La participación de la mujer al comienzo y al final de los tiempos.

0
563

POR JULY DE SOSA 

La semana pasada mis ojos y mis oídos, fueron testigos de cómo Dios cada nuevo día, y más que el  anterior, está levantando a la mujer en este tiempo que forma parte de “los últimos tiempos”. Fue en una reunión con otros miembros del cuerpo de Cristo. Que al igual que yo, asistimos expectantes de lo que allí Dios hablaría, regularmente asisto a esta reunión una vez al mes, pero esa en su anuncio tenía algo ¡Especial y muy diferente! Esa reunión entre pastores y líderes de nuestro país, sería presidida por ¡MUJERES! Desde el instante mismo, que recibí la información, supe que esa sería la oportunidad que Dios usaría, para que los asistentes al evento notaran quizá para “algunos” por primera vez, el poder de Dios que, en todos los tiempos, pero más en este, es manifestado por medio de los labios suaves y delicados de la mujer. Mi corazón se regocijo al escuchar en vivo, la voz femenina responsable de deleitar a sus radioyentes que fielmente al igual que yo, sintonizan su programa “entre libros”. Ella, entrego fiel y valientemente el mensaje de Dios, para todos los oídos allí presentes. Después de lo que yo aprecie como un mensaje corto, pero poderoso, otra mujer  trajo a memoria, pasajes bíblicos que dejan claro el papel de la mujer y el empeño que su creador puso al diseñarla.

Aunque todavía existen hombres, que no terminan de aceptar que la mujer cuenta con el mismo potencial que ellos, para llevar y enseñar las buenas nuevas de Dios a la humanidad, puesto que quien llama y capacita sin importar su género es Dios. Las mujeres seguimos avanzando y desarrollando lo que cada una está recibiendo del Señor.     

Esta realidad me hace recordar, que en el principio Dios después de crear los cielos y la tierra, plantas y animales, y crear al hombre a su imagen y semejanza, puso el broche de oro a todo lo creado por su mano, con la existencia de la “mujer”. Que al igual que Jesús en las bodas en Caná, hizo milagro al convertir el agua de unas tinajas en vino. Provocando así, que el encargado del banquete declarará que el “mejor vino” había sido reservado para el final. Dios se reservó la creación de la mujer, para el final de todo lo creado por el poder de su palabra. Yo, no dudo que esa es la razón por la que hoy, vemos avanzar rápidamente a la mujer en todas las áreas de su vida y en especial en lo relacionado con el reino de Dios. Tomando en cuenta que este mundo está agonizando y el final cada día está más cerca, tanto que cualquiera de desee lo puede comprobar, escudriñando lo escrito por el Espíritu de Dios.

En los días por venir, este mundo como nunca antes, será testigo del cambio que provocaremos todas las mujeres que hemos sido llamadas por Dios, y no, por hombres, para una tarea específica. Esto porque cuando Dios nos creó nos diseñó con armas propias espirituales que llegado el momento usaremos con poder sin igual, porque no será nuestro poder sino el poder de Dios actuando en nosotras.

¿Puede ver usted la gloria que se avecina? Para este último tiempo en el cual,  hombres y mujeres, trabajaremos juntos, haciendo la obra de Dios. Sin lengua, religión, o cultura; como obstáculos.

Yo le invito a que si no lo ha visualizado lo haga. Y sea hombre o mujer, tome su lugar en el trabajo que a todos se nos encomendó de ir y hacer discípulas a todas las naciones bautizándolas en el nombre del Padre del Hijo y de su Santo Espíritu.

¡Paz y bien para todos!

No hay comentarios

Dejar respuesta