{"id":18079,"date":"2024-09-24T23:08:05","date_gmt":"2024-09-24T23:08:05","guid":{"rendered":"https:\/\/laprensacristiana.com\/?p=18079"},"modified":"2024-09-24T23:08:05","modified_gmt":"2024-09-24T23:08:05","slug":"perdio-su-turno","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/laprensacristiana.com\/?p=18079","title":{"rendered":"\u00bfPerdi\u00f3 su turno?"},"content":{"rendered":"\n<p>Juan 5:4&nbsp;\u201c\u2026porque un&nbsp;\u00e1ngel del Se\u00f1or descend\u00eda de vez en cuando al estanque y agitaba el agua; y el primero que descend\u00eda al estanque despu\u00e9s del movimiento del agua, quedaba curado de cualquier enfermedad que tuviera\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Fui al banco a hacer un tr\u00e1mite de ventanilla. Ten\u00eda un poco de prisa porque el tiempo no me iba a alcanzar para hacer lo que necesitaba. As\u00ed&nbsp;que me apresur\u00e9&nbsp;a poner mis datos en el aparato de entrada, saqu\u00e9&nbsp;mi n\u00famero en la lista de espera y me sent\u00e9&nbsp;como todos ellos, a que la computadora mencionara mi nombre.<\/p>\n\n\n\n<p>La sala de espera se estaba llenando poco a poco. Todos los que estaban sentados esperando su turno ten\u00edan cara de&nbsp;\u201cap\u00farense por favor\u201d, mientras los se\u00f1ores que atend\u00edan las ventanillas se tomaban su tiempo. &nbsp;Para ellos no hab\u00eda prisa. Los n\u00fameros bajaban a medida que iban pasando los que hab\u00edan llegado antes que yo. Con cada llamada del sistema yo ve\u00eda mi n\u00famero aunque sab\u00eda que no era el mio. Pero as\u00ed&nbsp;somos. Aunque no nos toque todav\u00eda tenemos la leve esperanza de que nosotros seremos los siguientes.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En un momento entre la espera y el llamado, me entr\u00f3&nbsp;una llamada al celular. Era una llamada que no pod\u00eda dejar de atender. As\u00ed&nbsp;que le dije al guardia de la puerta que iba a salir un momento a atender el tel\u00e9fono queriendo ser muy educado. No s\u00e9&nbsp;si me tard\u00e9&nbsp;demasiado tiempo o que, pero cuando volv\u00ed&nbsp;a entrar al banco mi n\u00famero ya hab\u00eda sido llamado. L\u00f3gico, yo no estaba all\u00ed, as\u00ed&nbsp;que pas\u00f3&nbsp;el siguiente. &nbsp;Cuando hice la observaci\u00f3n, el guardia me dijo que deb\u00eda tomar otro n\u00famero y esperar pacientemente. No me qued\u00f3&nbsp;m\u00e1s remedio que volver a empezar a esperar que me llamaran. Mi tiempo se desmoron\u00f3. Mi prisa se esfum\u00f3, me tragu\u00e9&nbsp;el enojo y me sent\u00e9&nbsp;a seguir viendo caras, gestos y a ejercitar paciencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Eso le pas\u00f3&nbsp;a otro se\u00f1or en la historia de Juan. Era un paral\u00edtico que ten\u00eda treintiocho a\u00f1os de esperar su turno. Su turno era m\u00e1s dif\u00edcil que el mio porque el de&nbsp;\u00e9l era de sanidad de una par\u00e1lisis que lo ten\u00eda postrado en un rinc\u00f3n de un estanque llamado Betesda. Queda en Jerusalem. El hombre pasaba todo el tiempo viendo, no al cajero de un banco, sino la superficie del agua del estanque. Porque se cre\u00eda que en alg\u00fan momento de cualquier d\u00eda y a cualquier hora, un&nbsp;\u00e1ngel invisible se posar\u00eda sobre ella y al m\u00e1s leve movimiento del agua, el que primero se tiraba al estanque quedaba sano de su enfermedad. &nbsp;El asunto requer\u00eda toda la atenci\u00f3n posible y evitar cualquier distracci\u00f3n que hiciera perder el turno.<\/p>\n\n\n\n<p>Lamentablemente, este hombre estaba en peores condiciones que todos. No se pod\u00eda mover. No pod\u00eda ni quer\u00eda esforzarse. No pod\u00eda. Por m\u00e1s que tratara arrastrarse hasta la orilla del estanque y estar listo para el pr\u00f3ximo movimiento del agua, era imposible. Su dolencia era m\u00e1s fuerte que su deseo de ser sano. Turno tras turno se le iba la esperanza.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed&nbsp;pasaba la vida. Poco a poco algunos de sus compa\u00f1eros de espera se iban yendo felices a sus casas. Algunos sin la lepra que les estaba deshaciendo su piel. Otros quiz\u00e1&nbsp;con un brazo arreglado. Otros con ojos nuevos. Pero no&nbsp;\u00e9l.&nbsp;\u00c9l segu\u00eda esperando su turno. Un turno que no llegaba nunca. D\u00eda tras d\u00eda. Mes tras mes. A\u00f1o tras a\u00f1o. La vida no era buena con este hombre. Como Godot, siempre esperando la llegada de su turno. Un turno que cumpli\u00f3&nbsp;treintiocho a\u00f1os de larga espera.