{"id":6178,"date":"2019-07-15T17:11:27","date_gmt":"2019-07-15T17:11:27","guid":{"rendered":"https:\/\/laprensacristiana.com\/?p=6178"},"modified":"2019-07-15T17:11:32","modified_gmt":"2019-07-15T17:11:32","slug":"las-exigencias-de-una-esposa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/laprensacristiana.com\/?p=6178","title":{"rendered":"Las exigencias de una esposa"},"content":{"rendered":"\n<p>G\u00e9nesis\n30:2 \u201cDame un hijo o me muero\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>El ser\nhumano casi nunca est\u00e1 satisfecho con lo que tiene. Siempre quiere m\u00e1s. Hay una\ntendencia a ver lo que tiene el otro para querer lo mismo aunque no le sirva\npara mucho o para nada.<\/p>\n\n\n\n<p>Una\nmembres\u00eda a un club exclusivo. Un rancho en la playa. Una noche de hotel en un\nlujoso centro deportivo. Carro nuevo. Trajes de tantos d\u00f3lares y corbatas de\nseda de \u00faltima generaci\u00f3n. O que decir de la \u00faltima tarjeta de cr\u00e9dito negra\nque le abrir\u00e1 puertas que nunca cruzar\u00e1. <\/p>\n\n\n\n<p>Son las\ncosas que atrapan el alma insatisfecha. El problema es que para lograrlo hay\nque endeudar el alma, cuerpo y coraz\u00f3n. No importa el costo. Yo lo quiero y\nqu\u00e9. Adem\u00e1s es mi \u201cpisto\u201d y puedo tener lo que quiera. Craso error, lectores,\ncraso error. <\/p>\n\n\n\n<p>Eso fue lo\nque sucedi\u00f3 con nuestro amigo Jacob. El hijo de Isaac y Rebeca. Siempre hab\u00eda\ncrecido en un hogar en donde vio todo eso en su madre. Indudablemente era el\npan de cada d\u00eda ver como Rebeca lograba sus \u201ccositas\u201d quiz\u00e1 derramando una que\notra l\u00e1grima para ablandar el coraz\u00f3n de su esposo. Cosas de mujeres dir\u00e1\nusted, pero en el fondo la manipulaci\u00f3n, seg\u00fan la Biblia, es hechicer\u00eda. Es\nbrujer\u00eda pura. Disfrazada de llantos y escenas de tristeza fingida pero\nbrujer\u00eda nata. <\/p>\n\n\n\n<p>Jacob\nllega a la casa de su t\u00edo Lab\u00e1n. Lo primero que vio fue la belleza indiscutible\nde su prima Raquel. Era de hermoso rostro y figura juvenil. Impacto su coraz\u00f3n\ncon una sola mirada de sus lindos ojos. Su piel, tersa como la seda. Sus manos\nfemeninas y su sonrisa de plata reluciendo quiz\u00e1 unos dientes perfectamente\nalineados. Como toda buena oriental, su cabello negro como el azabache ca\u00eda en\ncascadas sobre sus hombros. Femenina cien por ciento. Una obra de arte salida\nde las Manos del Creador. Todo eso creo que fue lo que Jacob vio y pens\u00f3. Desde\nese momento solo hay una meta en su vida: tenerla. Si para eso hay que empe\u00f1ar\nsu libertad, no importa. Vale la pena. Lo importante es que sea m\u00eda y de nadie\nm\u00e1s.&nbsp; Incluyendo a su pap\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed que\nhace el trato que ya sabemos. Solo que hay que trabajar duro para lograr ese\ndeseo. Y lo logra. No importa el sudor, yo quiero esa \u201ccosa\u201d que vi en la\nvitrina. Deseo tener lo que siempre he so\u00f1ado. Partirse el alma con tal de tener\nese hombre o esa mujer a mi lado no es nada. El fin justifica los medios. As\u00ed\npens\u00f2 Jacob. Lo \u00fanico es que el d\u00eda de la boda se la cambia. Pero no importa.