El falso evangelio no da frutos

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Por: Pastor Javier Dominguez/ Iglesia Gracia Sobre Gracia

El ateísmo y agnosticismo crecen, el cristianismo evangélico decrece (1ª parte)

El Salvador es un país religioso. En los últimos 100 años han sido dos las religiones predominantes: el catolicismo romano y el cristianismo evangélico. Hace cinco años, emocionalmente se aseguraba que más del 50% de los salvadoreños eran evangélicos. Sin embargo, esta sobreestimación de la realidad llevó a muchos a no prestar atención a las señales de una falsa fe, un falso cristianismo que estaba creciendo por causa de un falso evangelio que estaba y está siendo predicado.

Una evidencia de esto es que muchos pastores e iglesias han despreciado el aprendizaje de la apologética, por medio de congresos y cursos sobre temas de creacionismo, autoridad bíblica, ciencia y fe, entre otros. En lugar de esto, han tenido preferencia por congresos acerca de liderazgo, poder, unción, prosperidad, iglecrecimiento, coaching, y por su puesto los eventos estrella sobre política contemporánea. Para comprobar esta preferencia bastaría con ver la publicidad que históricamente se ha pautado sobre eventos de este tipo. La pregunta entonces es ¿este tipo de preparación ha afectado de alguna manera el ejercicio de la misión de la iglesia cristiana? ¿acaso la cosmovisión del cristiano afecta la misión de la iglesia? ¿acaso un falso evangelio da frutos buenos?

Al día de hoy los datos estadísticos sobre preferencias religiosas de los salvadoreños vuelven a sorprendernos. Según el informe 147 del IUDOP, del período de noviembre-diciembre del 2018, el porcentaje de cristianos evangélicos en El Salvador es del 32.8%; esto significa que en cinco años ha decrecido porcentualmente; sin embargo, no es la única religión que lo ha hecho, el catolicismo ha bajado a un 45.2%, cuando hace 5 años era más del 50%. ¿Adónde se ha trasladado la fe de las personas? según la misma encuesta, “otras religiones” ha subido a un 6.4% y peligrosamente el agnosticismo y ateísmo han crecido, hasta ser ahora un sorprendente 15.5% de los salvadoreños. ¡Si,15.5%!

Aunque es imposible determinar todas las razones de este movimiento de fe en detrimento de la iglesia verdadera, sí puedo señalar que una de las razones más obvias que se puede leer entre datos, es la falta de capacidad y voluntad que la iglesia cristiana ha tenido para dar respuesta a las dudas teológicas, bíblicas e intelectuales de muchas personas.

Una de las principales funciones de la iglesia verdadera en nuestra cultura, debería ser: dar razón de nuestra fe. En 1Pe 3:15 Dios nos manda a “… estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros”. Su mandato no es solamente a presentar defensa con mansedumbre y reverencia a quién pregunta, sino a constantemente “prepararnos” para hacerlo. Y es en esto, en lo que claramente la iglesia cristiana evangélica y protestante de El Salvador ha fallado.

Si el agnosticismo y el ateísmo han crecido, entonces deberíamos considerar que la razón bíblica de ello es que las ideas y posturas contrarias al misterio de Cristo y a su evangelio, han generado dudas en algunas personas que no han sido respondidas, lo que los lleva a asumir como verdad sus propias razones equivocadas. Al no tener a nadie que explique la verdad, la mentira reina en el razonamiento de una persona. Es por esto que la Biblia llama “necios” a los que convierten sus dudas en verdad (Sal.14:1). Así, necio es una persona que demuestra poca inteligencia porque se aferra a ideas y posturas equivocadas. Es en este punto en que los pastores y líderes cristianos de nuestro país deben asumir su obligación de practicar la debida apología de lo que creemos.

Si no hay una seria reflexión en este punto, de tal manera que la voluntad del cristiano y sus líderes espirituales se rindan al aprendizaje de la defensa de la Palabra de Dios, creo que “otras religiones” como el Islam, y movimientos como el agnosticismo, seguirán creciendo hasta un punto en que recordaremos con amargura la advertencia de Cristo Jesús cuando dice “Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se vuelve insípida, ¿con qué será salada? No sirve más para nada, sino para ser echada fuera y hollada por los hombres” (Mat 5:13).

La necedad del agnosticismo y el ateísmo menguaría, si la necedad de la iglesia de menospreciar la defensa la fe mengua de igual manera. Arrepintámonos una vez más de desear más de todo lo que Dios nos puede dar y menos de “Solo Cristo”.

para opinion web

 

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