{"id":13069,"date":"2022-01-14T19:08:23","date_gmt":"2022-01-14T19:08:23","guid":{"rendered":"https:\/\/laprensacristiana.com\/?p=13069"},"modified":"2022-01-14T19:08:24","modified_gmt":"2022-01-14T19:08:24","slug":"entre-cerdos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/laprensacristiana.com\/?p=13069","title":{"rendered":"Entre cerdos"},"content":{"rendered":"\n<p>El dinero se le acab\u00f3,<\/p>\n\n\n\n<p>Los amigos lo olvidaron,<\/p>\n\n\n\n<p>Las mujeres se fueron de su lado,<\/p>\n\n\n\n<p>Ya no ten\u00eda nada que vender para comer,<\/p>\n\n\n\n<p>Estaba sin sandalias, sin anillo y sin herencia.<\/p>\n\n\n\n<p>No sab\u00eda de qu\u00e9 trabajar, as\u00ed que record\u00f3 su ni\u00f1ez.&nbsp; De c\u00f3mo miraba a sus jornaleros y sirvientes trabajando en la granja de Pap\u00e1, y el corriendo con un recipiente en las manos, le ped\u00eda a su padre le permitiera alimentar a los cerditos m\u00e1s peque\u00f1os. El padre le negaba el permiso, y le dec\u00eda: \u201cHijo ese trabajo no es para ti, t\u00fa debes &nbsp;ocuparte en los asuntos de mi casa\u201d pero el insist\u00eda y a escondidas de su papi, se escond\u00eda tras la puerta para correr luego hacia los cerdos y darles comida.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Ese apego por los cerdos creci\u00f3 con \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p>Y ahora era la \u00fanica oportunidad que ten\u00eda para quiz\u00e1 ganarse unos centavos o al menos lograr comer de los mismos desperdicios que repart\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa tarde gris, fue nombrado como el nuevo pastor de cerdos\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Y ya no estaba Pap\u00e1 para evitarlo.<\/p>\n\n\n\n<p>Una y otra vez, su padre lo orient\u00f3 a las pr\u00e1cticas de la mayordom\u00eda y el liderazgo como el gran hijo del due\u00f1o, pero siempre terminaba haciendo su voluntad, volviendo una y otra vez al cieno donde le gustaba estar.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Ahora que era un pastor ordenado en pastoreo de cerdos, ya no quer\u00eda hacerlo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Extra\u00f1aba el NO de Pap\u00e1\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Lo m\u00e1s tr\u00e1gico de todo fue que se peleaba con los cerdos para comer de sus desperdicios, pero no compart\u00edan con \u00e9l, y los que lo supervisaban le negaban un plato de gala, repleto de esa comida sucia y mal oliente.<\/p>\n\n\n\n<p>Opt\u00f3 por hacerse amigo de los cerdos para ganar su confianza y a la hora de la cena comer junto con ellos, pero siempre le negaron aquellas podridas algarrobas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>No importaba cuanto los cuidara, o los abrazara, los cerdos siempre lo trataban mal.<\/p>\n\n\n\n<p>Sus pies se deslizaban en el fango donde dorm\u00eda, y sufr\u00eda un aproximado de 30 ca\u00eddas diarias, mientras se met\u00eda el lodo entre sus dedos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El apego por lo inmundo lo llev\u00f3 a la ciudad de los cerdos, donde lo trataban peor que a ellos.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed que vivir entre cerdos no era tan divertido como pens\u00f3, el mal olor se peg\u00f3 en sus poros y sus costillas se pod\u00edan contar, ten\u00eda hambre, ten\u00eda sed, ten\u00eda frio, y lloraba mucho mientras recordaba a su padre.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo perdi\u00f3 todo, y se qued\u00f3 con la nada.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero de repente, se record\u00f3 de sus c\u00f3mplices\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Aquellos jornaleros que cuando \u00e9l era ni\u00f1o, le guardaban el secreto de su constante apego con los cerdos, y que a escondidas de su padre alimentaba.<\/p>\n\n\n\n<p>La memoria de hijo no la perdi\u00f3\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Y pens\u00f3 \u201cTodos aquellos jornaleros, comen mejor que yo, viven mejor que yo, duermen mejor que yo, y ven al menos a lo lejos la presencia del due\u00f1o de todo (su &nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>amado padre) y de vez en cuando lo saludan con un: \u201cbuenos d\u00edas\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed que ir\u00e9 a casa, y me quedar\u00e9 afuera para pedirle que me contrate como uno de sus sirvientes, prefiero apacentar los cerdos de \u00e9l que los cerdos de otro, y s\u00e9 que al menos tendr\u00e9 algarrobas que comer, aunque solo viva en el patio de casa.<\/p>\n\n\n\n<p>El hijo prodigo sab\u00eda que no iba a poder ocultar el olor a puerco, pero pod\u00eda accesar al menos a los patios de su casa.<\/p>\n\n\n\n<p>Emprendi\u00f3 el camino, sali\u00f3 del corral sin despedirse de esos cerdos ego\u00edstas, y se dirigi\u00f3 por el camino que jam\u00e1s olvid\u00f3: el camino a casa.