{"id":10053,"date":"2020-08-21T18:56:20","date_gmt":"2020-08-21T18:56:20","guid":{"rendered":"https:\/\/laprensacristiana.com\/?p=10053"},"modified":"2020-08-21T18:56:23","modified_gmt":"2020-08-21T18:56:23","slug":"el-aguijon-en-la-carne","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/laprensacristiana.com\/?p=10053","title":{"rendered":"El aguijon en la carne"},"content":{"rendered":"\n<p>Nuestras personalidades fueron formadas los primeros siete a\u00f1os de nuestro crecimiento. Se form\u00f2 en el entorno de nuestra familia. Bien o mal, all\u00ed fue donde absorbimos lo que nos ha perseguido durante los a\u00f1os siguientes. Nuestras \u201ccosas\u201d duermen, caminan, comen y despiertan con nosotros. Es parte de nuestro yo. Algunas de esas cosas son dolorosas porque las hicimos en ignorancia pero eso no quita que hayan quedado grabadas en nuestro interior. No importa si usted es nihilista o no, pero siempre hay algo que nos afecta a todos.<\/p>\n\n\n\n<p>Son los aguijones.<\/p>\n\n\n\n<p>Viendo un programa de TV de animales, aprend\u00ed que las avispas dom\u00e9sticas, cuando pican, lo hacen ensartando su punz\u00f3n que tienen en la parte trasera de su cuerpo y es por ese medio que inyectan su veneno. El problema es que para poder seguir volando, tiene que arrancarse ese aguij\u00f3n y comete suicidio ya que la \u00fanica manera de soltarse del cuerpo que ha ensartado es arrancarse sus entra\u00f1as y eso la mata. Lo que duele no es la muerte de la avispa, lo que duele es que el aguij\u00f3n queda ensartado en la piel el cual sigue inyectando su veneno y es lo que produce el tremendo ardor. Para poder quitarlo, ser\u00e0 necesario utilizar pinzas y lupa para poderlo ubicar y retirarlo. Pero el aguij\u00f3n permanece haciendo da\u00f1o. Y es doloroso.<\/p>\n\n\n\n<p>Eso es lo que ten\u00eda el Ap\u00f3stol Pablo y tenemos nosotros. Todos tenemos un aguij\u00f3n en la carne que nos duele. Pablo le or\u00f3 al Se\u00f1or para que lo retirara pero \u00c8l se neg\u00f3. Hab\u00eda una raz\u00f3n divina para eso: Evitar que Pablo se sintiera orgulloso por sus revelaciones. O sea que el aguij\u00f3n en la carne nos sirve para que no nos creamos m\u00e0s que los dem\u00e1s. El aguij\u00f3n ayuda a recordar de donde venimos, de un cant\u00f3n anodino de alguna aldea anodina, de alg\u00fan pa\u00ecs anodino. Si usted naci\u00f3 en cuna de oro, tendr\u00e1 su propio aguij\u00f3n al recordar c\u00f3mo su padre logr\u00f3 ese oro. Si usted es un profesional de alta gama, el aguij\u00f3n le ayudar\u00e1 a recordar como consigui\u00f3 su t\u00edtulo, qu\u00e9 hizo en el \u00ednterin, cuantas chicas dej\u00f3 burladas en el trayecto, cuantos abortos se provoc\u00f3 en sus d\u00ecas de universidad, cuantos desprecios dej\u00f3 en su camino y cu\u00e1ntas personas heridas abandon\u00f3 como el hombre de la par\u00e0bola de Jesus.<\/p>\n\n\n\n<p>Ese dolor provocado por el aguij\u00f3n que todos tenemos es permitido por Dios para recordarnos que no somos lo que creemos, porque se nos ha ense\u00f1ado basar nuestras vidas en lo que poseemos, en los t\u00edtulos, siglas antes del nombre y conocimiento intelectual. En una charla que di a unos profesionales en una Universidad, le pregunt\u00e9 a un caballero cual era su nombre, y me respondi\u00f3 poniendo primero su titulo de profesi\u00f3n. Es algo que ya est\u00e1 impregnado en nuestra sociedad. Pero para el Se\u00f1or nosotros no somos un t\u00edtulo, somos sus hijos, sus criaturas, somos el polvo que \u00c8l us\u00f3 para darnos forma. Pero la sociedad nos ha malformado haci\u00e9ndonos creer que sin un titulo no somos nada. No somos personas.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando le preguntaban a Jesus si \u00c8l era el Mes\u00ecas, el Ungido de Dios, se limitaba a decir: Soy el Hijo del Hombre. Porque sab\u00eca que su corona iba a ser puesta en su cabeza despu\u00e9s del sacrificio en la Cruz. \u00c8l sab\u00eca qui\u00e9n era en el Padre y eso era suficiente.<\/p>\n\n\n\n<p>Es por eso que necesitamos ese famoso aguij\u00f3n que solo usted sabe cual es el suyo. Gloria al Se\u00f1or que no lo declara a los dem\u00e1s para que no nos aveguercen. Suficiente verg\u00fcenza debemos sentir al saber que cada uno de nosotros tiene uno que nos humilla y nos hace ver lo que realmente somos.