¿Sabías qué? La celebración de  la navidad, es exclusiva para un grupo de personas.

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POR JULY DE SOSA

La época más alegre del año ha comenzado, y es ¡impresionante! la creatividad con la que muchos decoran y visten sus casas en este último mes del año, definitivamente es admirable y digno de elogiar. Pero también habrá otros que no decoran por diferentes motivos, tales como: Poco recurso económico, vivir solos, falta de credibilidad a esta celebración, entre otros.

Lo cierto es que muchos de los que celebran y de los que no, ignoran que es lo que debemos de celebrar en estas fechas. Pues más allá de una fiesta comercial.  Las santas escrituras hablan de una profecía, hecha realidad, y aunque no fue en el mes de diciembre ni mucho menos el día 24, o 25, lo declarado por el profeta Isaías ocurrió… He aquí que la virgen concebirá, y dará a luz un hijo y llamará su nombre Emanuel. (Isaías 7:14) ese nacimiento que cambio, la historia del mundo tuvo lugar en Belén de Judea, en días del rey Herodes. De ese niño el profeta dijo:  Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios fuerte, Padre eterno, Príncipe de paz. (Isaías 9:6) ese nacimiento es lo que se conmemora, en esta época, sin, embargo esta celebración es exclusiva para “los creyentes de ese hecho”. Ya que para celebrar necesitamos un motivo, y quienes no creen en Jesús como Salvador, Dios eterno y Príncipe de paz; carecen de tal motivo. Porque de igual forma que no podemos celebrar el nacimiento de un desconocido, tampoco podemos celebrar el nacimiento del hijo de Dios, sin creer que lo es.

Es por esta razón que considero esta celebración exclusiva para los cristianos, en la cual, más que vestir nuestra casa de colores alusivos a la época, es importante lucir y mostrar a otros, las ropas nuevas que de Jesús hemos recibido, “ropas de lino fino” (Apocalipsis 19: 8) Este lino fino, es lo que reviste a todo creyente para ejecutar acciones justas. Por eso es necesario que aprovechemos este tiempo para estar en paz con todos, y celebrar así, a nuestro ¡Príncipe de paz! La biblia nos enseña, que la paz con Dios es un regalo de Jesús para nosotros (Juan 14:27) y es nuestra responsabilidad buscar esa paz para con todos los hombres, pasando por alto cualquier ofensa, recibida. Recordando que somos humanos y como tales, nos equivocamos. Creo que es nuestro deber como creyentes, aprovechar este ultimo mes del año, celebrando con todos, el perdón y amor; que de Dios hemos recibido; sin duda es esta, la mejor conmemoración, del nacimiento de nuestro Señor y Salvador, que podemos tener.

Y para quienes todavía no han creído en el hijo de Dios como salvador de su alma, y Señor de su vida, las escrituras dicen que les es necesario nacer de nuevo. Yo les invito a que celebren en este tiempo el nacimiento de Jesús, en sus corazones; confesando con su boca que Jesús es el Señor. Para que además de que sus nombres sean inscritos en el libro de la vida, vistan del señor lino fino. Y celebren la salvación eterna de sus almas.

Es mi deseo que muchos más, en esta navidad, reciban del Señor ropas de lino fino, y  luzcan esa nueva vestidura para conmemorar el nacimiento de nuestro Señor y Salvador, y listos así, esperar su regreso.

 

 

 

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