{"id":10434,"date":"2020-10-19T16:29:12","date_gmt":"2020-10-19T16:29:12","guid":{"rendered":"https:\/\/laprensacristiana.com\/?p=10434"},"modified":"2020-10-19T16:29:13","modified_gmt":"2020-10-19T16:29:13","slug":"estorbos-en-la-oracion-los-pecados-de-tu-boca-2da-parte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/laprensacristiana.com\/?p=10434","title":{"rendered":"Estorbos en la oraci\u00f3n: \u00abLos pecados de tu boca\u00bb (2da. Parte)"},"content":{"rendered":"\n<p>No. 3: LOS PECADOS DE TU BOCA (segunda parte)<\/p>\n\n\n\n<p>Hace muchos a\u00f1os atr\u00e1s, como escrib\u00ed antes, no meditaba en Su Palabra, ni lograba tan siquiera pensar en acercarme en oraci\u00f3n al atrio del Dios viviente, ya que mi coraz\u00f3n era altivo. Mi mente no encontraba reposo para lograr concentrarme en la oraci\u00f3n, y poco a poco el Se\u00f1or empez\u00f3 a moldear mi car\u00e1cter.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed como Esdras, Daniel, Pablo y otros h\u00e9roes de la fe se arrodillaban al Rey de misericordias, as\u00ed debemos de vivir, con las manos extendidas, en s\u00faplica constante para que cambie nuestra actitud. Como Nehem\u00edas oraba, as\u00ed debe ser nuestro clamor.<\/p>\n\n\n\n<p>Nehem\u00edas 1:5-7 \u201cY dije: Te ruego, oh Jehov\u00e1, Dios de los cielos, fuerte, grande y temible, que guarda el pacto y la misericordia a los que le aman y guardan sus mandamientos; est\u00e9 ahora atento tu o\u00eddo y abiertos tus ojos para o\u00edr la oraci\u00f3n de tu siervo, que hago ahora delante de ti d\u00eda y noche, por los hijos de Israel tus siervos; y confieso los pecados de los hijos de Israel que hemos cometido contra ti; s\u00ed, yo y la casa de mi padre hemos pecado. En extremo nos hemos corrompido contra ti, y no hemos guardado los mandamientos, estatutos y preceptos que diste a Mois\u00e9s tu siervo.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>A pesar de tus oraciones, los ataques seguir\u00e1n constantes, debes tener presente que Jes\u00fas puede librarnos del maligno. Reconozco que a veces no he tenido el valor para alejarme de una charla que se ha desviado hacia las murmuraciones o simplemente es una conversaci\u00f3n que no puede ser agradable al Se\u00f1or.<br>Te cito otro ejemplo que he vivido: En medio de una reuni\u00f3n se toc\u00f3 el tema de una persona que estaba en caminos equivocados y \u00bfqu\u00e9 crees que hice, de estas tres opciones?<\/p>\n\n\n\n<p>Ped\u00ed oraci\u00f3n en ese grupo por esa persona.<br>Ped\u00ed que la conversaci\u00f3n ya no siguiera m\u00e1s en ese sentido.<\/p>\n\n\n\n<p>Me sume a los comentarios negativos e incluso di los m\u00edos.<\/p>\n\n\n\n<p>La respuesta es que me sum\u00e9 a la murmuraci\u00f3n, no hice nada por detener aquella conversaci\u00f3n\u2026 y mucho menos pens\u00e9 en orar. Estando a solas, el Esp\u00edritu Santo me hizo ver mi falta.<\/p>\n\n\n\n<p>Me averg\u00fcenza recordar este tipo de episodios en mi vida. Le\u00ed en el Salmo 15:1-3: \u201cJehov\u00e1, \u00bfqui\u00e9n habitar\u00e1 en tu tabern\u00e1culo, quien morar\u00e1 en tu monte santo? El que anda en integridad y hace justicia y habla verdad en su coraz\u00f3n, el que no calumnia con su lengua, ni hace mal a su pr\u00f3jimo\u201d. No tienes idea de c\u00f3mo la Palabra contristaba mi coraz\u00f3n. Llegu\u00e9 en clamor al Se\u00f1or, humillada y avergonzada, suplicando que me diera la decisi\u00f3n y convicci\u00f3n para apartarme de esto.<\/p>\n\n\n\n<p>S\u00f3lo en las fuerzas de Dios y con la ayuda del Esp\u00edritu Santo podr\u00e1s vencer esta barrera. Clama, s\u00faplica en la presencia de \u00c9l, que te d\u00e9 esa firmeza para apartarte de estas situaciones. Dios no te desechar\u00e1, pues t\u00fa mismo est\u00e1s pidiendo el debido socorro para no herir el coraz\u00f3n del Creador.<\/p>\n\n\n\n<p>G\u00e9nesis 6:5,6 \u201cY vio Jehov\u00e1 que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del coraz\u00f3n de ellos era<br>de continuo solamente el mal.