{"id":3568,"date":"2018-03-15T14:27:55","date_gmt":"2018-03-15T14:27:55","guid":{"rendered":"https:\/\/laprensacristiana.com\/?p=3568"},"modified":"2018-03-15T14:27:55","modified_gmt":"2018-03-15T14:27:55","slug":"huesos-secos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/laprensacristiana.com\/?p=3568","title":{"rendered":"HUESOS SECOS"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ezequiel 37:1 \u201c\u2026y me puso en medio del valle que estaba lleno de huesos\u2026y he aqu\u00ed, estaban muy secos\u201d<\/p>\n<p>Hoy quiero compartir con ustedes, apreciables lectores de esta columna, algo que me viene a la mente con respecto al matrimonio:<\/p>\n<p>Con el paso del tiempo las cosas en el matrimonio empiezan a sufrir cierta metamorfosis. Como en la oruga y la mariposa, empiezan a morir algunos afectos y empiezan a nacer otros. Y eso nos toma por sorpresa, especialmente a las mujeres. Y es que ellas que son tan maravillosas pero tan misteriosas al mismo tiempo, son las que m\u00e1s r\u00e1pido detectan cuando algo se est\u00e1 secando entre ella y su pareja.<\/p>\n<p>\u201cYa no me toma de la mano cuando andamos en el centro comercial\u201d. \u201cYa no me besa cuando se despide al trabajo\u201d. \u201cYa no me dice que me ama\u2026\u201d Son algunos ejemplos de los que puedo echar mano para apoyar mi tesis.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e8 ha pasado entre ellos? Algo se ha secado. No es un secreto que en todo matrimonio habr\u00e1 momentos en que nos vamos a querer separar el uno del otro y no precisamente, como dice Pablo, para orar. Solo porque s\u00ed. Porque necesitamos estar solos. Para oxigenar la relaci\u00f3n.\u00a0 Pero cuando ese momento se alarga, empieza el peligro, porque es cuando el matrimonio empieza a secarse.\u00a0 Se va la vida. Se muere la esperanza. Se secan los planes y se secan los sue\u00f1os\u2026<\/p>\n<p>Se secan aquellos momentos que fueron sublimes, aquellos instantes que fueron tan fugaces, las miradas de ternura se han perdido, el toque suave y tierno de las yemas de los dedos se ha ido a otros rincones del tiempo. Solo han quedado huesos secos, sin vida, sin emociones y sin la dulzura que antes hubo entre nosotros\u2026 No es que ya no nos amemos, no es eso, lo que sucedi\u00f3 es que en alg\u00fan recodo del camino, sin darnos cuenta, las cosas colaterales del matrimonio como el trabajo, el ministerio, la televisi\u00f3n o por qu\u00e8 no decirlo, los hijos, nos fueron absorbiendo poco a poco la vida, el alma se aleja de la pareja y empieza a ocuparse de otras cosas que son importantes pero no tanto como para que los huesos de nuestra relaci\u00f3n pierdan su valor\u2026<\/p>\n<p>No es bueno que el hombre est\u00e9 solo, dijo el Se\u00f1or. Pero es precisamente lo que el hombre busca. Ir\u00f3nico, \u00bfverdad? Primero lucha por ganar el amor de su prometida, hace lo imposible por estar con ella para mostrarle cuanto la ama hasta que logra tenerla en sus brazos y conquistarla. Pasados unos a\u00f1os ya no tiene ese mismo deseo. Se empieza a alejar. Se busca amigos o pretextos para alejarse de aquella mujer por la que tanto luch\u00f3. Se sec\u00f3 el amor. Se secaron los deseos. Se secan los proyectos\u2026 Solo queda algo yermo, \u00e1rido y sin vida.<\/p>\n<p>Cuando eso sucede, cada uno empieza a morir lentamente.\u00a0 La carne que cubre los huesos se desintegra, desaparece y la pareja empieza a vivir cada uno por su lado. Duermen juntos pero cada uno en su almohada. Ya no hay acurruco. Ya no hay mimos. Ya no hay ternura. Cada uno con su celular.\u00a0 Cada uno viendo la parte de la pared del mismo cuarto. Cada uno con sus ilusiones y sus deseos internos. Est\u00e1n en la misma cama pero est\u00e1n secos\u2026<\/p>\n<p>Y es cuando necesitamos la Palabra del Se\u00f1or para que ponga vida en esos huesos. Que ponga piel, tendones y armon\u00eda, entonces cuando la Palabra le llegue a los huesos secos, cada hueso se unir\u00e1 a su hueso\u2026<\/p>\n<p>\u00bfAcaso no dijo Ad\u00e1n: Esto es hueso de mis huesos?<\/p>\n<p>Por eso el Se\u00f1or le dijo al Profeta:\u00a0 \u201cEntonces me dijo: Profetiza sobre estos huesos, y diles: \u00abHuesos secos, o\u00edd la palabra del SE\u00d1OR.\u201d (Eze. 37:4). Pero es inaudito que a\u00fan estando en la Iglesia muchas parejas ya no escuchan la Palabra del Se\u00f1or. Est\u00e1n pero no est\u00e1n. No hay perd\u00f3n por las cosas pasadas. No hay reconciliaci\u00f3n del uno con el otro. Adoran por separado y creen que Dios est\u00e1 en medio de ellos pero no es as\u00ed, porque Dios no es Dios de huesos,\u00a0 El no es Dios de divisi\u00f3n ni separaci\u00f3n, es Dios de hombres y mujeres que a\u00fan en medio de sus problemas y diferencias hacen lo imposible por permanecer unidos, juntos, rozando uno con el otro pero\u00a0 mejorandose cada d\u00eca. Porque ese es el reto de todo matrimonio: Permanecer unidos a pesar de\u2026<\/p>\n<p>Porque uno de los prop\u00f3sito del matrimonio es ese precisamente: mejorarnos mutuamente. Cuando nos conocimos no sab\u00edamos bien como \u00e8ramos. Desconoc\u00edamos muchas de las cosas que estaban ocultas por el maquillaje del romanticismo, pero pasado un tiempo, esas cosas feas empiezan a aflorar y es cuando uno de los dos debe tratar de ayudar al otro a quitar esas aristas que le hacen perder bendici\u00f3n.