{"id":12490,"date":"2021-09-06T15:14:32","date_gmt":"2021-09-06T15:14:32","guid":{"rendered":"https:\/\/laprensacristiana.com\/?p=12490"},"modified":"2021-09-06T15:14:33","modified_gmt":"2021-09-06T15:14:33","slug":"dos-reyes-una-diferencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/laprensacristiana.com\/?p=12490","title":{"rendered":"Dos reyes, una diferencia"},"content":{"rendered":"\n<p>1 Sam. 9:2 \u201cY ten\u00eda un hijo que se llamaba Sa\u00fal, favorecido y hermoso\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>1 Sam. 16:1&nbsp; \u201cLlena tu cuerno de aceite y ve; te enviar\u00e9 a Isa\u00ed, el de Bel\u00e9n, porque de entre sus hijos he escogido un rey para m\u00ed\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Bueno, tenemos que aprender de esta historia. Hay un adagio que me ense\u00f1aron desde peque\u00f1o: O aprendes de tu propia historia, o aprendes de la historia. En muchas ocasiones tuve que aprender haciendo mi propia historia. Ahora que soy adulto, trato, solo trato de aprender de la historia de los dem\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso evito involucrarme en relacionarme con mujeres porque me conozco.&nbsp; Conozco mi historia a ese respecto y de los golpes emocionales que sufr\u00ed y que provoqu\u00e9.&nbsp; Prefiero entonces caminar como sobre vidrios para no cortarme con alg\u00fan pedazo que se me atraviese en el alma.<\/p>\n\n\n\n<p>Dos reyes. Ambos ungidos por el mismo profeta Samuel. Ambos puestos por Dios para que gobernaran el pueblo de Israel. Ambos ungidos por el mismo aceite y por la misma redoma.<\/p>\n\n\n\n<p>Uno tuvo miedo de la gente. En diversas ocasiones, cuando el Se\u00f1or le orden\u00f3 que acabara con un rey llamado Amalec y que lo terminara, \u00e9l mismo nos cuenta de su estruendoso fracaso cuando le responde al profeta que el pueblo se enamor\u00f3 de lo mejor del bot\u00edn y que no quisieron matarlo, tampoco acabaron con el rey Amalec sino le perdonaron la vida. Algo que Dios hab\u00eda dicho que no hicieran, pero \u00e9l quiso agradar al pueblo.<\/p>\n\n\n\n<p>En otra ocasi\u00f3n, el profeta le dijo que lo esperara para ofrecer el sacrificio adecuado antes de salir a una batalla. Como el profeta se tard\u00f3 un poco, este rey se dio cuenta que sus soldados hab\u00edan empezado a desertar y tuvo miedo de quedarse sin protecci\u00f3n. Entonces hizo lo que se le dijo que no hiciera: que no pod\u00eda ofrecer sacrificios a Dios sencillamente porque aunque era el rey, no era sacerdote autorizado para hacerlo.<\/p>\n\n\n\n<p>Desobedeci\u00f3 por miedo a perder su popularidad. Ese fue todo el problema de este rey llamado Sa\u00fal. Sa\u00fal es el t\u00edpico ejemplo del pastor, l\u00edder, di\u00e1cono o encargado de alguna \u00e1rea de la Iglesia que no obedece las instrucciones porque no quiere parecer mand\u00f3n o darse mala fama. Pero en el Reino de Dios eso no cuenta. En ese Reino que es perfecto, solo cuenta la obediencia m\u00e1s que los sacrificios.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero vemos que a\u00fan hay pastores que prefieren endulzar el Evangelio de Cristo antes que hablar la Verdad de la Palabra por miedo a que la gente se les vaya. Y, claro, si la gente se les va, \u00e9l deja de percibir sus ganancias financieras.&nbsp; Si la gente lo abandona, se siente fracasado, su autoestima se desmorona y sus t\u00edtulos solo se quedan pegados a la pared sin ning\u00fan efecto. Es el efecto Pigmali\u00f3n del hedonista, el orgulloso, narcisista y egoc\u00e9ntrico. Es el que no soporta que la gente no lo admire. Es el que tiene miedo de perder sus fans en sus redes sociales, es el que si no aumenta sus likes se siente deprimido.<\/p>\n\n\n\n<p>Y Dios tuvo que quitarlo de en medio. Estaba destruyendo antes que construyendo el Reino del Cielo. No pudo cumplir el llamado porque, seg\u00fan nos cuenta el historiador, era \u201cfavorecido y hermoso\u201d.&nbsp; All\u00ed est\u00e1 el problema de este hombre&nbsp; que no supo ser un hombre. Su guapura le sirvi\u00f3 como pretexto para ser admirado y aplaudido. Y cuando los aplausos ya no fueron para \u00e9l, sencillamente se dedic\u00f3 a buscar quien lo hab\u00eda suplantado en sus redes sociales y fue en su busca para matarlo.<\/p>\n\n\n\n<p>El otro rey es David.&nbsp; Hay mucho que decir de \u00e9l, fue el antagonista de Sa\u00fal en todos los sentidos. David fue el ant\u00edpoda de lo que hizo el anterior rey. David fue un guerrero valiente. Sincero para hablar.&nbsp; Franco para aceptar sus errores y sus yerros.