Los niños también votaron

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Por : Pastor Mario Vega / Misión Cristiana Elim

El pasado domingo 3 de febrero, día de elecciones en El Salvador, los niños también votaron en una actividad que se desarrolló paralela al proceso electoral presidencial. La actividad que llevaba como nombre «Los niños y las niñas también votan» fue organizada por World Vision, organización cristiana humanitaria de desarrollo enfocada en la niñez. Con la autorización y el apoyo del Tribunal Supremo Electoral se establecieron tres centros de votación, uno en San Salvador, en el CIFCO; otro en Sonsonate, en el Centro Escolar Presbítero H. San Germán y el otro en San Miguel, en el Centro Escolar Fe y Alegría. Las opciones en la votación infantil no fueron en torno a los cuatro candidatos de los adultos sino en relación con los problemas que preocupan a los niños y a las niñas. Con el propósito de evitar la tentación del adultocentrismo los temas fueron seleccionados por los mismos niños que forman parte de los Programas de Desarrollo de Áreas y de los Programas Urbanos de World Vision. En un proceso que se desarrolló previamente, los niños y adolescentes conversaron sobre los problemas que más les aquejan, los consensuaron y priorizaron. Los cinco temas que más frecuentemente fueron mencionados son los que se colocaron en la papeleta de votación. Ella rezaba así: Yo voto por: A) Compartir con mi familia y ser cuidado por ella. B) Lugares seguros para poder jugar con mis amigos, amigas y con mi familia. C) Un buen trato para mí en la escuela. D) Un país limpio y ordenado. E) Ser escuchado y tomado en cuenta. Los niños podían marcar con un crayón negro sobre el tema que consideraran más importante. La votación se realizaba de manera secreta en casilleros individuales fabricados para la ocasión. Seguidamente colocaban su papeleta en una urna y finalizaban entintando uno de sus dedos.

Estas votaciones infantiles buscaban abrir el espacio para que los niños y las niñas pudieran, por medio de la práctica, desarrollar su ciudadanía y participación electoral; pero, además, expresar su opinión sobre los asuntos que les afectan y el tipo de ambiente en el que desean vivir. Normalmente los niños no han tenido la oportunidad de expresar sus posturas, ideas, intereses y necesidades. Se suele pensar que los niños no tienen opinión y, si la tienen, se le resta importancia. Este fue un esfuerzo por valorar y potenciar el pensamiento y voz de la niñez. La votación infantil fue un proceso en el que, de principio a fin, los niños fueron los protagonistas. Las juntas receptoras de votos estuvieron constituidas por niños y, aunque los padres podían acompañar a sus hijos en el proceso si así lo deseaban, los niños podían emitir su opinión por sí mismos emitiendo su voto. Al final de la jornada, más de dos mil niños habían participado del sufragio. ¿Cuál fue la opción ganadora? Realmente no es eso lo importante, pues no se buscaba la exclusión de las «perdedoras» frente a la «ganadora» sino una jerarquización de asuntos que refleje democráticamente sus temas de interés. Los resultados serán presentados a los principales tomadores de decisiones del país como también a la fórmula presidencial electa por los adultos. Los insumos serán una expresión de la voz de la niñez salvadoreña en torno a las necesidades que ellos mismos identificaron y priorizaron de manera democrática. La expectativa sería que en torno a esos elementos se pueda trabajar en una agenda de niñez para implementarla en los territorios y dar, así, respuesta a las inquietudes infantiles.

 

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