{"id":13570,"date":"2022-07-13T15:46:42","date_gmt":"2022-07-13T15:46:42","guid":{"rendered":"https:\/\/laprensacristiana.com\/?p=13570"},"modified":"2022-07-13T15:46:43","modified_gmt":"2022-07-13T15:46:43","slug":"tristeza-ministerial","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/laprensacristiana.com\/?p=13570","title":{"rendered":"Tristeza ministerial"},"content":{"rendered":"\n<p>Jueces 7:3&nbsp;\u201cAhora pues, proclama a o\u00eddos del pueblo, diciendo:&nbsp;\u00abCualquiera que tenga miedo y tiemble, que regrese y parta del monte Galaad\u00bb. Y veintid\u00f3s mil personas regresaron, pero quedaron diez mil\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Las voces que m\u00e1s escucha un pastor de su congregaci\u00f3n es&nbsp;\u201ccuente conmigo pastor\u201d.&nbsp;\u201cYa sabe que estoy aqu\u00ed&nbsp;para lo que pueda servirle\u201d. &nbsp;\u201cUsted solo me llama y yo estoy listo para echarle una mano\u201d. O, los m\u00e1s burlones o listos:&nbsp;\u201cUsted dice rana y yo brinco\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Son expresiones tan falsas como un billete de d\u00f3lar con m\u00e1s faltas de ortograf\u00eda que un cartel del mercado de alg\u00fan pa\u00eds.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Pero esas son las voces que m\u00e1s abundan en la Iglesia de hoy. Y es que los valores se han perdido. Ya no hay principios que cuidar. Las bases morales se han derribado tanto por falta de&nbsp;\u00e9tica en una clase social, y por falta de honestidad en los hogares.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Porque, d\u00edganme, lectores:&nbsp;\u00bfQuien va a creer en la palabra de un hombre o de una mujer cuando en su casa lo enga\u00f1aron vilmente? Su padre le hab\u00eda ofrecido a la mam\u00e1&nbsp;de cualquiera que iba a vivir con ella hasta que la muerte los separara y sucedi\u00f3&nbsp;que la primera mujer que se cruz\u00f3&nbsp;en el camino del hombre se lo llev\u00f3&nbsp;como buey al matadero y abandon\u00f3&nbsp;a su esposa y sus hijos. Ese ni\u00f1o ya qued\u00f3&nbsp;estigmatizado para no volver a creer en promesas de hombre.<\/p>\n\n\n\n<p>O que decir del ni\u00f1o que de pronto, cuando amanece cualquier d\u00eda, se encuentra que su madre lo abandon\u00f3&nbsp;porque se fue a otro pa\u00eds y nunca m\u00e1s la volvi\u00f3&nbsp;a ver o se fue a los brazos de otro hombre sin importarle su peque\u00f1o que ahora es un adulto falto de confianza en lo que otros puedan decirle.<\/p>\n\n\n\n<p>Eso es lo que veo en la historia de Gede\u00f3n al momento de juntar a todas sus tropas y prepararse para la batalla contra Madian. &nbsp;Me lo imagino enviando un preg\u00f3n a todos los varones de su pueblo ordenando que deb\u00edan alistarse en las filas militares para formar parte del ej\u00e9rcito que ir\u00e1&nbsp;a pelear por el bien del pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>Todos dijeron&nbsp;\u201c\u00a1Presente!\u201d&nbsp;Eran un promedio de treinta y dos mil soldados en total. Todos iremos al lado de nuestro l\u00edder y tomaremos las armas porque hemos ofrecido nuestro apoyo y nuestra ayuda para cualquier caso de necesidad. &nbsp;Gede\u00f3n debi\u00f3&nbsp;haber estado optimista por la inmediata respuesta de todos los hombres de guerra que hab\u00edan acudido al llamado. Como cualquier l\u00edder o pastor, se debi\u00f3&nbsp;haber sentido apoyado por su gente. Pastores como Gede\u00f3n abundamos en las iglesias de hoy. Cuando preguntamos quienes nos apoyar\u00e1n en tal o cual proyecto todos levantan la mano. Todos nos dicen&nbsp;\u201caqu\u00ed&nbsp;estamos pastor, usted solo d\u00edganos que debemos hacer y estamos listos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Y empezamos a orar. Empezamos a declarar por fe que todo saldr\u00e1&nbsp;bien. Que la congregaci\u00f3n ganar\u00e1&nbsp;las batallas que vendr\u00e1n m\u00e1s adelante. Nos sentimos felices y optimistas porque contamos con la ayuda que todos nos ofrecen. Entramos en arreglos financieros. Pedimos cotizaciones para un nuevo equipo de sonido para actualizar el que est\u00e1&nbsp;obsoleto. Nos comprometemos con adquirir nuevas c\u00e1maras para los programa que se transmiten en el canal de la Iglesia. Abrimos el comedor para ni\u00f1os hu\u00e9rfanos que tanto necesitan de alimentos y la Iglesia se ha comprometido con darles el pan de cada d\u00eda.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Todo porque todos levantaron la mano el d\u00eda de la convocatoria y dijeron al un\u00edsono:&nbsp;\u201caqu\u00ed&nbsp;estamos. Cuente con nosotros\u2026\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Y, s\u00ed, es cierto. El Se\u00f1or los cont\u00f3&nbsp;a todos. Y vio sus corazones y sus intenciones. Y vio algo m\u00e1s: vio que la mayor\u00eda, eran un mont\u00f3n de mentirosos, cobardes y fanfarrones. Que, como dice un dicho: ten\u00edan m\u00e1s grande la boca que la bolsa. Eso fue lo que vio el Se\u00f1or aquella ocasi\u00f3n en la que Gede\u00f3n, como buen pastor, crey\u00f3&nbsp;en las promesas y ofrecimientos de su pueblo. Para Gede\u00f3n debi\u00f3&nbsp;haber sido una experiencia aterradora.