\nLogr\u00e9 lo que quer\u00eda. As\u00ed que ahora Jacob est\u00e1 satisfecho. Solo que ya en el\nmatrimonio empiezan los problemas: Raquel empieza a pedir cosas. A pedir m\u00e1s y m\u00e1s.\nSon esas cositas escondidas en muchos corazones en donde anida la\ninsatisfacci\u00f3n. Es ese deseo desmesurado por tener lo que siempre se ha\ndeseado. Empieza la esposa a presionar a su esposo para que le conceda lo que\ntanto ha so\u00f1ado. Se endeuda pero all\u00ed la vamos pasando. Las cosas pierden su\nvalor cuando ya las tiene porque ahora quiere lo otro. Es un hambre que no se\nlogra controlar. Y, como es la esposa predilecta, aunque Raquel no le da hijos,\nes la consentida de Jacob. Pide lo que quieras que yo bajar\u00e9 la luna con tal\nque est\u00e1 contenta.<\/p>\n\n\n\n<p>Raquel es est\u00e9ril.\nNo da hijos. Pero no importa. La amo as\u00ed y todo. En cambio Lea s\u00ed le da prole.\nLo alegra con sus hijos pero siempre hay un rinc\u00f3n para su querida Raquel\naunque no aporte nada al matrimonio. Escuchemos en lo privado hablar a Jacob\ncon Dios: \u201cS\u00ed, gracias por darme hijos con Lea Se\u00f1or, pero yo prefiero a\nRaquel\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed que\naqu\u00ed vemos un matrimonio, como me dijo alguien, viviendo \u201cuna burbuja\u201d de\nfelicidad, porque lleg\u00f3 un momento que Raquel pide algo que Jacob no puede\ndarle.&nbsp; Nos lo dice G\u00e9nesis 30:1 \u201cViendo\nRaquel que no daba hijos a Jacob, tuvo envidia de su hermana, y dec\u00eda a Jacob: Dame hijos, o si no,\nme muero. Y Jacob se enoj\u00f3 contra Raquel, y dijo: \u00bfSoy yo acaso Dios, que te\nimpidi\u00f3 el fruto de tu vientre?\u201d&nbsp; Lo que\nyo leo entre l\u00edneas cuando \u00e9ste le responde a su petici\u00f3n es: Lo lamento,\nRaquel, lo que me pides solo Dios te lo puede dar. Yo ya trate de satisfacer\ntus demandas, pero con esto has llegado muy lejos. Lo que pides se escapa de\nmis posibilidades. Lo siento. P\u00eddele eso a Dios. <\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9\ntenemos aqu\u00ed? Una esposa que empez\u00f3 a pedir cosas peque\u00f1as. Nimiedades. Y el\nesposo amante y complaciente se las daba. Lograba a toda costa mantenerla\ncontenta. Satisfecha. Pero no contaba con que la satisfacci\u00f3n sea asunto\ninterno. Nunca se sacia. Y Jacob nunca le ense\u00f1\u00f3 a su amada esposa que hay\ncosas que no siempre se logran con dinero sino con oraci\u00f3n. No le ense\u00f1\u00f3 que el\nesposo m\u00e1s esforzado y amante es tan humano como su esposa. Tan limitado y\nnecesitado de ayuda como ella. No le ense\u00f1\u00f3 a depender de Dios sino de \u00e9l. Y\neso lo llev\u00f3 al estallido emocional y hep\u00e1tico que leemos en su respuesta. No\nsomos Dios, queridas hermanas. No somos Dios. Nunca lo olviden para no asfixiar\na sus esposos con sus demandas personales e \u00edntimas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>G\u00e9nesis 30:2 \u201cDame un hijo o me muero\u201d El ser humano casi nunca est\u00e1 satisfecho con lo que tiene. Siempre quiere m\u00e1s. Hay una tendencia a ver lo que tiene el otro para querer lo mismo aunque no le sirva para mucho o para nada. Una membres\u00eda a un club exclusivo. 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