&nbsp; Humilde para humillarse delante de Dios y del pueblo. Sabia pedir ayuda a sus oficiales. Si era cuesti\u00f3n de justicia, hac\u00eda lo correcto seg\u00fan lo ordenado por la Ley de Dios. No fue perfecto, pero en asuntos espirituales se lleva el premio.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando le fall\u00f3 a Dios inmediatamente ca\u00eda de rodillas implorando perd\u00f3n. Algo que nunca hizo Sa\u00fal. David se distingui\u00f3 por su car\u00e1cter de caudillo tanto como de siervo de su Dios. Gran amante, es cierto, pero tambi\u00e9n humilde para aceptar el rega\u00f1o de uno de sus generales cuando se puso a llorar por su hijo Absal\u00f3n. David es el paradigma de la verdadera hombr\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>El rey David nos dej\u00f3 un legado de distinci\u00f3n espiritual y p\u00fablico. No se avergonz\u00f3 de danzar a toda fuerza ante el Arca de Dios a pesar de la cr\u00edtica y murmuraci\u00f3n de su esposa. David fue un rey totalmente diferente a todos los reyes de Israel ya que cuando sufr\u00eda, luego de platicar con el Se\u00f1or, tomaba su pluma y se pon\u00eda a escribir sus oraciones en forma de salmos. Era m\u00fasico, poeta y so\u00f1ador. Todo para agradar no a los hombres sino a su Dios que lo hab\u00eda ungido como rey.<\/p>\n\n\n\n<p>Dos reyes. Ambos ungidos por el mismo profeta, con el mismo aceite y la misma redoma: \u00bfA quien imita usted?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>1 Sam. 9:2 \u201cY ten\u00eda un hijo que se llamaba Sa\u00fal, favorecido y hermoso\u201d 1 Sam. 16:1&nbsp; \u201cLlena tu cuerno de aceite y ve; te enviar\u00e9 a Isa\u00ed, el de Bel\u00e9n, porque de entre sus hijos he escogido un rey para m\u00ed\u201d Bueno, tenemos que aprender de esta historia. Hay un adagio que me ense\u00f1aron [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":11327,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[36],"tags":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v20.8 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Dos reyes, una diferencia - La Prensa Cristiana<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/laprensacristiana.com\/?p=12490\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Dos reyes, una diferencia - La Prensa Cristiana\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"1 Sam. 9:2 \u201cY ten\u00eda un hijo que se llamaba Sa\u00fal, favorecido y hermoso\u201d 1 Sam. 16:1&nbsp; \u201cLlena tu cuerno de aceite y ve; te enviar\u00e9 a Isa\u00ed, el de Bel\u00e9n, porque de entre sus hijos he escogido un rey para m\u00ed\u201d Bueno, tenemos que aprender de esta historia. Hay un adagio que me ense\u00f1aron [&hellip;]\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/laprensacristiana.com\/?p=12490\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"La Prensa Cristiana\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2021-09-06T15:14:32+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2021-09-06T15:14:33+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/laprensacristiana.com\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/IMG_20210215_163352_769.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1280\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"714\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"EDITOR\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"EDITOR\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"5 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/laprensacristiana.com\/?p=12490\",\"url\":\"https:\/\/laprensacristiana.com\/?p=12490\",\"name\":\"Dos reyes, una diferencia - La Prensa Cristiana\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/laprensacristiana.com\/#website\"},\"datePublished\":\"2021-09-06T15:14:32+00:00\",\"dateModified\":\"2021-09-06T15:14:33+00:00\",\"author\":{\"@id\":\"https:\/\/laprensacristiana.com\/#\/schema\/person\/3e7d82c6bfd6b1fa67010f8f7cd5256e\"},\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/laprensacristiana.com\/?p=12490#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/laprensacristiana.com\/?p=12490\"]}]},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/laprensacristiana.com\/?p=12490#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\/\/laprensacristiana.com\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Dos reyes, una diferencia\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/laprensacristiana.com\/#website\",\"url\":\"https:\/\/laprensacristiana.com\/\",\"name\":\"La Prensa Cristiana\",\"description\":\"Anunciando Las Buenas Nuevas\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/laprensacristiana.com\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":\"required name=search_term_string\"}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\/\/laprensacristiana.com\/#\/schema\/person\/3e7d82c6bfd6b1fa67010f8f7cd5256e\",\"name\":\"EDITOR\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/laprensacristiana.com\/#\/schema\/person\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/72069dfb6c13772d9e8381e3638666d2?