<\/p>\n\n\n\n<p>Para este caso, ese dolor es bueno. Entonces, la pregunta es: \u00bfCual es su aguij\u00f3n que no la deja tranquila, o no lo deja tranquilo? No me lo diga. Solo sop\u00f3rtelo con paciencia y con acci\u00f2n de gracias a Dios. Es el instrumento que Dios usa para recordarnos de que pasta estamos hechos y no nos sintamos orgullosos de nuestros \u00e9xitos o virtudes ante los dem\u00e1s sino al contrario, bajar nuestra frente y aceptar que todo lo que somos es por la pura Gracia de nuestro Buen Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>SOLI DEO GLORIA<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nuestras personalidades fueron formadas los primeros siete a\u00f1os de nuestro crecimiento. Se form\u00f2 en el entorno de nuestra familia. Bien o mal, all\u00ed fue donde absorbimos lo que nos ha perseguido durante los a\u00f1os siguientes. Nuestras \u201ccosas\u201d duermen, caminan, comen y despiertan con nosotros. Es parte de nuestro yo. Algunas de esas cosas son dolorosas [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":7949,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[36],"tags":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v20.8 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>El aguijon en la carne - La Prensa Cristiana<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/laprensacristiana.com\/?p=10053\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"El aguijon en la carne - La Prensa Cristiana\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Nuestras personalidades fueron formadas los primeros siete a\u00f1os de nuestro crecimiento. Se form\u00f2 en el entorno de nuestra familia. Bien o mal, all\u00ed fue donde absorbimos lo que nos ha perseguido durante los a\u00f1os siguientes. Nuestras \u201ccosas\u201d duermen, caminan, comen y despiertan con nosotros. Es parte de nuestro yo. Algunas de esas cosas son dolorosas [&hellip;]\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/laprensacristiana.com\/?p=10053\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"La Prensa Cristiana\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2020-08-21T18:56:20+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2020-08-21T18:56:23+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/laprensacristiana.com\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/2017-11-23-PHOTO-00003245-1.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1280\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"714\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"EDITOR\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"EDITOR\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"4 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/laprensacristiana.com\/?p=10053\",\"url\":\"https:\/\/laprensacristiana.com\/?p=10053\",\"name\":\"El aguijon en la carne - La Prensa Cristiana\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/laprensacristiana.com\/#website\"},\"datePublished\":\"2020-08-21T18:56:20+00:00\",\"dateModified\":\"2020-08-21T18:56:23+00:00\",\"author\":{\"@id\":\"https:\/\/laprensacristiana.com\/#\/schema\/person\/3e7d82c6bfd6b1fa67010f8f7cd5256e\"},\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/laprensacristiana.com\/?p=10053#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/laprensacristiana.com\/?p=10053\"]}]},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/laprensacristiana.com\/?p=10053#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\/\/laprensacristiana.com\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"El aguijon en la carne\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/laprensacristiana.com\/#website\",\"url\":\"https:\/\/laprensacristiana.com\/\",\"name\":\"La Prensa Cristiana\",\"description\":\"Anunciando Las Buenas Nuevas\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/laprensacristiana.com\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":\"required name=search_term_string\"}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\/\/laprensacristiana.com\/#\/schema\/person\/3e7d82c6bfd6b1fa67010f8f7cd5256e\",\"name\":\"EDITOR\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/laprensacristiana.com\/#\/schema\/person\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/72069dfb6c13772d9e8381e3638666d2?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/72069dfb6c13772d9e8381e3638666d2?