<\/p>\n\n\n\n<p>De lejos lo vio su padre y corri\u00f3 a \u00e9l, lo abrazo, lo beso y sin dec\u00edrselo, su padre con su sola mirada le trasmiti\u00f3 con un suspiro:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cAaaahhhh,&nbsp; aaahhh mi hijo, siempre apegado a lo inmundo, a la suciedad de los cerdos de donde lo saque una y otra vez desde que era un ni\u00f1o\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>El padre puede sacar a sus hijos miles de veces de los sucios corrales siempre y cuando permanezcan en casa, pero una vez y\u00e9ndose lejos, solo la ocasional memoria del amor del padre podr\u00eda hacerlos reaccionar para salir solos de all\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>El amor incondicional del padre intentar\u00e1 una y otra vez que asumas tu posici\u00f3n de hijo y no de jornalero, y para &nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>eso siempre tiene en su ropero vestidos nuevos. Nuevos y limpios perfumados con su amor. E infinidad de sandalias por las equivocaciones del camino de sus infantiles hijos.&nbsp; Y por supuesto, no podr\u00eda faltar el cofre de sus anillos\u2026 anillos elegantes que ponen la marca de la paternidad en los hijos amados, aunque ya hayan perdido muchos de ellos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En fin, vivir entre cerdos no es agradable.<\/p>\n\n\n\n<p>Salir de entre ellos es dif\u00edcil pero no imposible,<\/p>\n\n\n\n<p>El poder de los recuerdos del padre en el coraz\u00f3n de un hijo amado tiene la capacidad de levantarte y ponerte otra vez de camino a casa.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El dinero se le acab\u00f3, Los amigos lo olvidaron, Las mujeres se fueron de su lado, Ya no ten\u00eda nada que vender para comer, Estaba sin sandalias, sin anillo y sin herencia. No sab\u00eda de qu\u00e9 trabajar, as\u00ed que record\u00f3 su ni\u00f1ez.&nbsp; De c\u00f3mo miraba a sus jornaleros y sirvientes trabajando en la granja de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":13070,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[76],"tags":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v20.8 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Entre cerdos - La Prensa Cristiana<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/laprensacristiana.com\/?p=13069\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Entre cerdos - La Prensa Cristiana\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"El dinero se le acab\u00f3, Los amigos lo olvidaron, Las mujeres se fueron de su lado, Ya no ten\u00eda nada que vender para comer, Estaba sin sandalias, sin anillo y sin herencia. No sab\u00eda de qu\u00e9 trabajar, as\u00ed que record\u00f3 su ni\u00f1ez.&nbsp; De c\u00f3mo miraba a sus jornaleros y sirvientes trabajando en la granja de [&hellip;]\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/laprensacristiana.com\/?p=13069\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"La Prensa Cristiana\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2022-01-14T19:08:23+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2022-01-14T19:08:24+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/laprensacristiana.com\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/\u00a1Nuevo-programa-de-entrevistas.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"940\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"788\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"EDITOR\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"EDITOR\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"4 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/laprensacristiana.com\/?p=13069\",\"url\":\"https:\/\/laprensacristiana.com\/?p=13069\",\"name\":\"Entre cerdos - La Prensa Cristiana\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/laprensacristiana.com\/#website\"},\"datePublished\":\"2022-01-14T19:08:23+00:00\",\"dateModified\":\"2022-01-14T19:08:24+00:00\",\"author\":{\"@id\":\"https:\/\/laprensacristiana.com\/#\/schema\/person\/3e7d82c6bfd6b1fa67010f8f7cd5256e\"},\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/laprensacristiana.com\/?p=13069#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/laprensacristiana.com\/?p=13069\"]}]},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/laprensacristiana.com\/?p=13069#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\/\/laprensacristiana.com\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Entre cerdos\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/laprensacristiana.com\/#website\",\"url\":\"https:\/\/laprensacristiana.com\/\",\"name\":\"La Prensa Cristiana\",\"description\":\"Anunciando Las Buenas Nuevas\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/laprensacristiana.com\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":\"required name=search_term_string\"}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\/\/laprensacristiana.com\/#\/schema\/person\/3e7d82c6bfd6b1fa67010f8f7cd5256e\",\"name\":\"EDITOR\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/laprensacristiana.com\/#\/schema\/person\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/72069dfb6c13772d9e8381e3638666d2?