Entendiendo la prosperidad

0
605

Dr. Edwin Ramos / Iglesia Nación de Dios Internacional

La biblia tiene muchos temas, pero hay uno que no se enseña, la prosperidad. Y sí, ese es un tema bíblico.

“Así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié.” – Isaías 55:11

Dios desea que tú seas prosperado. Lo dice claramente la palabra en 3 Juan 1:2: “Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma.” Lo resalto de nuevo: “Amado, deseo que seas prosperado…”

En el reino de Dios no hay mediocridad. No existe gris, sólo negro o blanco; cualquier cosa en medio es una mezcla, significa que lo bueno fue contaminado.

Ser rico o pobre es una decisión, es una mentalidad. En la Biblia no hay término de “clase media”, en la mente de Dios, no naciste para ser mediocre.

Una vez, alguien me dijo que Jesús no tenía dinero. Yo pensé: ”eso es ridículo”. No hay necesidad de tener un tesorero si no tienes dinero. Y Jesús pone a un ladrón como su tesorero porque tenía una garantía: el ladrón le devolvería 7 veces más.

Además, una manera de saber que Jesús no era un persona pobre eran sus
vestimentas. No hay nadie que vista como rico siendo pobre. Él tenía 12 obreros a su lado, obreros que Él mismo mantenía, un día llegó a tener 70, con todo y sus familias.

La religión del pueblo ha enseñado la pobreza como algo “santo”, una representación de “humildad”. Me parece contradictorio que el máximo representante de la “la iglesiadel pueblo”, el papa, use sotanas que cuestan a proximadamente entre $3,000 y $4,000, que el tesoro que el vaticano posee sea de millones de dólares, y aún con eso, hay unos que tienen que tomar un voto de pobreza.

El diablo no quiere verte prosperado. Sin embargo, vas a la cruz y te das cuenta que ahí Jesús cortó la maldición de pobreza que Adán desató en el Edén. Dice la Biblia en Génesis: “Espinos y cardos te producirá, y comerás plantas del campo. Con el sudor de tu rostro comerás el pan…” pero Jesús hizo un intercambio en la cruz; la pobreza por la prosperidad. Él se hizo pobre en esa cruz, tomando la maldición de la escasez.

El diablo busca detener las finanzas, que no haya incremento, en el pueblo de Dios, sabiendo que Él se hizo pobre por nosotros. Pero el deseo de Dios es que tengas acceso a la prosperidad, porque será la única manera que ayudes a los demás.

Dios le dijo a Abraham: “te bendeciré para bendición de las naciones”. En la Biblia, poder es igual a riquezas, y Él te da el poder para hacerlas, riquezas para hacer riquezas, no migajas para producir migajas. Pensar en pobrezas limitará su poder en tí.

Hoy en día la iglesia se ve afectada por las finanzas a su alrededor, si la recesión viene nosotros somos afectados. Más la economía de Dios es sobrenatural, la prosperidad es un reglado y una señal de tu bendición.

Talento es igual a riqueza, es semilla del sembrador. Pues la semilla no es tu cosecha, sino lo que haces con ella es lo que marca la diferencia, lo que te llevará de lo suficiente a lo abundante. Eso es lo que se conoce como retorno, lo que te da acceso a la economía.

En este día declara que sales de la economía natural y entras a la economía
sobrenatural, la cual no es afectada por las limitaciones de tu realidad y tu entorno.

El diezmo y la ofrenda no debería asustarnos ni molestarnos, ya que el diezmo funciona como una tarjeta de débito, entre más tu le metas a esa tarjeta, más tienes para poder usar. Diezmar y ofrendar son la evidencia que la maldición fue rota, pero
cuando no lo hacemos, entonces damos acceso para que la maldición tome el control.

“La bendición de Jehová es la que enriquece, y no añade tristeza con ella.” –
Proverbios 10:22

Dios en el Edén dijo claramente que apartaría algo para Él, que iba a consagrar algo que solo sería de Él. Eso fue el árbol que estaba en medio del jardín, Él dijo:“Ese árbol es mío, no lo toques”. El árbol es símbolo del diezmo y la maldición de un trabajo con sufrimiento y sin resultados fue soltada allí.

La bendición comienza cuando tu das, por lo que te animo a que en este 2020 permitas que el Espíritu Santo traiga una revelación sobre el dar y la prosperidad. Corta con toda maldición de pobreza y escasez en tu vida.

Espero con mi corazón que esta palabra haya sido de bendición para ti. Te invito a que la compartas con tus amigos y familia para que también sean bendecidos. De igual forma, si necesitas más herramientas para empoderar tu vida espiritual de invito a que te suscribas a mi canal en YouTube (http://bit.ly/YouTubeAPER), estoy seguro que hay una palabra de Dios para ti.

No hay comentarios

Dejar respuesta