociable”, “un día a la vez” “atraviesa sin miedo la tormenta y veras el arcoíris” “Papá está en control”,” ya va a pasar”; ese día trabaje sin cesar, e inicie mi jornada laboral dando lo mejor para no pensar en la situación, aun cuando lo recordaba mis ojos se llenaban de lágrimas, de repente en momentos así fuertes para mí, se me olvida comer, y eso si es “grave” para mí, ahahahah; pero, a Papá no se le va ningún detalle, en un de repente llega una compañera de trabajo y me dijo: Lic. Ya almorzó? y le dije que ya casi me levantaba a hacerlo, fue tan linda que hablo por teléfono a su casa para que me llevaran comida, acto seguido otra compañera y amiga de trabajo me pregunto si quería que me comprara mi pan dulce preferido que se llama “napoleón” es un rico pan hecho de masa Hojaldre relleno de leche y por supuesto le dije que sí, ese día decidí quedarme a trabajar hasta noche terminando unos pendientes y en otro de repente mi Jefa me manda un café con leche y mi pan preferido, nuevamente me saco las lágrimas porque sabía que era Papá a través de ella diciéndome “no estás sola”.

Esos detalles pequeños pero grandes detalles que te sacan sonrisas y sentís el abrazo de Papá. Y me dije: si Claudia Papá está en control y en estos momentos está aquí conmigo.

A la mañana siguiente en mi primer cafecito con Jesús, me senté nuevamente en la terraza de mi casa y dije:

  • Cómo atribuyo un enfoque positivo a la angustia y a la ansiedad que siento a la situación que no tengo control?
  • Cómo manejo la presión y el conflicto con el amor suficiente?
  • Qué haría Jesús?

Entonces Claudia distingue lo importante de lo urgente y enfócate este 2020.

Enfocate en lo importante: Busca primero el Reino de Dios y Su Justicia y todo lo demás vendrá en añadidura, sigue amando incondicionalmente a pesar del reves que puedan darte, enfocate en tus metas y objetivos sin distraerte viendo a los lados aunque sintas que te estas desmorando, sigue creyendo que Dios es el único que hace posible lo imposible, Papá es mi Pastor y nada me faltará, Dios tiene el control del que yo no tengo por que preocuparme?, soy la niña de los ojos para Papá, suelta las riendas y entregaselas a Dios, un día a la vez, sonríe en medio del “caos”, todo tiene propósito y más.

En medio de tu situación que puedas estar atravesando, atraves de esta columna solo puedo decirte:

ENFOCATE en lo que es importante en este nuevo año 2020.

¡Con todo mi amor!

Claudia.

#CuandoDiosNosDaUnaPromesaSuPalabraEsNuestraGarantía”.

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