Dejad que los niños vengan a él.

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POR JULY DE SOSA 

Escrito esta: Dejad que los niños vengan a mí y no se lo impidáis porque de ellos es el reino de los cielos. Mateo 19:14. En el pasaje anterior Jesús se está refiriendo a los infantes… Infancia periodo de desarrollo comprendido desde el nacimiento hasta la pubertad.

Ciertamente la infancia es sin duda el ciclo de vida más importante para todos, ya que es justo allí donde nuestro ingenio, sueños, e imaginación, superan todos los limites abriendo caminos sin fin en los cuales nuestros pasos corren presurosos tras las huellas que los adultos marcan. Esta es la razón por la cual considero que los padres, abuelos, o demás adultos alrededor de un infante, debemos ocuparnos en ser para ellos “adultos significativos” en su desarrollo y formación. Es apremiante atender las palabras de Jesús dirigida a los adultos, “dejad que los niños vengan a mí”. Muchos sin saberlo son tropiezo para que sus niños y niñas vengan a Dios, y no solo por el hecho de no cumplir con su responsabilidad de hablarles de la deidad de Dios, sino también por la pereza o desinterés en asistir a una iglesia en la cual se les enseñe de manera adecuada a sus edades acerca del plan de salvación, para que voluntariamente llegado el tiempo ellos elijan el cristianismo como estilo de vida. El hecho de no modelar amor y respeto por la creación de Dios es parte de lo que contribuye a que nuestros niños no se acerquen a Dios. Como adultos debemos de tomar con responsabilidad y temblor, la parte de guiar a nuestros infantes a que edifiquen su relación personal con Dios. Por supuesto esto tienen un precio que muchos consideran alto, y es el hecho de que para formar y guiar, primero se debe conocer y practicar lo aprendido, esto quiere decir que los adultos debemos acercarnos a Dios conocerlo personalmente y caminar en obediencia a su palabra escrita. Para con el ejemplo enseñar del tesoro que es vivir en comunión con Dios. Esta verdad es por la que en ocasiones se considera poco deseable ayudar a que nuestros hijos se acerquen a Dios. ya que por naturaleza somos más diestros hablando que haciendo,  y resulta más cómodo delegar al maestro, la formación espiritual, olvidando que la responsabilidad de ellos es la formación académica, siendo esta, solo una parte de la formación integral que los niños necesitan de parte de sus responsables, conozco padres que visten y calzan a la moda a sus chiquitos, y en los actos de kínder, se esmeran para que sean contados entre los mejores disfraces y atuendos,  pero no se ocupan en  enseñarles valores morales e espirituales, que los preparen para su etapa de adolescencia. El proverbio cita: Instruye al niño en su camino y aun cuando fuere viejo no se apartará de el (Prov 22:6)

Para tener éxito siguiendo el proverbio de instruir a nuestros niños, es necesario recordar que Dios nos ha confiado la formación de nuestros pequeños y que estos crecerán velozmente, y de nuestra siembra darán fruto bueno o malo, todo dependerá de el amor, respeto, empeño, y dedicación, que pongamos en nuestra siembra. En el marco de la celebración del día del niño recordemos que el tiempo de la infancia es corto y el tiempo de sembrar también. ¡Aprovechemos! esos corazones sinceros y crédulos, para acercar a nuestros hijos al conocimiento de Dios.

¡Feliz día  a la niñez salvadoreña!

 

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