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/72069dfb6c13772d9e8381e3638666d2?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"EDITOR\"},\"url\":\"https:\/\/laprensacristiana.com\/?author=3\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Dos reyes, una diferencia - La Prensa Cristiana","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/laprensacristiana.com\/?p=12490","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Dos reyes, una diferencia - La Prensa Cristiana","og_description":"1 Sam. 9:2 \u201cY ten\u00eda un hijo que se llamaba Sa\u00fal, favorecido y hermoso\u201d 1 Sam. 16:1&nbsp; \u201cLlena tu cuerno de aceite y ve; te enviar\u00e9 a Isa\u00ed, el de Bel\u00e9n, porque de entre sus hijos he escogido un rey para m\u00ed\u201d Bueno, tenemos que aprender de esta historia. Hay un adagio que me ense\u00f1aron [&hellip;]","og_url":"https:\/\/laprensacristiana.com\/?p=12490","og_site_name":"La Prensa Cristiana","article_published_time":"2021-09-06T15:14:32+00:00","article_modified_time":"2021-09-06T15:14:33+00:00","og_image":[{"width":1280,"height":714,"url":"https:\/\/laprensacristiana.com\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/IMG_20210215_163352_769.jpg","type":"image\/jpeg"}],"author":"EDITOR","twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Escrito por":"EDITOR","Tiempo de lectura":"5 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/laprensacristiana.com\/?p=12490","url":"https:\/\/laprensacristiana.com\/?p=12490","name":"Dos reyes, una diferencia - La Prensa Cristiana","isPartOf":{"@id":"https:\/\/laprensacristiana.com\/#website"},"datePublished":"2021-09-06T15:14:32+00:00","dateModified":"2021-09-06T15:14:33+00:00","author":{"@id":"https:\/\/laprensacristiana.com\/#\/schema\/person\/3e7d82c6bfd6b1fa67010f8f7cd5256e"},"breadcrumb":{"@id":"https:\/\/laprensacristiana.com\/?p=12490#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/laprensacristiana.com\/?p=12490"]}]},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/laprensacristiana.com\/?p=12490#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/laprensacristiana.com\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Dos reyes, una diferencia"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/laprensacristiana.com\/#website","url":"https:\/\/laprensacristiana.com\/","name":"La Prensa Cristiana","description":"Anunciando Las Buenas Nuevas","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/laprensacristiana.com\/?s={search_term_string}"},"query-input":"required name=search_term_string"}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/laprensacristiana.com\/#\/schema\/person\/3e7d82c6bfd6b1fa67010f8f7cd5256e","name":"EDITOR","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/laprensacristiana.com\/#\/schema\/person\/image\/","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/72069dfb6c13772d9e8381e3638666d2?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/72069dfb6c13772d9e8381e3638666d2?s=96&d=mm&r=g","caption":"EDITOR"},"url":"https:\/\/laprensacristiana.com\/?author=3"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/laprensacristiana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12490"}],"collection":[{"href":"https:\/\/laprensacristiana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/laprensacristiana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/laprensacristiana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/laprensacristiana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=12490"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/laprensacristiana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12490\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12491,"href":"https:\/\/laprensacristiana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12490\/revisions\/12491"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/laprensacristiana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/11327"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/laprensacristiana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=12490"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/laprensacristiana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=12490"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/laprensacristiana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=12490"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}