“Tropiezo de amor”

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MI CAFECITO CON JESÚS “Un día a la vez”

En mi país el mes de febrero celebramos el amor y la amistad en una fecha específica, una celebración en la cual abundan en el comercio globos, corazones, flores, peluches, chocolates, los restaurantes están abarrotados de parejas y amistades celebrando. En lo personal creo que estas fechas son muy buenas para que no se nos olvide celebrar tan importante sentimiento como es: “el amor”.

Déjame compartirte que en lo personal, he aprendido que esta celebración de tan importante sentimiento, debe celebrarse absolutamente todos los días, con todas las personas que amas, desde un te quiero, te amo, te extraño, ya llegaste, que vayas con bien, ya comiste, seguiste mejor, estas bien, una flor o regalo sin motivo alguno, un beso inesperado, un abrazo que toque hasta el alma, entre muchos detalles más. Además he aprendido que si quiero expresarle mi sentimiento a alguien también debo decirlo en el momento que es y no después, porque para mí no existen los después, he aprendido en el amor y amistad que si hay algo que no me agrada lo digo con amor en el momento y no después, acto seguido de conversarlo “no pasa nada” todo está bien; de igual forma si quiero saber de alguien a quien quiero basta con escribir o llamar en ese momento tampoco es después; y, sabes el porqué de mi manera de vivir así, es porque he aprendido a vivir “un día a la vez”, sin ayeres, sin mañanas, solo el aquí y ahora y ser auténtica, sin imitaciones.

Tres pilares fundamentales que sostienen mi vida la Fe, esperanza, y amor.

Sabemos que sin fe es imposible agradar a Dios; es más, cuán importante ha sido en mi vida tener un grado de fe en Papá, que aun cuando he atravesado y tengo aun luchas tremendas parezco estar más fuerte que antes, y eso se logra únicamente a través de la fe.

El don de la fe está muy relacionado con la esperanza. Ella nos ayuda a seguir adelante cuando enfrentamos tiempos difíciles. La esperanza es la expectativa de que obtendremos algo específico, algo que deseamos, o que nos hace mucha falta. Cada día oro a Papá me regale esa fe genuina como niña. Me cuesta imaginar cómo sería la vida sin esperanza, seguramente nos rendiríamos muy fácil, viviríamos como derrotados.

La mejor enseñanza de la esperanza la he podido ver: cuando visito los hospitales entre los enfermos, animándolos, dándoles fuerzas a ellos y a sus familias, la esperanza está allí con una madre soltera que sueña un mejor futuro para sus hijos, un orfanato donde los niños tienen la esperanza de encontrar una familia que les ame, una cárcel donde los internos tienen la esperanza de su libertad, un desempleado que cada mañana se levanta por obtener un empleo para el sustento de su familia, entre tantas otras cosas que podría tirarse la toalla si no fuera porque se tiene esperanza, pero intuyen que en algún momento tendrán lo que esperan. La esperanza es un regalo de Dios que nos anima a no bajar los brazos porque a su lado “hecho está”.

Ha de ser feo vivir una vida sin fe y sin esperanza, personalmente no quiero pasar un sólo día en este mundo sin ellas, pido a Papá para que nunca me falten. Sin embargo, a pesar de lo maravillosas e importantes que son, palidecen en comparación con el amor.

El amor es más grande que la fe y que la esperanza, nos dice que aunque ambas son muy importantes, mucho más lo es el amor.

Pero… ¿Qué hace al amor ser tan especial?, para empezar el amor fue lo que motivó al Padre a enviar a su único Hijo a morir por nosotros, y lo que impulsó a Jesús a dejar su trono entre ángeles y venir a este mundo para guiarnos a la salvación. Sin amor no hubiera existido el perdón, tampoco existirían la fe ni la esperanza.

Por esto, y simplemente por esto, no hay nada más especial ni más grande que el amor. Y es el fundamento para todas las cosas importantes de nuestra vida, y una de las cosas más importante es Amar hoy no mañana, ni después, porque sin amor NADA SOY.

Ahora puedo contarte que el mejor tropiezo de amor que he tenido en mi vida, es haberme encontrado personalmente con Papá, el cual ampliamente te lo comparto en el cafecito 9 “TULIPANES” de mi libro “ORDENANDO LOS JUGUETES TIRADOS”, ese amor que no tiene límites y que unen los cielos y la tierra, el que está conmigo en todo momento, a quien puedo abrazarlo a través de platicar con Él en mi primer cafecito de la mañana, que me llena de amor y detalles a través de las flores, de las amistades genuinas, de mis hijos, de mi familia, de mi perrita Candy que con todas sus travesuras me saca una sonrisa, la playa, la naturaleza, el amanecer, el atardecer, la lluvia, el calor, el frío, el canto de los pajaritos, el trabajo, el privilegio de servirle, y tantas bondades inmerecidas de El conmigo y sabes porque lo hace, porque me ama incondicionalmente y sin límites.

He tenido muchos tropiezos en el amor, tanto en mi familia, amistades y amor en pareja; pero, hoy te invito a que experimentes encontrarte personalmente con Papá Dios, buscándolo con todo tu ser, porque lo único que quiere de ti y de mi es el corazón, que es el lugar donde el mora y te aseguro que será el mejor “tropiezo de amor” que puedas tener en tu vida y del que jamás te arrepentirás de entregarle tu corazón, este es el único secreto para que puedas tener paz, de esa paz que sobrepasa todo el entendimiento y amando a Papá podrás amar a tu prójimo como a ti mismo.

1 Corintios 13:13
Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor.

El amor es una decisión, porque el amor nunca deja de ser. Feliz día del amor y la amistad todos los días, un día a la vez

¡Con mi suficiente amor!
Claudia.

Licda. Claudia Guillén
Fundadora del Ministerio Internacional
“Mi Cafecito con Jesús”
Escritora del libro:
“Ordenando los juguetes tirados”

Cuando Dios nos da una promesa su palabra es nuestra garantía.

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