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"EDITOR\"},\"url\":\"https:\/\/laprensacristiana.com\/?author=3\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"El aguijon en la carne - La Prensa Cristiana","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/laprensacristiana.com\/?p=10053","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"El aguijon en la carne - La Prensa Cristiana","og_description":"Nuestras personalidades fueron formadas los primeros siete a\u00f1os de nuestro crecimiento. Se form\u00f2 en el entorno de nuestra familia. Bien o mal, all\u00ed fue donde absorbimos lo que nos ha perseguido durante los a\u00f1os siguientes. Nuestras \u201ccosas\u201d duermen, caminan, comen y despiertan con nosotros. Es parte de nuestro yo. Algunas de esas cosas son dolorosas [&hellip;]","og_url":"https:\/\/laprensacristiana.com\/?p=10053","og_site_name":"La Prensa Cristiana","article_published_time":"2020-08-21T18:56:20+00:00","article_modified_time":"2020-08-21T18:56:23+00:00","og_image":[{"width":1280,"height":714,"url":"https:\/\/laprensacristiana.com\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/2017-11-23-PHOTO-00003245-1.jpg","type":"image\/jpeg"}],"author":"EDITOR","twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Escrito por":"EDITOR","Tiempo de lectura":"4 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/laprensacristiana.com\/?p=10053","url":"https:\/\/laprensacristiana.com\/?p=10053","name":"El aguijon en la carne - La Prensa Cristiana","isPartOf":{"@id":"https:\/\/laprensacristiana.com\/#website"},"datePublished":"2020-08-21T18:56:20+00:00","dateModified":"2020-08-21T18:56:23+00:00","author":{"@id":"https:\/\/laprensacristiana.com\/#\/schema\/person\/3e7d82c6bfd6b1fa67010f8f7cd5256e"},"breadcrumb":{"@id":"https:\/\/laprensacristiana.com\/?p=10053#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/laprensacristiana.com\/?p=10053"]}]},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/laprensacristiana.com\/?p=10053#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/laprensacristiana.com\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"El aguijon en la carne"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/laprensacristiana.com\/#website","url":"https:\/\/laprensacristiana.com\/","name":"La Prensa Cristiana","description":"Anunciando Las Buenas Nuevas","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/laprensacristiana.com\/?s={search_term_string}"},"query-input":"required name=search_term_string"}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/laprensacristiana.com\/#\/schema\/person\/3e7d82c6bfd6b1fa67010f8f7cd5256e","name":"EDITOR","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/laprensacristiana.com\/#\/schema\/person\/image\/","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/72069dfb6c13772d9e8381e3638666d2?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/72069dfb6c13772d9e8381e3638666d2?s=96&d=mm&r=g","caption":"EDITOR"},"url":"https:\/\/laprensacristiana.com\/?author=3"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/laprensacristiana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10053"}],"collection":[{"href":"https:\/\/laprensacristiana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/laprensacristiana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/laprensacristiana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/laprensacristiana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=10053"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/laprensacristiana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10053\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10054,"href":"https:\/\/laprensacristiana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10053\/revisions\/10054"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/laprensacristiana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/7949"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/laprensacristiana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=10053"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/laprensacristiana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=10053"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/laprensacristiana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=10053"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}