<\/p>\n\n\n\n<p>Y se arrepinti\u00f3 Jehov\u00e1 de haber hecho hombre en la tierra, y le doli\u00f3 en su coraz\u00f3n.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Al enemigo le gusta que desvanezcamos nuestra relaci\u00f3n con el Se\u00f1or, producto de lo que malo que pudi\u00e9ramos decir con nuestra boca, el enemigo quiere que te consideres horrible, pecador, irredimible, agobiado. Pero el Se\u00f1or dice: \u201cSi alguno tiene sed de m\u00ed, venga a m\u00ed y beba\u201d, reconozcamos los pecados que emanan de nuestra boca, y pidamos tener sed de \u00c9l para que nos sacie de abundancia espiritual y lo que salga de nuestra boca nos lleve m\u00e1s cerca de \u00c9l y nos permita habitar en Su presencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Jesucristo anhela todo de nuestra vida, \u00c9l quiere que controlemos nuestra boca, \u00c9l quiere que le glorifiquemos a trav\u00e9s de nuestra manera de hablar.<\/p>\n\n\n\n<p>Santiago 1:26. \u201cSi alguno se cree religioso entre vosotros, y no refrena su lengua, sino que enga\u00f1a su coraz\u00f3n, la religi\u00f3n del tal es vana.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>En una ma\u00f1ana muy agitada, ten\u00eda que salir para el trabajo y, de una manera muy grosera, estaba dando instrucciones a uno de mis hijos, al punto que her\u00ed sus sentimientos, de inmediato supe que hab\u00eda hecho algo mal y proced\u00ed a pedirle perd\u00f3n. Con el pasar de las horas recordaba el penoso incidente y derram\u00e9 l\u00e1grimas al recordar el rostro herido de mi hijo y las palabras que le hab\u00eda dicho. Imploraba perd\u00f3n al Se\u00f1or por el da\u00f1o que hab\u00eda hecho, me sent\u00ed tan mal, que hasta ped\u00ed permiso de retirarme. Visit\u00e9 a una hermana amiga, que considero una de mis maestras y le narr\u00e9 lo sucedido. Escuch\u00e9 sus tiernas palabras que no fueron para nada acusadoras. \u201cHelen, me dijo, \u00a1te has olvidado de la gracia del Se\u00f1or! \u00c9l ya te perdon\u00f3\u201d. \u00a1Como reconfort\u00f3 mi coraz\u00f3n, al confirmar que mi Padre ya me hab\u00eda perdonado!<\/p>\n\n\n\n<p>Dios intervendr\u00e1 para sanarnos, pero debemos reconocer nuestras fallas y respetar lo que \u00c9l espera de nuestra boca. Una de las principales es que no hablemos cosas hirientes contra otros, que no difamemos, que no calumniemos, que no hablemos lo malo, que nos mantengamos limpios para que nuestras oraciones no tengan estorbo. Que hallemos en \u00c9l sanaci\u00f3n, a fin de recibir todas las bendiciones que tiene preparadas para nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p>En estos momentos puedes implorar al Se\u00f1or con esta oraci\u00f3n:<\/p>\n\n\n\n<p>Padre nuestro, Dios de eternas misericordias, te damos gracias porque hasta aqu\u00ed tu bondad nos ha sostenido. Te pido Se\u00f1or que santifiques mi boca, que no pueda ser usada para maldecir a mis semejantes que han sido hechos conforme a Tu imagen. Se\u00f1or Jes\u00fas, reprende con tu sangre preciosa todo dicho malvado que salga de mi boca. Te suplico que de m\u00ed broten solo palabras de alabanza y de adoraci\u00f3n hacia ti y que mi boca pueda expresar palabras de amor, que edifiquen a mi pr\u00f3jimo y no lo destruyan. Te ruego, que pueda hablar cosas verdaderas, justas, amables, benignas, dignas de admiraci\u00f3n. Arranca de ra\u00edz, todo lo malo que hay en m\u00ed y en mi boca. Te lo pido, en el nombre de Jes\u00fas, Am\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<p>Con el amor de Cristo, Helen de L\u00f3pez<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No. 3: LOS PECADOS DE TU BOCA (segunda parte) Hace muchos a\u00f1os atr\u00e1s, como escrib\u00ed antes, no meditaba en Su Palabra, ni lograba tan siquiera pensar en acercarme en oraci\u00f3n al atrio del Dios viviente, ya que mi coraz\u00f3n era altivo. Mi mente no encontraba reposo para lograr concentrarme en la oraci\u00f3n, y poco a [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":10086,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[105],"tags":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v20.8 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Estorbos en la oraci\u00f3n: &quot;Los pecados de tu boca&quot; (2da. Parte) - La Prensa Cristiana<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/laprensacristiana.com\/?p=10434\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Estorbos en la oraci\u00f3n: &quot;Los pecados de tu boca&quot; (2da. Parte) - La Prensa Cristiana\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"No. 3: LOS PECADOS DE TU BOCA (segunda parte) Hace muchos a\u00f1os atr\u00e1s, como escrib\u00ed antes, no meditaba en Su Palabra, ni lograba tan siquiera pensar en acercarme en oraci\u00f3n al atrio del Dios viviente, ya que mi coraz\u00f3n era altivo. Mi mente no encontraba reposo para lograr concentrarme en la oraci\u00f3n, y poco a [&hellip;]\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/laprensacristiana.com\/?p=10434\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"La Prensa Cristiana\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2020-10-19T16:29:12+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2020-10-19T16:29:13+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/laprensacristiana.com\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/IMG-20200826-WA0029.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1280\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"719\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"EDITOR\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"EDITOR\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"6 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/laprensacristiana.com\/?p=10434\",\"url\":\"https:\/\/laprensacristiana.com\/?p=10434\",\"name\":\"Estorbos en la oraci\u00f3n: \\\"Los pecados de tu boca\\\" (2da. Parte) - La Prensa Cristiana\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/laprensacristiana.com\/#website\"},\"datePublished\":\"2020-10-19T16:29:12+00:00\",\"dateModified\":\"2020-10-19T16:29:13+00:00\",\"author\":{\"@id\":\"https:\/\/laprensacristiana.com\/#\/schema\/person\/3e7d82c6bfd6b1fa67010f8f7cd5256e\"},\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/laprensacristiana.com\/?p=10434#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/laprensacristiana.com\/?p=10434\"]}]},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/laprensacristiana.com\/?p=10434#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\/\/laprensacristiana.com\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Estorbos en la oraci\u00f3n: \u00abLos pecados de tu boca\u00bb (2da. Parte)\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/laprensacristiana.com\/#website\",\"url\":\"https:\/\/laprensacristiana.com\/\",\"name\":\"La Prensa Cristiana\",\"description\":\"Anunciando Las Buenas Nuevas\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/laprensacristiana.com\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":\"required name=search_term_string\"}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\/\/laprensacristiana.com\/#\/schema\/person\/3e7d82c6bfd6b1fa67010f8f7cd5256e\",\"name\":\"EDITOR\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/laprensacristiana.com\/#\/schema\/person\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/72069dfb6c13772d9e8381e3638666d2?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/72069dfb6c13772d9e8381e3638666d2?