\u00a0 En vez de alejarse de la persona porque est\u00e1 actuando de mal modo, lo que manda el matrimonio es acercarse m\u00e1s y con ternura y respeto hacer ver lo que est\u00e1 mal. Por la simple raz\u00f3n que se ama. Y si te amo, deseo que te veas mejor que antes.<\/p>\n<p>Esto aplica para ambos. Claro, hay que tener una buena dosis de paciencia el uno y humildad del otro. Se necesita saber que no soy perfecto, que necesito arreglos que solo mi pareja puede ver porque son las cosas que salen en la intimidad. El p\u00fablico no ve lo que ve mi esposa. Puedo ser un brillante expositor b\u00edblico, puedo hacer discursos que hagan llorar y estremecerse a los dem\u00e1s, pero la mujer que duerme conmigo sabe perfectamente lo que soy en lo interno. Y es ella quien tiene la responsabilidad de ayudarme para que no me desintegre en el orgullo, en la pretensi\u00f3n de creer que soy el Non Plus Ultra de los pastores. Porque es entonces cuando corro el riesgo que el Esp\u00edritu Santo se vaya de mi lado y me quede solo. Solo con mi teolog\u00eda. Con mis conocimientos que no sirven para nada espiritual.<\/p>\n<p>Soy el encargado por Dios para mejorar a mi esposa. Debo tener la responsabilidad y la paciencia necesarias para que como \u201cvaso m\u00e1s fr\u00e1gil\u201d, yo pueda exhortarla con amor y ternura para no terminar de quebrarla en su interior siendo \u00e1spero y violento al ayudarla. Debo reconocer que ella no es como yo. Ella es m\u00e1s delicada al escuchar ciertas correcciones, es lo normal. Es un reto para m\u00ed ayudar a mejorar a mi esposa siendo que ella, claro, es una dama. Y a las damas se les trata con delicadeza.<\/p>\n<p>Es lo que el Esposo Jesus hace con su esposa la Iglesia. La gu\u00eda, la ense\u00f1a, la instruye con amor y sumo cuidado. Seg\u00fan el Libro de Cantares dice que \u00c8l la trata de \u201cpaloma m\u00eda, hermosa m\u00eda\u2026\u201d \u00bfY es cierto que la Iglesia es eso? Sabemos que no, pero Jesus as\u00ed es como la trata. Y mi obligaci\u00f3n es imitarlo a \u00c8l, no a otro hombre.<\/p>\n<p>Un columnista la pregunt\u00f3 al sabio astrof\u00edsico Estephen Hawking: \u00bfCual ha sido el reto m\u00e1s dif\u00edcil de vencer para usted? Y su respuesta fue simple: \u201cConocer a la mujer\u201d. Y en eso estoy de acuerdo. Como este hombre que supo estudiar los \u201cagujeros negros\u201d del espacio, que pudo incursionar en el firmamento y descubrir infinidad de misterios del universo, no logr\u00f3 conocer a fondo a la mujer, as\u00ed yo no puedo jactarme de conocer realmente a la m\u00eda. Y aqu\u00ed hay un misterio: Debo estar tan ocupado tratando de conocer a la que est\u00e1 a mi lado para que no caiga en la tentaci\u00f3n de querer \u201cconocer\u201d otra\u2026 Con una es suficiente. \u00bfNo lo creen, amigos\u2026?<\/p>\n<p>Huesos secos. Matrimonio seco. Comunicaci\u00f3n seca. Ternura sin ligamentos. Vidas sin tendones que nos unan. Vidas secas\u2026 Pero a\u00fan hay esperanza. A\u00fan se puede volver amar. Todav\u00eda se puede so\u00f1ar con algo sublime y hermoso al lado de la persona con la que decidimos vivir el resto de nuestra vida. Solo necesitamos una cosa y esa no es dinero. No es otro veh\u00edculo del a\u00f1o. No es una casa m\u00e1s grande. Tampoco es otro hijo. Es la Palabra de nuestro Dios para que los huesos de nuestra vida matrimonial vuelvan a unirse y volvamos a ser un solo cuerpo\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Ezequiel 37:1 \u201c\u2026y me puso en medio del valle que estaba lleno de huesos\u2026y he aqu\u00ed, estaban muy secos\u201d Hoy quiero compartir con ustedes, apreciables lectores de esta columna, algo que me viene a la mente con respecto al matrimonio: Con el paso del tiempo las cosas en el matrimonio empiezan a sufrir cierta [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":3311,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[36],"tags":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v20.8 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>HUESOS SECOS - La Prensa Cristiana<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/laprensacristiana.com\/?p=3568\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"HUESOS SECOS - La Prensa Cristiana\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"&nbsp; 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