{"id":12507,"date":"2021-09-10T23:02:23","date_gmt":"2021-09-10T23:02:23","guid":{"rendered":"https:\/\/laprensacristiana.com\/?p=12507"},"modified":"2021-09-10T23:02:24","modified_gmt":"2021-09-10T23:02:24","slug":"adulam-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/laprensacristiana.com\/?p=12507","title":{"rendered":"Adulam"},"content":{"rendered":"\n<p>1 Sam. 22:1&nbsp; 1 Samuel 22:1-2&nbsp; \u201cDavid se fue de all\u00ed y se refugi\u00f3 en la cueva de Adulam. Cuando sus hermanos y toda la casa de su padre lo supieron, descendieron a \u00e9l all\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p>Todo el que estaba en apuros, todo el que estaba endeudado y todo el que estaba descontento se uni\u00f3 a \u00e9l, y \u00e9l vino a ser jefe sobre ellos. Y hab\u00eda con \u00e9l unos cuatrocientos hombres\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Cansado, agotado, con la fe por los suelos.&nbsp; Todo su mundo estaba hecho a\u00f1icos. Sus esperanzas de una vida tranquila como la que ten\u00eda all\u00e1 en Bel\u00e9n se hab\u00edan esfumado. Solo y sin amigos, este matador de gigantes ahora se siente el ser m\u00e1s vulnerable de la tierra.<\/p>\n\n\n\n<p>No tiene fuerzas ya para seguir luchando. Necesita aislarse para encontrarle sentido a su vida. Necesita un descanso de todas sus vicisitudes con que la vida le ha sorprendido. La visita de Samuel hac\u00eda unos a\u00f1os le ha causado, sin saberlo, que tenga que pasar por momentos cr\u00edticos al haberlo ungido como el escogido por Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>No sabe a\u00fan para qu\u00e9 le ungi\u00f3 Samuel. Solo recuerda aquella ma\u00f1ana en que estaba con su vida hecha cuidando el aprisco de su padre Isa\u00ed, alejado de todo y de todos.&nbsp; Sus momentos de intimidad con su Dios cuando le cantaba con libertad, tocando su lira y entonando c\u00e1nticos que nunca se hab\u00edan entonado ni escrito.<\/p>\n\n\n\n<p>Aquel ni\u00f1o de unos pocos a\u00f1os estaba aislado, viendo las estrellas del cielo cuando las noches se lo permit\u00edan, y durante el d\u00eda, guardando los reba\u00f1os y \u00e9l protegi\u00e9ndose de los rayos del sol bajo los \u00e1rboles que eran su refugio. Solo \u00e9l, su m\u00fasica, su Dios y su soledad.<\/p>\n\n\n\n<p>Luego vino la orden de su padre al pedirle que fuera a ver a sus hermanos a la batalla. Lo primero que se encontr\u00f3 en aquel momento fue el desprecio de su hermano mayor. \u00c9l no ten\u00eda ninguna intenci\u00f3n de vigilar nada. Solo estaba cumpliendo un pedido.&nbsp; Pero la vida da vueltas. Como la suya que me lee. De pronto se encuentra en un matrimonio que casi no funciona. Un c\u00f3nyuge que no le comprende. Unos hijos que demandan m\u00e1s de lo que usted imagin\u00f3. Usted quer\u00eda disfrutar de su trabajo como soltero o soltera, disfrutar su dinero y vivir holgadamente. Pero la vida le jug\u00f3 una pasada que usted no esperaba y de pronto se encontr\u00f3 frente a un altar haciendo votos de fidelidad, o con un beb\u00e9 en su vientre y todo su futuro se despedaz\u00f3 ante sus propios ojos.<\/p>\n\n\n\n<p>Y, como David, tiene que huir de ese destino que no esperaba. Como Edipo, el rey de la mitolog\u00eda, cruza los caminos de su vida esperando encontrarle sentido a su existencia, una existencia que ahora se antoja llena de problemas, desaf\u00edos y retos que a veces parecen insalvables.<\/p>\n\n\n\n<p>Y se esconde en una cueva. En un cueva de soledad, de aislamiento, de individualidad. Usted, como David, no quiere compa\u00f1\u00eda de nadie porque necesita estar solo. Necesita hacer un inventario de lo que ha pasado. De hacer una revisi\u00f3n de cu\u00e1nta culpa tuvo usted en todo lo que est\u00e1 viviendo o en qu\u00e9 culparon aquellos que debieron amarle.<\/p>\n\n\n\n<p>Usted, como David, se esconde de los que le rodean. Porque para usted ahora parece que todos son amenazas. Que su vida est\u00e1 a punto de colapsar y no tiene a donde ir m\u00e1s que a Adulam, una cueva que le protege de todo y de todos.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero a\u00fan all\u00ed, David no logra aislarse. Y es que el ser humano fue hecho por Dios para interactuar con otros humanos. Como las manadas de los monos y los simios, necesitamos de los dem\u00e1s para preservar la vida. Necesitamos que alguien nos ayude a sobrellevar nuestras cargas y errores. Necesitamos de otros que nos ayuden a desarrollar los dones y regalos que Dios nos ha dado.<\/p>\n\n\n\n<p>De pronto, sin darse cuenta, a la cueva empiezan a llegar primero sus hermanos, sus primos&nbsp; y toda su familia. Cuando supieron que David estaba escondido en esa cueva de Adulam, se hicieron uno con \u00e9l y fueron a reunirse con el ungido del Se\u00f1or.&nbsp; Al poco tiempo, un desfile de hombres y mujeres empezaron a llenar su espacio. La tranquilidad de la que David disfrut\u00f3 por un tiempo, se acaba de esfumar cuando un mont\u00f3n de endeudados, deca\u00eddos, fracasados, enfermos del alma, pobres, necesitados de un l\u00edder que les gu\u00ede a un futuro mejor llenan su espacio.<\/p>\n\n\n\n<p>Saben que el hombre que est\u00e1 escondido en esa cueva no es un fracasado.&nbsp; Que tiene mucho que ense\u00f1arles. Que en su interior hierve sangre de valientes, sangre de vencedores, que en su interior hay un grito de victoria que ellos necesitan escuchar. Ellos saben que ese hombre que hoy parece vencido, es un vencedor y que \u00e9l les puede transmitir su valor, su car\u00e1cter y su gallard\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Y no se equivocaron.&nbsp; David se enfrent\u00f3 a la vida y empez\u00f3 a ense\u00f1ar a usar la espada, a utilizar la honda, el escudo y los trucos para vencer al enemigo. De all\u00ed sali\u00f3 el hermoso ej\u00e9rcito de valientes cuando ya fue entronizado en el reinado de Israel.<\/p>\n\n\n\n<p>Y usted tambi\u00e9n. De su cueva pueden salir otros vencedores. Porque a usted que se ha escondido en su Adulam, le buscar\u00e1n aquellos que tambi\u00e9n lloran, que sufren desprecios y ca\u00eddas para que usted les ense\u00f1e como superar esos dolores y de all\u00ed saldr\u00e1n hermosos ejemplos de virtud, valor y gallard\u00eda que honrar\u00e1n el Nombre de nuestro Dios.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>1 Sam. 22:1&nbsp; 1 Samuel 22:1-2&nbsp; \u201cDavid se fue de all\u00ed y se refugi\u00f3 en la cueva de Adulam. Cuando sus hermanos y toda la casa de su padre lo supieron, descendieron a \u00e9l all\u00e1. 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