Intercediendo en los últimos tiempos

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Dr. Edwin Ramos / Iglesia Nación de Dios Internacional

Jesús se movió en todos los ministerios y uno de ellos fue el de la intercesión. El no tenía intercesor, así que era su propio intercesor; luego de morir y resucitar, Él sigue intercediendo por nosotros.

“¿Quién es el que condena? Cristo Jesús es el que murió, sí, más aún, el que resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros.” Romanos 8:34

La iglesia de hoy ha abandonado este ministerio, sustituyéndolo por servicios de oración donde, siendo francos, lo menos que se hace es orar. Esta es la razón por la que no hay revelación de su presencia, los milagros están ausentes, el fluir del Espíritu Santo se ha perdido y todo se hace en la carne.

Dios ha establecido diferentes oficios, entre ellos el manto del sacerdocio. Este oficio ha sido diseñado y está íntimamente relacionado con Su venida pues es el oficio de la intercesión. Esto significa que la oración e intercesión están conectados con su venida.

Orar e interceder nos mantiene conscientes y con un espíritu de urgencia de que su venida no es para mañana.

“Mirad, velad y orad; porque no sabéis cuándo será el tiempo.” Marcos 13:33

Generalmente, hablar del sacerdocio es bastante chocante para todas las religiones y falsas doctrinas. Pero, veamos qué nos dice la Biblia.

Adán fue creado para gobernar el ámbito material y el ámbito sobrenatural, es de decir, operaba como rey y sacerdote. Jesús vino a restaurar lo que perdió Adán a tal grado que Dios nos llama a ser reyes y sacerdotes en la tierra.

“y nos hizo reyes y sacerdotes para Dios, su Padre; a él sea gloria e imperio por los siglos de los siglos. Amén.” Apocalipsis 1:6

Tal como lo dice la escritura, es el sacerdote que gobierna sobre las atmósferas espirituales. Para hacerlo este necesita de la oración y la intercesión, pues nuestra lucha es contra los demonios y su creciente actividad. Dice la Biblia que la maldad crecerá y el amor se perderá, para esto es necesario que la iglesia se levante en un movimiento de intercesión.

El sacerdote fue puesto por Dios en la tierra en favor de la misma tierra, el sacerdote fue puesto para ofrecer en nombre de otro, para interceder en favor de otros, es la Razón por que el mundo tiene esperanza mientras la iglesia está en la tierra la iglesia debe ir al altar en el nombre de Jesús a calmar misericordia por los que van al infierno.

“Y busqué entre ellos hombre que hiciese vallado y que se pusiese en la brecha delante de mí, a favor de la tierra, para que yo no la destruyese; y no lo hallé.” Ezequiel 22:30

No se puede seguir orando en el mismo nivel. La actividad del infierno sigue creciendo debemos y nuestra intercesión debe crecer también.

Por mucho tiempo se habló del ministerio de intercesión. En este ministerio unos pocos de la iglesia se reunían para orar sin generar un mayor impacto, pero hoy, en este movimiento de los últimos tiempos, Dios nos manda a que toda la iglesia, sin distinción alguna, nos convirtamos en intercesores.

“Y cuando hubo tomado el libro, los cuatro seres vivientes y los veinticuatro ancianos se postraron delante del Cordero; todos tenían arpas, y copas de oro llenas de incienso, que son las oraciones de los santos” Apocalipsis 5:8

Muchas veces nos decepcionamos cuando no vemos una respuesta a nuestra oración o intercesión, pero tienes que saber que sin importar lo que pase debemos llenarnos y llenar el cielo de oración continua, por que toda oración que se hizo a Dios, en su voluntad, no han sido olvidadas, están en un copa esperando el día de ser contestadas.

Hay dos ministerios dentro de la iglesia que no deben ser tomados a la ligera. Los profetas y intercesores. Estos deben estar bajo sumisión, sino traen mucho problema maldiciendo gente con oraciones de manipulación y profecías que no vienen del corazón de Dios. Es necesario que estos dos ministerios oren alineados a la visión de la cabeza y vivan constantemente rindiendo cuentas.

Intercesión es un acto de intervenir, donde intercambio lo que yo soy, por otra persona; es un acto de pararse entre Dios y los hombres, es pararse en favor de los que tienen una sentencia de muerte. Esos Dios anda buscando.

La condición establecida para la venida de Cristo es que la iglesia se mantenga velando y orando. Él ni anda buscando grandes apóstoles o figuras, el busca intercesores y adoradores.

Existen principios le dan una razón de ser a esta intercesión de los últimos tiempos, además garantiza la efectividad de la misma. En esta ocasión te comparto tres:

1- Tener identidad correcta

El mundo espiritual gobierna el mundo natural, si queremos cambiar una ciudad debemos buscar estrategias en el mundo espiritual para hacer que las cosas sucedan.

La identidad de un cristiano es progresiva, primero somos creyente, después nos volvemos hijos, luego testigos, embajadores y por último reyes.

Es importante tener nuestra identidad clara dentro de la intercesión, porque saber quién yo soy delante de Dios determina la efectividad de mí oración.

Cuando sabes quien eres no te amenaza el éxito de nadie, por que cada hijo tiene su herencia.

2- Una posición de justicia

“Justicia y juicio son el cimiento de tu trono; Misericordia y verdad van delante de tu rostro.” Salmos 89:14

La justicia comienza cuando estamos a cuentas con Dios.

Cuando no estamos a cuentas con Dios, según la Isaías 59, hay una pared entre Él y nosotros lo que hace que no nos oiga. Pero cuando vivimos en justicia, somos capaces de tomar una ciudad.

Clamando por justicia delante de Dios, justicia que solo viene de Él, porque la mia es como trapo de inmundicia. Todo esto es para alcanzar su misericordia, porque Él es misericordioso (Génesis 18:32)

3- Identifícate con la carga de Dios

Para saber cuando la intercesión es correcta, es importante que comiences a sentir lo que Dios siente, o cómo Filipenses lo llama: compartir el latir del corazón de Dios.

“a fin de conocerle, y el poder de su resurrección, y la participación de sus padecimientos, llegando a ser semejante a él en su muerte.” Filipenses 3:10

El corazón de Dios no excluye a nadie. Isaías 53 nos manda a orar por los transgresores, pero para muchos es difícil poder hacerlo, porque no han entendido que la esencia de ponerse a la brecha por los demás es el amor. Solo el amor te lleva a comprender que el intercesor vive para otros.

“Hijitos míos, por quienes vuelvo a sufrir dolores de parto, hasta que Cristo sea formado en vosotros” Gálatas 4:19

Tenemos que clamar para detener los juicios o retrasarlos. En Hebreos 11 leemos “que por fe conquistaron reinos, hicieron justicia, alcanzaron promesas, taparon bocas de leones, apagaron fuegos impetuosos, evitaron filo de espada, sacaron fuerzas de debilidad, se hicieron fuertes en batallas, pusieron en fuga ejércitos extranjeros…” demostrando que con la intercesión correcta podemos mover la mano de Dios para retrasar su juicio.

Entre esta muchas otras cosas son las que día con día deben guiar tu vida de intercesión. Al hacerlo notarás como la efectividad de la misma se vuelve más efectiva con cada cosa que declaras bajo la voluntad y el corazón de Dios.

Estimado lector, mi anhelo es que Dios deposite en ti un espíritu de urgencia, que te lleve a buscar e interceder desesperadamente por todo lo que Él nos ha mandado. Mi oración por ti es para que sientas la carga por todas las personas que necesitan que tú te pongas a la brecha.

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Estoy seguro que algo va a suceder en tu vida. ¡Bendiciones!

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