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"EDITOR\"},\"url\":\"https:\/\/laprensacristiana.com\/?author=3\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Estorbos en la oraci\u00f3n: \"Los pecados de tu boca\" (2da. Parte) - La Prensa Cristiana","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/laprensacristiana.com\/?p=10434","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Estorbos en la oraci\u00f3n: \"Los pecados de tu boca\" (2da. Parte) - La Prensa Cristiana","og_description":"No. 3: LOS PECADOS DE TU BOCA (segunda parte) Hace muchos a\u00f1os atr\u00e1s, como escrib\u00ed antes, no meditaba en Su Palabra, ni lograba tan siquiera pensar en acercarme en oraci\u00f3n al atrio del Dios viviente, ya que mi coraz\u00f3n era altivo. Mi mente no encontraba reposo para lograr concentrarme en la oraci\u00f3n, y poco a [&hellip;]","og_url":"https:\/\/laprensacristiana.com\/?p=10434","og_site_name":"La Prensa Cristiana","article_published_time":"2020-10-19T16:29:12+00:00","article_modified_time":"2020-10-19T16:29:13+00:00","og_image":[{"width":1280,"height":719,"url":"https:\/\/laprensacristiana.com\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/IMG-20200826-WA0029.jpg","type":"image\/jpeg"}],"author":"EDITOR","twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Escrito por":"EDITOR","Tiempo de lectura":"6 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/laprensacristiana.com\/?p=10434","url":"https:\/\/laprensacristiana.com\/?p=10434","name":"Estorbos en la oraci\u00f3n: \"Los pecados de tu boca\" (2da. Parte) - La Prensa Cristiana","isPartOf":{"@id":"https:\/\/laprensacristiana.com\/#website"},"datePublished":"2020-10-19T16:29:12+00:00","dateModified":"2020-10-19T16:29:13+00:00","author":{"@id":"https:\/\/laprensacristiana.com\/#\/schema\/person\/3e7d82c6bfd6b1fa67010f8f7cd5256e"},"breadcrumb":{"@id":"https:\/\/laprensacristiana.com\/?p=10434#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/laprensacristiana.com\/?p=10434"]}]},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/laprensacristiana.com\/?p=10434#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/laprensacristiana.com\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Estorbos en la oraci\u00f3n: \u00abLos pecados de tu boca\u00bb (2da. Parte)"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/laprensacristiana.com\/#website","url":"https:\/\/laprensacristiana.com\/","name":"La Prensa Cristiana","description":"Anunciando Las Buenas Nuevas","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/laprensacristiana.com\/?s={search_term_string}"},"query-input":"required name=search_term_string"}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/laprensacristiana.com\/#\/schema\/person\/3e7d82c6bfd6b1fa67010f8f7cd5256e","name":"EDITOR","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/laprensacristiana.com\/#\/schema\/person\/image\/","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/72069dfb6c13772d9e8381e3638666d2?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/72069dfb6c13772d9e8381e3638666d2?s=96&d=mm&r=g","caption":"EDITOR"},"url":"https:\/\/laprensacristiana.com\/?author=3"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/laprensacristiana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10434"}],"collection":[{"href":"https:\/\/laprensacristiana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/laprensacristiana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/laprensacristiana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/laprensacristiana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=10434"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/laprensacristiana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10434\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10435,"href":"https:\/\/laprensacristiana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10434\/revisions\/10435"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/laprensacristiana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/10086"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/laprensacristiana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=10434"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/laprensacristiana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=10434"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/laprensacristiana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=10434"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}