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/72069dfb6c13772d9e8381e3638666d2?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"EDITOR\"},\"url\":\"https:\/\/laprensacristiana.com\/?author=3\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Entre cerdos - La Prensa Cristiana","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/laprensacristiana.com\/?p=13069","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Entre cerdos - La Prensa Cristiana","og_description":"El dinero se le acab\u00f3, Los amigos lo olvidaron, Las mujeres se fueron de su lado, Ya no ten\u00eda nada que vender para comer, Estaba sin sandalias, sin anillo y sin herencia. No sab\u00eda de qu\u00e9 trabajar, as\u00ed que record\u00f3 su ni\u00f1ez.&nbsp; De c\u00f3mo miraba a sus jornaleros y sirvientes trabajando en la granja de [&hellip;]","og_url":"https:\/\/laprensacristiana.com\/?p=13069","og_site_name":"La Prensa Cristiana","article_published_time":"2022-01-14T19:08:23+00:00","article_modified_time":"2022-01-14T19:08:24+00:00","og_image":[{"width":940,"height":788,"url":"https:\/\/laprensacristiana.com\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/\u00a1Nuevo-programa-de-entrevistas.jpg","type":"image\/jpeg"}],"author":"EDITOR","twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Escrito por":"EDITOR","Tiempo de lectura":"4 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/laprensacristiana.com\/?p=13069","url":"https:\/\/laprensacristiana.com\/?p=13069","name":"Entre cerdos - La Prensa Cristiana","isPartOf":{"@id":"https:\/\/laprensacristiana.com\/#website"},"datePublished":"2022-01-14T19:08:23+00:00","dateModified":"2022-01-14T19:08:24+00:00","author":{"@id":"https:\/\/laprensacristiana.com\/#\/schema\/person\/3e7d82c6bfd6b1fa67010f8f7cd5256e"},"breadcrumb":{"@id":"https:\/\/laprensacristiana.com\/?p=13069#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/laprensacristiana.com\/?p=13069"]}]},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/laprensacristiana.com\/?p=13069#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/laprensacristiana.com\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Entre cerdos"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/laprensacristiana.com\/#website","url":"https:\/\/laprensacristiana.com\/","name":"La Prensa Cristiana","description":"Anunciando Las Buenas Nuevas","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/laprensacristiana.com\/?s={search_term_string}"},"query-input":"required name=search_term_string"}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/laprensacristiana.com\/#\/schema\/person\/3e7d82c6bfd6b1fa67010f8f7cd5256e","name":"EDITOR","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/laprensacristiana.com\/#\/schema\/person\/image\/","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/72069dfb6c13772d9e8381e3638666d2?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/72069dfb6c13772d9e8381e3638666d2?s=96&d=mm&r=g","caption":"EDITOR"},"url":"https:\/\/laprensacristiana.com\/?author=3"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/laprensacristiana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13069"}],"collection":[{"href":"https:\/\/laprensacristiana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/laprensacristiana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/laprensacristiana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/laprensacristiana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=13069"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/laprensacristiana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13069\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":13071,"href":"https:\/\/laprensacristiana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13069\/revisions\/13071"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/laprensacristiana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/13070"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/laprensacristiana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=13069"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/laprensacristiana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=13069"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/laprensacristiana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=13069"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}