La peste de Justiniano

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Dentro de nuestro estudio de la historia de la iglesia,tenemos que hacer mención de hechos que han afectado la vida de la sociedad,cristiana o no,impactando a la humanidad entera con sus graves consecuencias:las pestes,plagas,epidemias,pestilencias,han sido compañeras inseparables del hombre a lo largo de los siglos.
La Biblia aporta evidencia de plagas desde la época de Moises,1500 años antes de Cristo.La historia universal documenta pestes en todas las ciudades importantes desde la antigüedad.Atenas,Roma,Londres,Bagdad.Y el origen de muchas de estas plagas lo sitúan en el oriente,en China,Mongolia,India.Parece que la falta de estudio serio de la historia está limitando el entendimiento de estas fuerzas destructivas implacables que siempre la humanidad ha sufrido y seguirá sufriendo.
La plaga de Justiniano ocurrió en los años 540 al 542 en su primera aparición.En solo dos años asoló la ciudad de Constantinopla matando al 60 por ciento de su población,quizá unas 300 mil personas según algunos historiadores.Lo cierto es que la plaga dejó barridas familias enteras,que sólo en unas pocas horas iban muriendo victimas del contagio insospechado.
Históricamente,las plagas han viajado grandes distancias,y ha sido siempre el hombre el portador de ellas.Las guerras han obligado a los ejércitos a desplazarse a lugares insalubres donde los soldados se infectaron y a su regreso contagiaron poblaciones enteras que morian,quizá sin saber la causa.El ejército de Justiniano tenía en algunos momentos hasta tres frentes de batalla,lo cual facilitó el contagio a grandes extensiones de tierra.Por eso la plaga en su totalidad fue devastadora,50 millones de victimas.
La catástrofe no fue solamente grave por las victimas mortales,sino también la devastación económica,social,política.En realidad los poderes se alteran,las potencias caen o se debilitan.Surgen nuevos poderes que definen nuevos rumbos y conceptos.En la época de Justiniano,la peste contribuyó a debilitar el imperio bizantino,quien sostenía el poder de Roma.Por tanto,Roma buscó refugio en los francos,al otro lado de los Alpes,y lo encontró,comenzando así el proceso de formación de los nuevos estados europeos.
La ciencia moderna,los avances médicos y toda la tecnología no han logrado detener el avance de las pestilencias,simplemente porque el hombre,aunque lucha contra la peste,nunca ha podido vencerla.Siempre que han venido las pestes,el hombre se acuerda de Dios.Y sólo cuando el hombre ve los cadaveres apiñados,hasta entonces entiende que la vida y la muerte pertenecen a Dios.
Nadie sabe con certeza el origen de las pestes.La peste bubónica,que es la que azoto Constantinopla,suponía una muerte muy dolorosa,fétida y rápida de las victimas,lo que obligaba a incinerar los cuerpos para evitar más contagio.El origen se explicó estar en las pulgas que viven en las ratas de los barcos y por eso se extendió grandes distancias. La población huyó lejos de los focos de contagio para salvar su vida,aunque muchas veces huir significaba llevar consigo la enfermedad.
Las plagas,históricamente,van disminuyendo su virulencia y desaparecen después de haber causado gran destruccion.Con el paso del tiempo,aparecen nuevos virus o bacterias que declaran una guerra al hombre y vuelven a causar mortandad.Y así será hasta que llegue el día del Señor.
Evitar el contacto con los contagiados ha sido la medida históricamente aplicada.Las cuarentenas han funcionado como el medio más eficaz para detener el avance de las pestes,antes que infecten a más población.
La Iglesias cristiana tiene muchos que enseñar acerca de las pestes.Biblicamente,la causa de la mortandad es el pecado del mundo y sólo hay uno que lo quita:nuestro amado Salvador Jesucristo .En la época de Justiniano,la iglesia ortodoxa oriental era la expresión cristiana más conocida.Pero no hay ningún registro histórico de su protagonismo al enfrentar la plaga mediante la fe.
Hoy,la iglesia debe tener un protagonismo significativo para enfrentar la pandemia con el recurso más efectivo que hay:el clamor de los verdaderos hijos de Dios,los redimidos por la preciosa sangre del Cordero,los nacidos de nuevo,los que hemos recibido el espíritu de adopción por el cual clamamos !Abba,Padre!

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