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Este hombre no entend\u00eda como era posible que otros alcanzaran lo que&nbsp;\u00e9l tanto deseaba. No pod\u00eda entender por qu\u00e9&nbsp;otros obten\u00edan lo que&nbsp;\u00e9l tanto quer\u00eda mientras observaba y esperaba. As\u00ed&nbsp;nos pasa a muchos de nosotros. No podemos entender por qu\u00e9&nbsp;alguien m\u00e1s siempre se nos adelanta en las bendiciones de una visa para turista en la Embajada. Por qu\u00e9&nbsp;a&nbsp;\u00e9l si y a nosotros no. Por qu\u00e9&nbsp;el matrimonio del otro se ve tan completo y feliz mientras nosotros luchamos por mantenernos a flote con la esposa y los hijos. Estamos paralizados. Estamos atorados en el mismo lugar a\u00f1o tras a\u00f1o. Tantas cuentas por pagar con tan poco dinero. Tanto esfuerzo que realizar por tan poca ganancia. &nbsp;Cuando perdemos nuestro turno, se siente en especial doloroso porque nunca hemos dejado de guardar la fe. Seguimos orando. Seguimos esperando y creyendo. Sabemos que Dios es Bueno y soberano, pero entonces,&nbsp;\u00bfpor qu\u00e9&nbsp;no responde nuestras oraciones?&nbsp;\u00bfPor qu\u00e9&nbsp;no nos saca a flote?&nbsp;\u00bfPor qu\u00e9&nbsp;no nos hace el milagro que tanto esperamos?&nbsp;\u00bfPor qu\u00e9&nbsp;no sana nuestro matrimonio o restaura nuestra relaci\u00f3n? Y nos cansamos de esperar. Nuestra paciencia se agota. Nos quedamos atorados en esa tuber\u00eda de dolor, soledad y autoconmiseraci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, como dijo Pablo:&nbsp;\u00a1Gracias doy por Jesucristo!. Un d\u00eda, sin previo aviso, sin darse cuenta siquiera, nuestro amigo decepcionado escuch\u00f3&nbsp;una Voz. Era una Voz que no era la de un&nbsp;\u00e1ngel. No era un movimiento del agua. No era una visi\u00f3n ni un sue\u00f1o. No era un delirio provocado por la fiebre. Era la Voz de Jesus. Era la Voz del cielo. La del Enviado a sanar a los quebrantados de coraz\u00f3n y dejar ir libres a los oprimidos por el diablo. Y le hizo solo una pregunta. No le pregunt\u00f3&nbsp;si era su turno. No. Lo que le pregunt\u00f3&nbsp;lo dej\u00f3&nbsp;helado:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQuieres ser sano?&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Juan 5:4&nbsp;\u201c\u2026porque un&nbsp;\u00e1ngel del Se\u00f1or descend\u00eda de vez en cuando al estanque y agitaba el agua; y el primero que descend\u00eda al estanque despu\u00e9s del movimiento del agua, quedaba curado de cualquier enfermedad que tuviera\u201d Fui al banco a hacer un tr\u00e1mite de ventanilla. Ten\u00eda un poco de prisa porque el tiempo no me iba [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":18048,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[36],"tags":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v20.8 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>\u00bfPerdi\u00f3 su turno? - La Prensa Cristiana<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/laprensacristiana.com\/?p=18079\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"\u00bfPerdi\u00f3 su turno? - La Prensa Cristiana\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Juan 5:4&nbsp;\u201c\u2026porque un&nbsp;\u00e1ngel del Se\u00f1or descend\u00eda de vez en cuando al estanque y agitaba el agua; y el primero que descend\u00eda al estanque despu\u00e9s del movimiento del agua, quedaba curado de cualquier enfermedad que tuviera\u201d Fui al banco a hacer un tr\u00e1mite de ventanilla. Ten\u00eda un poco de prisa porque el tiempo no me iba [&hellip;]\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/laprensacristiana.com\/?p=18079\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"La Prensa Cristiana\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2024-09-24T23:08:05+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/laprensacristiana.com\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/WhatsApp-Image-2024-09-09-at-7.07.34-AM.jpeg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"719\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"540\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"EDITOR\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"EDITOR\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"5 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/laprensacristiana.com\/?p=18079\",\"url\":\"https:\/\/laprensacristiana.com\/?p=18079\",\"name\":\"\u00bfPerdi\u00f3 su turno? - La Prensa Cristiana\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/laprensacristiana.com\/#website\"},\"datePublished\":\"2024-09-24T23:08:05+00:00\",\"dateModified\":\"2024-09-24T23:08:05+00:00\",\"author\":{\"@id\":\"https:\/\/laprensacristiana.com\/#\/schema\/person\/3e7d82c6bfd6b1fa67010f8f7cd5256e\"},\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/laprensacristiana.com\/?p=18079#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/laprensacristiana.com\/?p=18079\"]}]},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/laprensacristiana.com\/?p=18079#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\/\/laprensacristiana.com\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"\u00bfPerdi\u00f3 su turno?