{"id":18455,"date":"2024-12-23T13:08:16","date_gmt":"2024-12-23T13:08:16","guid":{"rendered":"https:\/\/laprensacristiana.com\/?p=18455"},"modified":"2024-12-23T13:08:17","modified_gmt":"2024-12-23T13:08:17","slug":"en-donde-se-perdieron","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/laprensacristiana.com\/?p=18455","title":{"rendered":"\u00bfEn d\u00f3nde se perdieron?"},"content":{"rendered":"\n<p>Proverbios 6:20&nbsp; \u201cHijo m\u00edo, guarda el mandamiento de tu padre, y no abandones la ense\u00f1anza de tu madre\u2026\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Estamos en el a\u00f1o del Se\u00f1or 1960.<\/p>\n\n\n\n<p>Nos levantaban a las cinco de la ma\u00f1ana. Despu\u00e9s de hacer nuestras camas y barrer la acera frente a la casa, otro de mis hermanos se ocupaba de barrer y trapear la casa. Las mujercitas a poner la mesa y ayudar en la cocina para preparar el desayuno.&nbsp; Los hombres hac\u00edamos un poco de ejercicio corporal dirigidos por nuestro pap\u00e1. Luego al ba\u00f1o de tres minutos cada uno. Sac\u00e1bamos las toallas al lazo que siempre mi mam\u00e1 ten\u00eda en el patio para secarse al sol. Despu\u00e9s, 30 minutos de repaso de las lecciones que \u00edbamos a estudiar ese d\u00eda en la escuela.<\/p>\n\n\n\n<p>Las tablas de multiplicar, en voz alta para que se nos quedaran de memoria. Luego, bajo la exigente mirada de nuestro padre, cambi\u00e1bamos de materia. Lenguaje, historia, geograf\u00eda y al desayuno. Al terminar, cada quien recog\u00eda su plato, lo llevaba a la pila, mientras otro limpiaba la mesa y sacud\u00eda el mantel. La hija encargada del d\u00eda, lavaba los platos y los dejaba escurriendo en su lugar.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de todo eso, mi pap\u00e1 nos pasaba revista: u\u00f1as bien cortadas y limpias. Zapatos lustrados. Orejas sin cerumen a la vista. Dientes limpios y uniforme en orden. Los varones con los calcetines del color correcto y las ni\u00f1as con sus calcetas bien blanqueadas. El bols\u00f3n con todos los \u00fatiles escolares, revista de l\u00e1pices con punta, crayones en orden y los cuadernos sin puntas dobladas o mal cuidados.<\/p>\n\n\n\n<p>Mi mam\u00e1 se encargaba de acompa\u00f1arnos a la escuela a mis tres hermanos y a mi. Cuando lleg\u00e1bamos, media hora antes de empezar las clases, nos entregaba en la puerta donde la encargada nos recib\u00eda y mi mam\u00e1 le daba el consejo de siempre: Se los encargo con todo y nalgas se\u00f1orita. Solo de escuchar esa famosa y diaria frase nos daba escalofr\u00edos. Ya sab\u00edamos que la maestra ten\u00eda toda la autoridad sobre nosotros y cuidado quien romp\u00eda las reglas internas de la escuela.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero all\u00ed no terminaba todo\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Ya en la clase, todos los alumnos nos encarg\u00e1bamos de la limpieza del aula. Unos barr\u00edan, otros trapeaban, otros sacud\u00edan los pupitres. Y luego se sacaban los trapos al sol del patio para el d\u00eda siguiente. Otro grupo barr\u00eda el patio de la escuela y dejar la basura en su lugar.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando sonaba la campana, entraba la profesora de los diferentes grados. Todos los alumnos nos pon\u00edamos&nbsp; de pie y salud\u00e1bamos con un \u201cbuenos d\u00edas profesora\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Dos horas de clases. Recreo y luego otras dos horas m\u00e1s de clases. Entrega de deberes. Preguntas de la maestra y levantar la mano para pedir permiso para hablar. Todos en silencio, aparentemente bien portados. Porque siempre hay un pelo en la sopa. Pero eso es otra historia.<\/p>\n\n\n\n<p>Era obligatorio participar en clase. Si no lo hac\u00edamos, iba la queja a nuestra casa en donde mi pap\u00e1 recib\u00eda el mal informe y, puestos de pie frente a \u00e9l mientras cenaba, nos ped\u00eda cuentas por qu\u00e9 no hab\u00edamos participado de las preguntas y respuestas. A ver, muchacho, d\u00edgame lo que no quiso opinar en p\u00fablico. Y all\u00e1 iba el castigo porque seguramente no hab\u00edamos estudiado la lecci\u00f3n. En voz alta, estudiando la materia hasta la hora de acostarnos que era exactamente a las ocho de la noche. Luces apagadas y cuidado quien hac\u00eda ruidos o esc\u00e1ndalo en la habitaci\u00f3n. El cincho siempre estaba a mano.<\/p>\n\n\n\n<p>Estamos en el a\u00f1o del Se\u00f1or 2024.<\/p>\n\n\n\n<p>Tengo el privilegio de vivir en un edificio de apartamentos en una de las zonas de la ciudad que se llama \u201cde alto perfil\u201d. All\u00ed viven j\u00f3venes millenials. Generaci\u00f3n X y Z. Nunca dicen buenos d\u00edas cuando nos encontramos en el ascensor. Tampoco responden el saludo que les hacemos los adultos. Nunca ven a nadie a los ojos. Siempre con su celular en la mano. Parquean sus carros de alta gama en donde quieren y no hacen caso de los avisos que hay por todo el edificio de: No fumar. No usar parqueos ajenos. Limpie el pop\u00f3 de su perro. No se admiten visitas. No tire basura en las \u00e1reas comunes. Encienda las luces de su carro cuando entre en zonas oscuras. No bocine con esc\u00e1ndalo cuando quiera entrar al edificio, los guardas le abrir\u00e1n el port\u00f3n el\u00e9ctrico sin esa necesidad. No se permite m\u00fasica a alto nivel por respeto a los que trabajan en casa. No se permiten reuniones escandalosas en los apartamentos. En lo posible, reciba sus visitas en el Launch. \u00bfFiestas? Hasta las diez por favor. Y sin licor.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfHar\u00eda falta toda esta parafernalia de avisos si estuvi\u00e9ramos a\u00fan en el a\u00f1o del Se\u00f1or 1960? Creo que no. Por eso me cuesta tanto adaptarme al a\u00f1o del Se\u00f1or 2024. Y me surge la pregunta del titulo: \u00bfEn donde se perdieron los valores humanos? Emulando al c\u00f3mico mexicano: \u00bfQu\u00e9 nos pas\u00f3? Que alguien me explique.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Proverbios 6:20&nbsp; \u201cHijo m\u00edo, guarda el mandamiento de tu padre, y no abandones la ense\u00f1anza de tu madre\u2026\u201d Estamos en el a\u00f1o del Se\u00f1or 1960. Nos levantaban a las cinco de la ma\u00f1ana. 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