¿Estás listo o lista para recibir el 2020?

0
234

Estamos en la recta final de la presente década, y en las pocas horas que  restan en el reloj para culminar este ciclo de vida, resulta importante y casi urgente, asegurarnos de cerrar con broche de oro esta parte de nuestra historia de vida, dejando todo en el tiempo que corresponde “tiempo pasado” lo bueno y lo que a nuestro parecer no fue muy bueno, reconociendo que todo fue útil para enriquecer nuestro conocimiento en la gran universidad de la vida, y seguir avanzando en la superación de nosotros mismos, aceptando y dando gracias a Dios por los logros obtenidos como por todo lo  que lo quedo en obra gris. Pues es precisamente lo que nos servirá de impulso para ir por más y superarnos a nosotros mismos en el nuevo decenio, que en tan solo unas pocas horas comenzaremos. De cara a esta maravillosa realidad que por las misericordias de Dios no hemos sido consumidos, y nuestro tiempo de estancia aquí en la tierra sigue su curso, igual de importante y urgente se vuelve el hecho de prepararnos para recibir el 2020. Muchos acostumbran, vestirse con prendas nuevas la última noche del año, y realizar diferentes ritos, en pro de un venturoso año nuevo. Pero no es a este tipo de preparación a la que me refiero, sino a una preparación interior, para la cual necesitamos usar nuestro razonamiento mental y nuestros ojos espirituales de fe. Para revestirnos del conocimiento de Dios y lograr hacer cosas diferentes en el nuevo tiempo que expectante está ya en nuestra puerta.  El tema de conversación popular después de las doce de la noche el 31 de diciembre, tiene que ver con los diferentes propósitos de vida de cada uno, encabezando según las estadísticas el propósito de bajar de peso, seguido por el propósito de buscar un acercamiento con Dios, ambos  me parecen  excelentes, porque  todo lo que nos ayude a mejorar nuestra salud mental y física, además de  nuestra relación con nuestro creador,  ayudará a desarrollar  resiliencia personal, que necesitaremos poner en práctica en todas las áreas de nuestra vida. Pero no debemos de pasar por alto que todo propósito debe de ser motivado por una buena intención y buen ánimo.  Que solo lograremos cumplir con “fe y esperanza” ¿Qué es la fe? es la certeza de lo que se espera la convicción de lo que no se ve. (Hebreos 11:1) Y la esperanza es similar ya que es, el estado de ánimo en el cual uno cree que lo que desea es posible, los cristianos basamos la esperanza en nuestro Dios, para él, no hay nada imposible Lucas 1:37. Considero que revestirnos de fe y esperanza es un excelente estado para recibir el 2020, ya que necesitaremos  rebosar en esto para alcanzar metas profesionales y personales, para desaprender patrones de conducta equivocados y para aprender a vivir abrazando nuestra vida, como el regalo especial que Dios nos dio, amándonos y amando a nuestro prójimo. Cumpliendo así con lo enseñado por Jesús “amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón con toda tu alma y con toda tu mente. Amarás a tu prójimo como a ti mismo” Que mejor manera de estrenar año y década que acercarnos a Dios y hacer real su palabra en nosotros,  experimentando un verdadero cambio de mente y vista,  esto sin lugar a dudas hará de este nuevo tiempo, tiempo de bendición para todos .

¡Feliz y venturoso 2020 para todos!

No hay comentarios

Dejar respuesta