\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/laprensacristiana.com\/#website\",\"url\":\"https:\/\/laprensacristiana.com\/\",\"name\":\"La Prensa Cristiana\",\"description\":\"Anunciando Las Buenas Nuevas\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/laprensacristiana.com\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":\"required name=search_term_string\"}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\/\/laprensacristiana.com\/#\/schema\/person\/3e7d82c6bfd6b1fa67010f8f7cd5256e\",\"name\":\"EDITOR\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/laprensacristiana.com\/#\/schema\/person\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/72069dfb6c13772d9e8381e3638666d2?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/72069dfb6c13772d9e8381e3638666d2?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"EDITOR\"},\"url\":\"https:\/\/laprensacristiana.com\/?author=3\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"\u00bfPerdi\u00f3 su turno? - La Prensa Cristiana","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/laprensacristiana.com\/?p=18079","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"\u00bfPerdi\u00f3 su turno? - La Prensa Cristiana","og_description":"Juan 5:4&nbsp;\u201c\u2026porque un&nbsp;\u00e1ngel del Se\u00f1or descend\u00eda de vez en cuando al estanque y agitaba el agua; y el primero que descend\u00eda al estanque despu\u00e9s del movimiento del agua, quedaba curado de cualquier enfermedad que tuviera\u201d Fui al banco a hacer un tr\u00e1mite de ventanilla. Ten\u00eda un poco de prisa porque el tiempo no me iba [&hellip;]","og_url":"https:\/\/laprensacristiana.com\/?p=18079","og_site_name":"La Prensa Cristiana","article_published_time":"2024-09-24T23:08:05+00:00","og_image":[{"width":719,"height":540,"url":"https:\/\/laprensacristiana.com\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/WhatsApp-Image-2024-09-09-at-7.07.34-AM.jpeg","type":"image\/jpeg"}],"author":"EDITOR","twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Escrito por":"EDITOR","Tiempo de lectura":"5 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/laprensacristiana.com\/?p=18079","url":"https:\/\/laprensacristiana.com\/?p=18079","name":"\u00bfPerdi\u00f3 su turno? - La Prensa Cristiana","isPartOf":{"@id":"https:\/\/laprensacristiana.com\/#website"},"datePublished":"2024-09-24T23:08:05+00:00","dateModified":"2024-09-24T23:08:05+00:00","author":{"@id":"https:\/\/laprensacristiana.com\/#\/schema\/person\/3e7d82c6bfd6b1fa67010f8f7cd5256e"},"breadcrumb":{"@id":"https:\/\/laprensacristiana.com\/?p=18079#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/laprensacristiana.com\/?p=18079"]}]},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/laprensacristiana.com\/?p=18079#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/laprensacristiana.com\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"\u00bfPerdi\u00f3 su turno?"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/laprensacristiana.com\/#website","url":"https:\/\/laprensacristiana.com\/","name":"La Prensa Cristiana","description":"Anunciando Las Buenas Nuevas","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/laprensacristiana.com\/?s={search_term_string}"},"query-input":"required name=search_term_string"}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/laprensacristiana.com\/#\/schema\/person\/3e7d82c6bfd6b1fa67010f8f7cd5256e","name":"EDITOR","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/laprensacristiana.com\/#\/schema\/person\/image\/","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/72069dfb6c13772d9e8381e3638666d2?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/72069dfb6c13772d9e8381e3638666d2?s=96&d=mm&r=g","caption":"EDITOR"},"url":"https:\/\/laprensacristiana.com\/?author=3"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/laprensacristiana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/18079"}],"collection":[{"href":"https:\/\/laprensacristiana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/laprensacristiana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/laprensacristiana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/laprensacristiana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=18079"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/laprensacristiana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/18079\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":18080,"href":"https:\/\/laprensacristiana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/18079\/revisions\/18080"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/laprensacristiana.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/18048"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/laprensacristiana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=18079"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/laprensacristiana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=18079"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/laprensacristiana.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=18079"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}