&nbsp;\u00c9l contaba con la ayuda y el apoyo de su congregaci\u00f3n, con que cada brazo, cada persona era un guerrero valiente y esforzado como le hab\u00eda llamado el&nbsp;\u00e1ngel unos d\u00edas antes.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero&nbsp;\u00a1Oh sorpresa! el Se\u00f1or le indic\u00f3&nbsp;que dijera unas pocas palabras. Solo unas pocas. No ley\u00f3&nbsp;un gui\u00f3n preparado de antemano. No anunci\u00f3&nbsp;una cuarentena militar. No dijo nada amenazante de lo que podr\u00eda suceder en la batalla. No. Solo fueron unas palabras que en el fondo del coraz\u00f3n todos estaban esperando escuchar\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abCualquiera que tenga miedo y tiemble, que regrese y parta del monte Galaad\u00bb. Es decir, cualquier mentiroso, cualquier miedoso, todo aquel cobarde que no pueda cumplir su promesa de ayuda, que en este momento tome sus b\u00e1rtulos y se vaya a su casa. Que se retire inmediatamente antes que pueda contaminar con sus miedos al resto de soldados.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Eso es lo que nos sucede hoy en d\u00eda a nosotros los que esperamos el apoyo de nuestra congregaci\u00f3n a la hora de cancelar la renta del local. A la hora de una necesidad. En el momento&nbsp;\u00e1lgido en que nos sentimos solos y necesitados de una mano amiga, de un compa\u00f1ero que ore por nosotros, de alguien que nos levante el&nbsp;\u00e1nimo, de alguien que nos d\u00e9&nbsp;una palmada en la espalda y comparta a nuestro lado ese momento de duda y tormento\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Solo Dios conoce lo que realmente hay dentro de nuestros corazones. Solo&nbsp;\u00c9l. Y, como dec\u00edan nuestras abuelas\u2026 \u201cQue el Se\u00f1or nos encuentre confesados\u2026\u201d<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jueces 7:3&nbsp;\u201cAhora pues, proclama a o\u00eddos del pueblo, diciendo:&nbsp;\u00abCualquiera que tenga miedo y tiemble, que regrese y parta del monte Galaad\u00bb. Y veintid\u00f3s mil personas regresaron, pero quedaron diez mil\u201d Las voces que m\u00e1s escucha un pastor de su congregaci\u00f3n es&nbsp;\u201ccuente conmigo pastor\u201d.&nbsp;\u201cYa sabe que estoy aqu\u00ed&nbsp;para lo que pueda servirle\u201d. &nbsp;\u201cUsted solo me llama [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":13562,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[36],"tags":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v20.8 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Tristeza ministerial - La Prensa Cristiana<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/laprensacristiana.com\/?p=13570\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Tristeza ministerial - La Prensa Cristiana\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Jueces 7:3&nbsp;\u201cAhora pues, proclama a o\u00eddos del pueblo, diciendo:&nbsp;\u00abCualquiera que tenga miedo y tiemble, que regrese y parta del monte Galaad\u00bb. Y veintid\u00f3s mil personas regresaron, pero quedaron diez mil\u201d Las voces que m\u00e1s escucha un pastor de su congregaci\u00f3n es&nbsp;\u201ccuente conmigo pastor\u201d.&nbsp;\u201cYa sabe que estoy aqu\u00ed&nbsp;para lo que pueda servirle\u201d. &nbsp;\u201cUsted solo me llama [&hellip;]\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/laprensacristiana.com\/?p=13570\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"La Prensa Cristiana\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2022-07-13T15:46:42+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2022-07-13T15:46:43+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/laprensacristiana.com\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/538DDCB1-2E77-43B1-93CC-AFB815D9545F.png\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1280\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"714\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/png\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"EDITOR\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"EDITOR\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"5 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/laprensacristiana.com\/?p=13570\",\"url\":\"https:\/\/laprensacristiana.com\/?p=13570\",\"name\":\"Tristeza ministerial - La Prensa Cristiana\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/laprensacristiana.com\/#website\"},\"datePublished\":\"2022-07-13T15:46:42+00:00\",\"dateModified\":\"2022-07-13T15:46:43+00:00\",\"author\":{\"@id\":\"https:\/\/laprensacristiana.com\/#\/schema\/person\/3e7d82c6bfd6b1fa67010f8f7cd5256e\"},\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/laprensacristiana.com\/?p=13570#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/laprensacristiana.com\/?p=13570\"]}]},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/laprensacristiana.com\/?p=13570#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\/\/laprensacristiana.com\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Tristeza ministerial\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/laprensacristiana.com\/#website\",\"url\":\"https:\/\/laprensacristiana.com\/\",\"name\":\"La Prensa Cristiana\",\"description\":\"Anunciando Las Buenas Nuevas\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/laprensacristiana.com\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":\"required name=search_term_string\"}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\/\/laprensacristiana.com\/#\/schema\/person\/3e7d82c6bfd6b1fa67010f8f7cd5256e\",\"name\":\"EDITOR\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/laprensacristiana.com\/#\/schema\/person\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/72069dfb6c13772d9e8381e3638666d2?