Dios NO está muerto

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Es fácil enredarnos en las vicisitudes de la vida, y cambiar el horizonte ante los problemas, de hecho es complejo saber cómo se ha de reaccionar a cada situación, aunque a veces nos cubrimos con la capa que somos humanos y estamos propensos a equivocarnos es una actitud errónea que no fomenta un mejor vivir y mucho menos refleja las enseñanzas de Cristo que no nos ínsita a la venganza, sino más bien a poner la otra mejilla ante un agravio.

Para afrontar de manera correcta todas las circunstancias que atravesamos en nuestras vida basta con recordar la resurrección de Jesucristo, de aquellas mujeres que llegaron y encontraron la tumba vacía y con gran asombro comenzaron a contar a otros lo que estaba sucediendo, es que pudieron comprobar que Dios No está muerto, tal suceso trascendental para la vida humana nos marca la pauta ÉL VIVE, y si está vivo entonces es capaz de transformar nuestra vida y hacer del barro una elegante escultura.

“Hermanos, sed imitadores de mí, y mirad los que así anduvieren como nos tenéis por ejemplo. Filipenses 3:17

Es de entender que todos como parte del cuerpo de Cristo tenemos una responsabilidad de vivir acordes a la palabra de Dios practicando el amor, al perdón y la misericordia. Es necesario volver a recordar las misericordias que Dios ha tenido para con nosotros que no siendo merecedores de su perdón y de su amor, Él nos amó primero y esa es gracia, la misma que nosotros debemos practicar para con nuestro prójimo, si esto se vuelve nuestra brújula podemos fomentar una sociedad menos fraccionada, polarizada y acercarnos así al propósito para el que hemos sido llamado, ser sal en la tierra.

Dios no está muerto, nunca dejemos de ser luz para quienes están a nuestro alrededor, para muchos lo más cercano que han visto de Jesús es nuestro ejemplo, nuestro estilo de vida y no debemos olvidar Dios es bueno todo el tiempo y todo el tiempo Dios es bueno.

1 Comentario

  1. Buenísima reflexión de una excelente película y para todos podamos aprender, a mostrar con nuestra vida la gracia de nuestro señor jesucristo.

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