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lunes, junio 17, 2024

Se escribe una historia de gracia

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Por: Claudia Guillén | Escritora

 _Desde el canto de los pájaros al amanecer, hasta que el cielo se sonroja por la tarde, Su Gracia es suficiente para mí. _

Todos nosotros somos un libro abierto, con una página en blanco, en el cual día a día tenemos la oportunidad de escribir nuestra historia, con días buenos y otros no tan buenos, con problemas y soluciones, con pruebas de fe, amor y esperanza; y algunas veces con procesos fruto de nuestras propias decisiones.

Todos, sin excepción, tenemos un pasado que nos formó, un hermoso regalo del presente que vivimos, y un futuro incierto, esperando siempre que lo mejor está por venir; en medio de todo nos caemos y nos levantamos. Reconociendo que somos tan perfectamente imperfectos, amados por un Dios perfecto que nos ama con amor eterno.

Este cafecito es para recordarnos que Papá Dios nos ama y Su Gracia, inmerecida e inexplicable es más que suficiente para nosotros.

Papá Dios nos regala su gracia TODOS los días. Lo hace sin reproche y nos dice: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. (2 Corintios 12: 9). Sin embargo, si terminamos el versículo anterior y si lo ponemos en práctica, cambiaría totalmente nuestra historia: «Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo».

Mi querido lector, esa situación, que necesita una intervención divina en la que humanamente no se sabe cómo, esa es la que Dios quiere, para que así, el poder de Cristo -el poder de Su Gracia- repose en nosotros y Él sea glorificado.

¡Imagínate! Somos parte de una historia escrita por Dios, cuyos actores principales, somos nosotros y Dios, Él nos pensó desde que creó al mundo hasta el fin del mismo, pasando por la cruz (el evento más importante de la historia), hemos estado en Su mente y corazón, formando parte de una historia de amor y gracia, ambas incondicionales e ilimitadamente eternas.

Hebreos 4:16: “Así que acerquémonos confiadamente al trono de la gracia para recibir la misericordia y encontrar la gracia que nos ayuden oportunamente”.

Mi anhelo cada día es que, se escriba diariamente en nuestra página en blanco nuestra historia de la Gracia, favor y misericordia de Papá Dios, que nos acompaña cada instante de nuestras vidas.

 Se escribe una historia de GRACIA, todos los días, un día a la vez. ¡¡Un Abrazo!!

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