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/72069dfb6c13772d9e8381e3638666d2?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"EDITOR\"},\"url\":\"https:\/\/laprensacristiana.com\/?author=3\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Tristeza ministerial - La Prensa Cristiana","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/laprensacristiana.com\/?p=13570","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Tristeza ministerial - La Prensa Cristiana","og_description":"Jueces 7:3&nbsp;\u201cAhora pues, proclama a o\u00eddos del pueblo, diciendo:&nbsp;\u00abCualquiera que tenga miedo y tiemble, que regrese y parta del monte Galaad\u00bb. Y veintid\u00f3s mil personas regresaron, pero quedaron diez mil\u201d Las voces que m\u00e1s escucha un pastor de su congregaci\u00f3n es&nbsp;\u201ccuente conmigo pastor\u201d.&nbsp;\u201cYa sabe que estoy aqu\u00ed&nbsp;para lo que pueda servirle\u201d. &nbsp;\u201cUsted solo me llama [&hellip;]","og_url":"https:\/\/laprensacristiana.com\/?p=13570","og_site_name":"La Prensa Cristiana","article_published_time":"2022-07-13T15:46:42+00:00","article_modified_time":"2022-07-13T15:46:43+00:00","og_image":[{"width":1280,"height":714,"url":"https:\/\/laprensacristiana.com\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/538DDCB1-2E77-43B1-93CC-AFB815D9545F.png","type":"image\/png"}],"author":"EDITOR","twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Escrito por":"EDITOR","Tiempo de lectura":"5 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/laprensacristiana.com\/?p=13570","url":"https:\/\/laprensacristiana.com\/?p=13570","name":"Tristeza ministerial - La Prensa Cristiana","isPartOf":{"@id":"https:\/\/laprensacristiana.com\/#website"},"datePublished":"2022-07-13T15:46:42+00:00","dateModified":"2022-07-13T15:46:43+00:00","author":{"@id":"https:\/\/laprensacristiana.com\/#\/schema\/person\/3e7d82c6bfd6b1fa67010f8f7cd5256e"},"breadcrumb":{"@id":"https:\/\/laprensacristiana.com\/?p=13570#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/laprensacristiana.com\/?p=13570"]}]},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/laprensacristiana.com\/?p=13570#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/laprensacristiana.com\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Tristeza ministerial"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/laprensacristiana.com\/#website","url":"https:\/\/laprensacristiana.com\/","name":"La Prensa Cristiana","description":"Anunciando Las Buenas Nuevas","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/laprensacristiana.com\/?s={search_term_string}"},"query-input":"required name=search_term_string"}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/laprensacristiana.com\/#\/schema\/person\/3e7d82c6bfd6b1fa67010f8f7cd5256e","name":"EDITOR","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/laprensacristiana.com\/#\/schema\/person\/image\/","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/72069dfb6c13772d9e8381e3638666d2?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/72069dfb6c13772d9e8381e3638666d2?s=96&d=mm&r=g","caption":"EDITOR"},"url":"https:\/\/laprensacristiana.com\/?author=3"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/laprensacristiana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13570"}],"collection":[{"href":"https:\/\/laprensacristiana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/laprensacristiana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/laprensacristiana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/laprensacristiana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=13570"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/laprensacristiana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13570\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":13571,"href":"https:\/\/laprensacristiana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13570\/revisions\/13571"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/laprensacristiana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/13562"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/laprensacristiana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=13570"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/laprensacristiana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=13570"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/laprensacristiana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=13570"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}